Las tardes de noviembre en el “Café de France” son cárdenas o grises

I. En el mar de noviembre
 
Las tardes de noviembre en el “Café de France” son cárdenas o grises
 
Para Rafael Soler.

 
 
Noviembre es una casa
cerca del mar,
frente al Café de France,

de la que sólo quedan
los muebles inservibles
y un frutero con rojas
granadas y membrillos,
y restos de galletas
rancias en una caja
de latón con la Tour
Eiffel como detalle.
La casa tiene ya
los bordes amarillos
y un olor a café
de Guinea y a tabaco.
Y una mirada gris
en las ventanas.
 
Pasa el viento y descubre
que la casa no tuvo
cuadernos ni teléfono
ni muertos con pasado
sospechoso, ni niñas
con lazos en el pelo.
Un bailarín desnudo es el recuerdo,
un bailarín que en plena
pirueta pierde el aire
que envuelve su memoria.
 
La casa se ha quedado
sin luz para leer
la prensa de París.
 
La vida que hubo dentro
la escribe ahora el polvo
solemne del olvido.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *