«Bases para el comentario», y 5c

20-03-2011.
5.4. Pausa y encabalgamiento
Además de las pausas marcadas por los signos de puntua­ción de la sintaxis, como pueden ser la coma, el punto y coma, los dos puntos, etc., en el verso podemos conside­rar dos pausas fundamentales: la pausa versal y la pausa estrófica.
5.4.1. Pausas versal y estrófica
Se produce al final de cada verso y es obligada; por lo que, a la hora de hacer la lectura de un texto versal, habrá de hacerse una pausa tras cada verso y evitar leerlo como si de prosa se tratase.

En los versos de arte mayor, compuestos por hemis­tiquios, a cada hemistiquio se lo considera como un verso simple y, por tanto, debe hacerse una pausa tras cada uno de ellos. La pausa que se produce en medio del verso compuesto recibe el nombre de cesura y, como hemos dicha más arriba, impide la sinalefa, si es que hay ocasión de ella.
Al final de cada estrofa se produce la pausa estrófica, que es de una mayor duración que la versal e, igual­mente, es obligada.
Fue­_en una_hora divina
El Cisne_antes cantaba
Cuando se_oyó el acento
fue_en medio de_una aurora,
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para_el género_humano.
sólo para morir.
del Cisne wagneriano
fue para revivir.
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7+7 A
7+(6+1)B
7+7 A
7+(6+1)B

Rubén Darío: Prosas profanas.

5.4.2. El encabalgamiento
El encabalgamiento es el hecho de romper unidades sintácticas por medio de las pausas versales o de las cesuras. Esta anomalía, que va en contra del ritmo de timbre o del cómputo silábico, produce una pérdida rítmica que, sobre embellecer la forma expresiva, suele producir una llamada de atención hacia el significado de las palabras que lo forman.

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Agua honda_y dormida,
gloria, que_has desdeñado
que, cuando te_acarician
te llenas toda de pen
Agua limpia_y callada
que_has despreciado_el brillo
que cuando te penetra
te llenas toda de pen
Bella_y profunda eres,
a tu paz han venido
y brotan, en las plácidas
los más puros ejemplos
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que no quieres ninguna
ser fiesta_y catarata;
los ojos de la luna,
samïentos de plata…
del remanso doliente,
del trïunfo sonoro;
el sol dulce_y caliente,
samïentos de oro…
lo mismo que mi alma;
a pensar los dolores,
orillas de tu calma,
de alas y de flores.
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Juan Ramón Jiménez: La soledad sonora.

Tipos de encabalgamientos que aparecen en la estrofa:
Adjetivo + sustantivo: ninguna gloria, plácidas orillas.
Léxico: has desdeñado ser, pensamientos, han venido a pensar.
Verbo + sujeto: acarician los ojos, penetra el sol.
Sustantivo + complemento: brillo del triunfo, ejemplos de alas.
Obsérvese que no se produce sinalefa, porque lo impide la cesura, en penetra el sol y han venido a pensar; y que en el verso 11, el primer hemistiquio, y brotan, en las plácidas, tiene 8 sílabas fonológicas; pero, por ser proparoxítona su última palabra, se le resta una, con lo que se acomoda al cómputo normal de la estrofa, esto es, 7+7.
Los encabalgamientos se suelen producir normal­mente entre versos y no entre hemistiquios.
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espera, que en tornando
a ser restituido
al ocio ya perdido,
luego verás ejercitar mi pluma
por la infinita innumerable suma
de tus virtudes y famosas obras;
[…]
el árbol de vitoria
que ciñe estrechamente
tu glorïosa frente
dé lugar a la hiedra que se planta
debajo de tu sombra, y
se levanta
poco a poco
, arrimada a tus loores;

Garcilaso de la Vega: Égloga primera.

Perifrástico: tornando a ser.
Sustantivo + complemento: suma de tus virtudes.
Sustantivo + adyacente: vitoria que ciñe.
Verbo + adverbio: se planta debajo.
Verbo + complemento circunstancial: se levanta poco a poco.

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