«Bases para el comentario», 8c

26-07-2011.
8.1.2.2. Sintaxis
Uso de una sintaxis simple o compleja.
Cuando decimos sintaxis simple o compleja no nos referimos a una o varias proposiciones relacionadas de forma dependiente o independiente; sino a que la sintaxis sea de lectura, redacción y/o compren­sión fáciles o difíciles. Se da el caso de textos con oraciones de uno o pocos verbos, cuya sintaxis se complica y apenas se entiende, por la acumulación de sintagmas nominales (como ocurre en las senten­cias judiciales o en algunos textos administrativos); y viceversa: textos con gran número de verbos y diferentes tipos de proposiciones con variadas rela­ciones sintagmáticas que, sin embargo, se entienden con facilidad.

En definitiva, lo que hace anómalo a un texto, desde el punto de vista sintáctico, es la acumulación o exceso de elementos equivalentes: sujetos, adyacen­tes, complementos de todo tipo, etc. Para dar una breve idea, analicemos los mismos textos del párra­fo 8.1.2.1.
En el primero, los verbos son siete, repartidos en breves oraciones yuxtapuestas y una subordinada adjetiva; la acumulación es léxica (adjetivos); la sintaxis, simple.
En el segundo sólo hay tres verbos y una acumula­ción de complementos para cada uno de ellos; pero por su distribución (tres, tres, dos) no originan una dificultad sintáctica notable.
Son las tres conjunciones copulativas y las que producen mayor oscuridad sintáctica, sobre todo, porque el verbo referirse necesita la preposición a para introducir el complemento. El periodista elimina dicha a para introducir el segundo y el tercer comple­mento, y ello hace que las íes se confundan sintácti­camente, pues parece que relacionan elementos de igual categoría, cuando no es así:
Se refirió a los preparativos de la lucha, [se refirió a] la reunión en Mesina de las tropas cristianas y [se refirió a] la actividad turca en el Adriático[,] y presentó el panorama de las tropas durante el desarrollo y el desenlace de la batalla.
La coma [,] ayudaría a la aclaración del rango de los elementos: las dos primeras y se separan con ella [,] para indicar que introducen oraciones copulativas; mientras que la tercera y relaciona dos sustantivos (desarrollo y desenlace). Por tanto, podemos decir que la sintaxis del segundo texto, además de tener errores que producen confusión, se entiende con mayor dificultad que la del primer texto.
El tercer ejemplo es un texto de sintaxis compleja, en cuanto a la relación de las proposiciones y porque se produce una acumulación de relaciones sintácti­cas, según detallamos.
Nexos
Proposiciones (P)
Sintaxis
De aquí que
1. sean necesarios el raciocinio y la lógica,
Principal.
no sólo
Coordinación distributiva entre P2 y P7.
para
2. dar solidez y estabilidad al edificio científico
Subordinada adverbial final de P1.
->
3. [que ha sido] construido con los materiales cognoscitivos
Subordinada adjetiva especificativa de P2.
->
4. que la experiencia y la intuición han aportado,
Subordinada adjetiva especificativa de P3.
(x)
5. sistematizándolos
Subordinada adverbial de modo P4.
y
Coordinación copulativa entre P7 y P2.
(x)
6. organizándolos deductivamente,
Subordinada adverbial de modo de P4.
sino también
Coordinación distributiva entre P7 y P2.
para
7. llegar por vía deductiva a predecir los resultados
Subordinada adverbial final de P1.
->
8. que la intuición, por sí sola, es incapaz
Subordinada adjetiva especificativa de P7.
de
9. alcanzar.
Subordinada sustantiva complemento de un adjetivo de P8.
8.1.3. Aspecto semántico
En el aspecto semántico pueden analizarse elementos del léxico, en sus valoraciones cotextuales y en sus variantes como la homonimia, antonimia, polisemia y sinonimia; y, además, los cambios de significado que ya hemos visto con anterioridad en el estudio de las figu­ras.
En el análisis de la infraestructura, sólo nos interesa el léxico desde su significado y valoración cotextual, siempre que resulte de interés.
Suele ser útil el agrupar las palabras plenas según su significado, con la idea de buscar un campo semán­tico que, junto a otros posibles dentro del mismo texto, nos lleve hasta un eje semántico general del texto que comentamos. Estos agrupamientos pueden servirnos para hallar temas, ideas, intenciones, etc., del autor.
Del texto de “Azorín” que venimos comentando, po­dríamos agrupar las palabras en dos campos semánti­cos:
(a) ‘Lugar en que se desarrolla la acción’:
pueblo, exterior, vemos, caras, repetimos, palabras, paisa­je, a la tarde, recorréis, pasos, camino, serpentea, colinas, se aleja, llanura.
(b) ‘Soledad y monotonía’:
soledad, monotonía, inacción, todos los días, mismas, todos los días, mismas, perdurablemente, mismo, mis­mos, ayer, mañana, mismo, yermas, recto, interminable, inmensa.
Los dos campos semánticos confirman la idea central del texto: ‘La vida en el pueblo es monótona y llena de momentos solitarios’.
Es en el campo semántico (b) donde el autor utiliza mayor número de sinónimos que, por su reiteración, inciden en la sensación de aburrimiento que intenta transmitirnos.
El concepto ‘aburrimiento’, por el número de veces que se cita con diversas expresiones, es la idea central del fragmento.
8.2. El tema
Antes de entrar a explicar lo que creemos que es el tema, conviene aclarar las confusas ideas que sobre los tres términos que vamos a utilizar se explanan en el dicciona­rio. Estos tres términos son tema, asunto y argumento.
Define así el diccionario de la Real Academia Española:
Argumento, ‘asunto o materia de que se trata en una obra’.
Asunto, ‘tema o argumento de una obra’.
Tema, ‘proposición o texto que se toma por asunto o materia de un discurso’.
Está claro que los tres términos tienen un valor equivalen­te, cuando en realidad no deben serlo. Ya en nuestra clasificación hemos colocado el tema en la infraestructura; y el asunto y los argumentos (en plural, porque creemos que los argumentos pueden ser múltiples) en la superes­tructura. Lo que quiere decir que el asunto es el desarrollo del tema; y que los argumentos son el desarrollo de la intención del autor. Teniendo en cuenta esto, podríamos definir:
Tema, ‘una proposición que sirve de base para desarrollar un asunto’.
Intención, ‘aplicación del tema con una finalidad determinada previamente’.
Argumento, ‘razonamiento y actitud que se emplean para probar la proposición o tema elegidos’.
El tema del amor apasionado lo desarrolla Fernando de Rojas en un asunto por el que Calisto invoca los poderes de una mediadora, llamada Celestina, para conseguir el beneplácito de la dama Melibea; con la intención de desengañar a los locos enamorados y, para ello, da unos argumentos tales como la pérdida de la honra familiar y la misma muerte de los amantes. El resultado de este planteamiento es la Tragicomedia de Calisto y Melibea.

berzosa43@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *