La marquesa de La Rambla

Presentado por Manuel Almagro Chinchilla.

Ramón Quesada nos introduce con este artículo en la nobleza más pura y rancia de la ciudad de Úbeda: el Marquesado de la Rambla, cuyo palacio se encuentra al final de la calle Rastro, haciendo esquina con una placeta que lleva por nombre de “Marqués de la Rambla” y a la que van a confluir las calles Don Antonio Medina y otra a la que el Excelentísimo Ayuntamiento de Úbeda “aún no ha tenido tiempo” de ponerle nombre desde tiempos inmemoriales (así hay muchas calles). En este palacio, se alojó el Rey Alfonso XIII en su visita a Úbeda, el día 14 de enero de 1926. Interesante la vida y obra que Ramón nos relata de esta noble señora, que formaba parte de la corte del monarca.

En junio, concretamente el día veinte, hizo cincuenta y cuatro años de la muerte de doña María de la Concepción Loring y Heredia, marquesa de La Rambla y grande de España.

Hija de los marqueses de la Casa Loring, casó en Málaga el 24 de septiembre de 1893 con don Bernardo María de Orozco y Moreno, X.º marqués de La Rambla.

Vinculada a Úbeda, doña María de la Concepción, por los lazos del matrimonio, en 1909 fue promotora y primera presidenta de la asamblea local de la Cruz Roja Española. El 17 de febrero de 1923, participó como presidenta en el Comité de la Exposición del Traje Regional de la provincia de Jaén, en una reunión que se celebró en su palacio, construido a mediados del siglo XVI por Vandelvira y costeado por el regidor y capitán en las guerras de Granada, Francisco de Molina y Valencia. S. M. el rey, ya viuda, le concedió la Banda de Oro de la Orden de Damas nobles de María Luisa, con lo que el monarca le daba prueba de su aprecio. Distinción recibida de S. M. la reina, doña Victoria Eugenia. Fue miembro de la Asamblea Nacional durante la dictadura de Primo de Rivera y nombrada este mismo año presidenta honoraria del Comité que Úbeda organizó en honor del general Saro.

En la sesión celebrada por el consejo de Úbeda, el día 18 de julio de 1928, fue aprobada una instancia para que su retrato, un óleo de José Nogué, fuese colocado en el salón de actos del Ayuntamiento. La Corporación Municipal, presidida por don Baltasar Lara, acordó por unanimidad la petición. El acto tuvo lugar en el Palacio de las Cadenas, el 9 de enero de 1930. Estuvieron presentes destacadas personalidades y una gran masa de público que se quedó en la calle, por no poder pasar al recinto municipal a pesar de su amplitud. Al final del homenaje y cuando todos los oradores habían terminado, la marquesa, totalmente conmovida, leyó:

«Excelentísimo Señor Alcalde presidente. Difícil es exteriorizar la emoción y gratitud profunda que me embarga, al dar las gracias a V. E. y a este Excelentísimo Ayuntamiento, por haberme concedido el honor altísimo de colocar mi retrato en medio de los varones ilustres, que tanta gloria dieron y beneficios derramaron sobre esta ciudad. La única tranquilidad de mi alma es pensar que, si ellos llegaron a esa honra por propios méritos y yo por la bondad de mis ciudadanos, dimos todos cuanto teníamos; los grandes sus grandezas y mi personalidad, modesta, su amor, su cariño y la voluntad inquebrantable de contribuir, en cuanto sea posible, al engrandecimiento de nuestra queridísima Úbeda.

Dios guarde a V. E. muchos años.
En Úbeda, a 9 de enero de 1930.
La marquesa de La Rambla.
Sr. Don Ramón Díaz Catena».

Fue asimismo la ilustre dama presidenta de la sociedad ubetense de Amigos del Arte en la directiva de damas, y de varias instituciones y asociaciones de caridad. Vocal del patronato del Colegio de Sordomudos y Ciegos.

Doña María de la Concepción de Loring y Heredia tuvo en la vida social y en la vida artística de España méritos, cuyo conocimiento y cuya estimación culminaron en Úbeda con su absoluta entrega y en pro de la ciudad, de su arte, de su historia y de sus gentes. Como anécdota curiosa respetada, está escrito que, cuando Alfonso XIII visitó Úbeda el 14 de enero de 1926, el monarca almorzó en la mansión de la marquesa de La Rambla, y que el menú fue el siguiente:

Huevos revueltos con trufas,
lenguado a la parrilla Maitre d’Hotel,
chuletas de ternera en cacerola,
guisantes a la francesa,
capones asados,
ensalada de puntas de espárragos y manzanas a la Infanta,
vino amontillado NPU,
pisportel 1920,
chantreau Citrau 1905,
Vinícola 1900,
Munm Corclon Rouge 1913
y fine champagne.

En 1930, el presidente de la Asociación de la Prensa de Jaén, Alfonso Monge; el director del diario La Provincia, Juan Casas Tamayo, y Alfredo Cazabán, cronista oficial de la provincia, solicitaron del ministro de Fomento, en nombre de los periodistas de Úbeda, Jaén y otras ciudades, que apoyara su ruego para que a la señora marquesa le fuese concedida la Gran Cruz de Alfonso XII; pero, que se sepa, esta distinción no llegó a ser una realidad por motivos que se desconocen. Murió tan destacada dama, ubetense de adopción, el 20 de junio de 1935, como queda reflejado al principio.

Contaba cincuenta y siete años de edad.

(04‑08‑1989)

 

almagromanuel@gmail.com

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