Bien dejo claro que lo que escriba acá abajo son pareceres propios que solo los muestro para suscitar tal vez algo de intercambio de ideas, algo de controversia o de debate no mediatizado ni influido por intereses ajenos al simple formulario de ideas y opiniones particulares. Nada de servir como transmisión de ideologías ya patentadas y explotadas a niveles de la sociedad establecida oficialmente. Sé que algunos consideran que mis escritos son a veces “duros”, ¿a qué engañarnos?, no estoy para componendas.
Voy a tocar el mal barco de la “enseñanza”.
Tenemos, con mucha frecuencia, la impresión de que nadamos contra corriente, de que damos coces contra el aguijón. Nos parece que nuestras palabras, nuestras charlas, nuestras campañas educativas y nuestros esfuerzos, en no pocos casos, se pierden lamentablemente en el vacío.