«Bases para el comentario», 9a

28-08-2011.
La superestructura es la parte aparente del texto, lo que captamos de forma inmediata. Como decíamos anterior­mente, la superestructura está formada por una serie de elementos, que se corresponden con otros tantos de la infraestructura.
9.1. Género
La palabra género la usamos unida al adjetivo literario y, en ese sentido, significa una manera propia de expresión que vincula al autor y al receptor de la obra, es decir, se trata de una normativa ‑más o menos rígida‑ para el autor, y es una marca que anticipa al lector qué características puede encontrarse en la obra que va a leer.

A lo largo de la historia de la Literatura ha habido una preceptiva muy rígida, que marcaba cómo habían de ser las obras para que perteneciesen a los distintos géneros literarios; hasta el siglo XIX. A partir de este siglo, la iniciativa artística no ha respetado esos límites de la pre­ceptiva y ha buscado, mezclado y trasvasado formas anti­guas y nuevas.
Aún así, tenemos que recordar que antes del siglo XIX ha habido obras que no se han ajustado a lo que los preceptis­tas decían que había de ser un determinado género litera­rio. Esto ocurre con obras de la importancia de El libro de buen amor, la Tragicomedia de Calisto y Melibea, o incluso El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha. Lo que nos viene a confirmar que definir lo que es un género literario es cuestión difícil.
Hay una serie de rasgos que se han utilizado para definir los géneros. Uno de ellos es el tono.
9.1.1. Tono
El tono es el talante con que se escribe una obra. Se puede escribir de buen o mal talante; con talante serio, irónico, festivo, triste, exaltado, emocionado… El tono, por tanto, depende del estado de ánimo del autor; o puede ser una emoción o talante que el autor pretende transmitir y adopta el tono conveniente para su propó­sito.
Aunque en una obra pueden aparecer diversos tonos expresivos, siempre hay una resultante que la define como obra seria, u obra de humor.
Otro rasgo que se ha utilizado para distinguir géneros ha sido la elocución.
9.1.2. Elocución
La elocución hace referencia a la forma de hablar, esto es, a la manera de elegir y organizar los pensamientos y las palabras en el mensaje, para conseguir una forma bella y eficaz.
Tradicionalmente se han admitido cuatro formas de elocución:
Expositiva: El autor expone o declara sus sentimien­tos, sobre sí mismo o sobre un personaje o grupo. Es de marcado carácter subjetivo, por lo que se la ha unido con el llamado género lírico.
Narrativa: El autor cuenta o narra sucesos ocurri­dos, a él o a un personaje o grupo. Es de marcado carácter objetivo, por lo que se la ha unido a la épica y, posteriormente, a la novela.
Dialogada: El autor deja hablar a los personajes a su propio criterio. Es de carácter fuertemente objetivo y presencial, por lo que se la unido con la dramática.
Junto a estas tres formas principales, una cuarta viene a incidir sobre cada una de las tres citadas, actuando como si fuese un multiplicador de los recursos y efec­tos, propios de cada una de ellas. Se trata de la elocu­ción descriptiva: el autor cita los detalles de objetos, pensamientos o acciones, para reforzar la eficacia del mensaje expositivo, narrativo o dialogado. Su carácter será subjetivo u objetivo, según la forma de elocución que se intensifica.
Aunque la elección de temas, de asuntos, la aparición de determinados personajes, etc. han servido para clasificar a las obras literarias en los distintos géneros, creemos que el mejor criterio o el más estable para hacer dicha clasificación es el lingüístico, aunque no es definitivo. La misma distinción prosa/verso nos demuestra que no sirve para clasificar géneros, puesto que Platero y yo (Juan Ramón Jiménez) o las Sonatas (Valle-Inclán) son grandemente exposi­tivas (y por consiguiente líricas) y, sin embargo, están escritas en prosa; cuando, normalmente, la lírica se escribe en verso.
Hacemos una clasificación de los principales géneros literarios (dándole al término literario un significado amplio). No incluimos la definición y las característi­cas de cada uno de ellos, en beneficio de la brevedad.
ÉPICA
En verso:
Epopeya
Cantar de Gesta
Romance
Poema épico-culto
En prosa:
Novela
Novela corta
Cuento
Leyenda
Relato
Cuadro de costumbres Apólogo
LÍRICA
Formas mayores:
Himno
Oda
Canción
Elegía
Égloga
Formas menores:
Epigrama
Anacreóntica
Letrilla
Balada
Villancico
Serranilla
Endecha
Cantar
Soneto
DRAMÁTICA
Formas mayores:
Tragedia
Comedia
Drama
Tragicomedia
Auto sacramental
Formas menores:
Monólogo
Diálogo
Paso
Entremés
Loa
Mojiganga
Sainete
Farsa
Revista
Vodevil
Musicadas:
Ópera
Opereta
Zarzuela
Género chico
Comedia musical
Melodrama
ORATORIA
Religiosa:
Sermón
Homilía
Plática
Oración fúnebre
Política:
Discurso
Militar:
Arenga
Alocución
Forense:
Discurso
Académica:
Conferencia
Charla
Lección magistral
HISTORIA
Formas mayores:
Crónica
Anal
Formas menores:
Biografía
Autobiografía
Memoria
DIDÁCTICA
Formas mayores:
Sátira
Ensayo
Tratado
Monografía
Manual
Tesis
Formas menores:
Epístola
Fábula
Estudio
PERIODISMO
Formas mayores:
Reportaje
Entrevista
Crónica
Editorial
Artículo de fondo
Formas menores:
Artículo
Suelto
Gacetilla

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