Histórica y emotiva graduación, y 02

Volvió el director a dar otro discurso, bien hilvanado, resumiendo sus vidas escolares en este centro educativo (¡cómo se nota que don Ángel va teniendo más tablas en estos y otros asuntos profesionales…!), teniendo en cuenta el agradecimiento a todo el mundo (especialmente a alumnado, padres, profesorado; incluso hasta tíos y abuelos…) por tener estos alumnos ese cúmulo de sensaciones y experiencias que han conseguido ‑«o hemos conseguido», dijo‑ todos juntos, haciéndoles madurar a estos hombrecitos y mujercitas para que posean cierta independencia… Finalizó así: «Doy las gracias a padres, maestros, tutor y tutora; pues vosotros ya sois historia en este colegio e historia entrañable en nuestros corazones…».

Doña Aurora no quiso dejar pasar la ocasión y cogió el micro para expresar, con afectuosas y sencillas palabras, salidas de su corazón y de su larga experiencia, su más sincero agradecimiento a estos graduados de primaria, puesto que les ha dado clase (de música) a los dos sextos ‑especialmente al B, del que ha sido dos cursos tutora en el tercer ciclo de primaria‑ desde infantil…

 

Los graduados mayores, para no ser menos que sus homólogos infantiles, se despidieron con una canción cantada (con letra) y acompañada de la flauta, para demostrar el dominio que tenían, tanto de este instrumento musical como del canto vocal que doña Aurora les había enseñado… Comprobamos todos cómo se les iban saltando las lágrimas ‑como suele ocurrir, año tras año‑ a alguno de los niños y, especialmente, a las niñas más sensibles al evento que estaban viviendo, sobre todo, cuando llegaron a: «Que no nos separemos…». Todos sabemos, cuando te vas haciendo adulto, que la vida está entretejida de lucha y separación, como medio de aprendizaje incuestionable…

 

Mientras tanto, don Antonio Santos, siempre estuvo atento a su mesa de operaciones y mezclas musicales, como buen duende (¡y rey mago ‑y majo‑!) de la música y la diversión más sana; que hasta los propios alumnos le han demandado ‑continuamente‑ en recreos y ratos de ocio, en esa última semana de curso…

Don Jesús Moreno Escudero, nuestro flamante e improvisado presentador (que durante toda la tarde había hecho gala de sus buenas dotes ante el micro), pidió colaboración a los padres y familiares presentes para que colocasen las sillas en los respectivos sitios de donde se habían sacado. Eran las 21:38 horas cuando, siendo aún de día, se dio por finalizado el doble e íntimo acto de graduación…

Y, mientras tanto, el bar, instalado a las puertas del edificio de infantil, regido por los progenitores del alumnado de quinto curso, con el fin de sacar fondos para que el próximo curso escolar sus hijos hagan el mejor “viaje de estudios” posible, se había ido poblando de gente de todas las edades y condiciones para degustar sus exquisitas tapas (preparadas, como siempre, con mimo placentero), y regadas con buenos y fresquitos caldos, aptos para todos los públicos, hasta que llegaron altas horas de la madrugada…

Fuera de programa, los alumnos de Sexto B regalaron una placa conmemorativa a doña Aurora (su tutora y profesora de música del colegio), con sinceras palabras de agradecimiento, compuestas por cada uno de sus alumnos… Habiendo comenzado su lectura uno de ellos (Rafael), la emoción le embargó de tal manera que tuvo que dejar el micro en manos de la propia tutora (doña Aurora Jódar Jódar); quien tuvo que leerlas, con gran regocijo y llanto de sus propios alumnos. En ellas, quedó claro lo mucho que valoraban todo lo que había hecho esta competente profesora (canenera de nacimiento y ubetense de adopción, más grande que la copa de un pino); y que, además, el sábado de madrugada les acompañaría a todos los que iban a realizar su esperado y ansiado viaje de estudios… En definitiva, ningún discente pudo articular palabra para leer las poesías, los pareados y las frases agradecidas y graciosas (salidas todas de sus anchos corazones), tierna y sinceramente dedicadas a su querida profesora, en agradecimiento por tanto años de dedicación, enseñanza y entrega…

 

¡Es digno de admirar que todavía esta buena gente ‑no tan menuda ya‑ ande incontaminada por la corrosiva sociedad que nos estamos creando; y que su agradecimiento sea sincero de verdad, como en verdad lo es…!

Úbeda, 5 de julio de 2013.

 

fsresa@gmail.com

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