Visita a “madame Louise”

 

Bonjours, madame Louise!

Vestida años cuarenta,

con el alma plisada de noviembre

y el pelo a lo garçon,

intensos tintes,

el bolso, los zapatos y el sombrero

a juego con el traje masculino

y exhalando un ajado

perfume marroquí.

El rímel y las joyas

exageran su edad inacabada.

¿Cómo reconstruir su viejo espíritu?:

les plaisirs du palais,

chanson à boire.

En el dorso huesudo

de su mano derecha

la fina quemadura

que le dejó el rapé.

Sobre la mesa tiene

un libro de poemas

que le firmó Rimbaud

y un plato de naranjas pimentadas

y tortas de castañas.

 

El oro es el color de su mirada,

el oro y la ceniza

y el polvo que deshace la memoria

(el té ya frío,

la hierbabuena, antigua).

En el jardín cerrado

se mueren los naranjos mandarinos.


juralopez42@msn.com

 

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