Mi primer día de clase

¡Hola amigos! ¡Qué tal estáis!

Si supierais las ganas que tenía de empezar el nuevo curso… Os cuento. Acabé en el mes de junio con unas notas estupendas y, por un lado, muy satisfecho de poder recoger los frutos de este pasado y trabajado curso; pero, por otro, un tanto entristecido porque iba a perder la agradable compañía de los compañeros de mi clase (cuarto de primaria; aunque no de todos, claro) y la inestimable simpatía de mi profesor que no nos dio esperanzas de poder seguir siendo nuestro tutor para este curso, como a mí (y a todos) nos hubiera gustado…

No obstante, mi verano ha sido genial. Viajé a la Warner Bross en premio a mis buenas notas; he estado en la playa y en el monte, alternativamente; he disfrutado de lectura a mogollón (¡qué bonito es leer metiéndome de lleno en sus historias…!), pues es lo que más me encanta; ¡ah!, y he jugado sin parar (pero sin violencia, pues no la aguanto) con mis primos y amigos, dejando volar mi gran imaginación; incluso he tocado el violín (aunque no todo lo que debiera…); y me he congratulado con todo ello…

Tengo que agradecerles a mis queridos padres (y abuelos) que me hayan proporcionado este “verano de cine”, demasiado largo para mí que tanto me gusta estudiar y saber (aunque algunos de mis compañeros me consideren un bicho raro ‑empollón para más señas, según me he enterado‑ por querer volver al cole). Pues según he oído a mi madre decirme machaconamente: «Es de bien nacidos el ser agradecidos…».


Y llegó el día 10 de septiembre, martes para más señas… La noche anterior, a pesar de la ilusión que tenía por volver al cole, dormí mal pues los nervios no me dejaron reposar adecuadamente… Luego, me enteré que a todos mis compañeros les había pasado algo parecido; incluso me cuentan que hasta los maestros sintieron ese estado de ansiedad y nerviosismo la noche anterior, a pesar de llevar muchos años en la escuela… Lo mismo le ocurrió a mi hermanita pequeña que este curso va, por primera vez, al colegio grande (como ella le llama), conmigo…

Todo fue bien: echamos de menos a nuestro querido maestro de los dos cursos anteriores pero, a su vez, nos sentimos contentos cuando fuimos a abrazarlo todos en el patio, demostrando el cariño que le profesamos… Nos ha tocado una nueva señorita (así es la vida: pura adaptación y cambio continuado…) que seguro nos querrá y enseñará tanto como los tres profesores tutores que hemos tenido hasta ahora…

Ya tengo mi nuevo horario. Además, hemos votado al delegado de curso y he sido elegido democrática y secretamente por la mayoría de mis compañeros… ¡Qué ilusión; y qué responsabilidad más grande…! Desde aquí os doy las gracias, queridos compañeros; trataré de hacerlo lo mejor posible: seguro que seréis buenos y me ayudaréis…

El patio me ha parecido más pequeño que el año pasado; ¿será que estoy creciendo tan rápido que mi perspectivismo infantil va evolucionando a marchas forzadas…?

La señorita nos ha colocado en clase de manera diferente a como estábamos el curso anterior. Tengo bastante cerca a mis amigos favoritos y a la amiga que más quiero….

De las asignaturas que tengo este curso, aunque la verdad es que me encantan todas, tengo cierta predilección por el Inglés, la Plástica y la Lengua Española, pues con ellas refuerzo mis ansias de saber otro idioma universal y de expresarme libremente tanto en el lenguaje plástico y personal como en el del mundo de la literatura, que en verdad me encanta sobremanera, puesto que me siento siempre identificado con todo personaje que leo o me cuentan… ¡Qué bonito es leer! ¡Qué prodigio es escribir y poder expresar todo lo que pienso, siento, experimento…!

Gracias a que he nacido en este país  desarrollado que tanto amo (España) y dentro de una familia tan estupenda como la mía, puedo desarrollar mis potencialidades físicas y mentales y hacerme un hombre de provecho, el día de mañana…

¡Ah!, se me olvidaba: estar en un colegio tan guay como el Sebastián de Córdoba de Úbeda (Jaén) y con los maestros o señoritas que me han tocado es una suerte, también de agradecer… Espero echar un buen curso, aprender un montón y tener muchos amigos para que mi vida (y la de los que me rodean) sea lo más agradable posible…

¡Hasta luego!

Úbeda, 13 de septiembre de 2013.

 

fsresa@gmail.com

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