Oración del opulento

Tal como están las cosas, Señor, sólo Tu Nombre

llene mi pensamiento, ilumine mi casa

y aclare mis ideas. (Perdona que no lleve

chilaba ni babuchas, y vista con un traje

al estilo europeo). No permitas, Señor,

que pierda mi negocio, el código secreto

de mi cuenta en París, los planos del proyecto

para la construcción de un hotel en la costa,

la agenda con los nombres de todas las amantes

que nunca me han amado. Limpia mi corazón

de antiguas amistades ‑feroces, primitivas‑,

y el borde de mis uñas, negras por el dinero,

y déjame vivir para contarlo.


juralopez42@msn.com

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