Clara tarde

Y en la clara tarde…,

conocí su pena.

Sentada en el balcón,

con la hermana buena,

cose, meditando…

El sol luce y orea.

 

La fuente con agua,

en su cantinela,

es bálsamo suave

que alivia, serena,

los desamoríos,

la espera y tristeza

por abandonarla,

dulce damisela…

 

Los rayos de sol

naranja, destellan

en doradas uvas

de la parra queda.

El laurel, limón,

aroma el jardín

y la brisa invade

el balcón gentil

donde sueña ella

en mágicos mundos

de galán azul,

música sinfín…

 

En la clara tarde

de amor y rubí,

yo sentí la pena

que en silencio vi.

 

 

pedrovico24@hotmail.com

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