50 años fue ayer

Mi promoción de magisterio (MG 1973) tuvo dos fases distintas o modos diferentes de acometer los estudios de primero y segundo (ya que tercero era de prácticas y pagado, según el Plan 67), pues nosotros entramos en la Safa de Úbeda (que siempre ha sido pionera) con 14 asignaturas a la vieja usanza y con el método de enseñanza tradicional haciendo cada profesor lo más amena y atractiva posible su asignatura mediante clases magistrales, como toda la vida de Dios, en las que se batía el cobre en solitario ante sus alumnos, pasando al segundo curso con el estreno de un nuevo método de enseñanza que revolucionó tanto a profesores como a alumnos y padres: fue la enseñanza individualizada o personalizada.
Pues bien, esta promoción de MG 74 tuvo más mérito aún que la nuestra, pues comenzaron su viaje estudiantil de magisterio con la enseñanza individualizada o personalizada desde primero, siguiendo el mismo método también en segundo curso, es decir, desde el principio de sus estudios de maestro, con la que tanto aprendimos todos, ante el desbarajuste general que padecimos y disfrutamos, por qué no decirlo, pues nos hizo más sociables y que pudiésemos conocernos mejor, no solo a los componentes de nuestro curso en ambas secciones, sino al siguiente también que era la promoción del 74, ya que nos encontrábamos en aquellas clases inmensas pobladas de libros de consulta haciendo nuestros trabajos y programaciones de las diferentes asignaturas, mientras trabábamos amistad con algunos de ellos, o algunas, hasta incluso surgió el flechazo o amor verdadero que aún perdura en algunas parejas de esta promoción y de otras, pues todos sabemos que el ser humano aprende más de las dificultades que se le presentan y de los errores que comete que de la blandura y nula dificultad que ha de sortear en el devenir del tiempo y de la vida.

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XII Encuentro en Úbeda de los AA. AA. SAFA

¡Qué poco ha tardado en pasar un año…! Parece que fue ayer cuando celebrábamos el XI Encuentro de Antiguos Alumnos de Oficialía, Maestría y Magisterio y tuve el honor de presentar mi libro “MI UNIVERSO SAFA. Maestros de la SAFA de Úbeda 1973”. ¡Qué gozada conmemorar el cincuenta aniversario de sus tres promociones al egresar de esta gran tahona educativa para enfrentarnos al mundo del trabajo con valentía y ansias desbordadas…! Es como si el tiempo fluyese en nuestras manos y vidas cuando las acercamos a su manantial inagotable que -paradójicamente- unifica pasado, presente y futuro en un mismo bloque y consciencia…
Todos los que tuvimos la suerte de pasar por las aulas de los Jesuitas de Úbeda, en cualquier ciclo o nivel educativo, estamos invitados al XII Encuentro AA. AA. SAFA, con el fin de pasar un fin de semana inolvidable, los días 7 y 8 de junio. Nuestro buen amigo Paco Bordés y su escogida cohorte de incondicionales han vuelto a preparar dos jornadas intensivas en las que fluirá la amistad, el recuerdo, la nostalgia, la gratitud y el sosiego de estar viviendo un sueño recurrente del que nunca queremos ni podremos desprendernos.

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Canciones con historias 14: Hablemos de sexo

Iba de comer otra cosa: “Sabor de amor” –  Danza Invisible

Parece una refrescante e inocente canción de amor. Pero hay truco: leamos dos veces estos versos:

«Del negro de un mejillón, son tus ojos en su punto de sal»

«Labios de fresa, sabor de amor, pulpa de la fruta de la pasión”.

En efecto: el gran éxito del grupo malagueño habla de un cunnilingus. Su cantante Javier Ojeda copia a los intérpretes de blues, expertos en hablar de comida cuando en realidad se refieren al sexo.

Y la portada del disco no puede ser más chocante: es el cuadro del Museo de Boston “Las Hijas de Edward Darley Boit” (originalmente titulada “Retratos de niñas”) del famoso pintor John Singer Sargent, donde retrata a cuatro niñas en el apartamento de París de su familia.

El cantante del grupo, Javier Ojeda ha publicado un disco en solitario “Reversos” en el que incluye una nueva versión de la canción «Sabor de Amor», y en la promoción del disco acudió a una entrevista en el programa La Ventana de la Cadena Ser. Y allí lo aclaró: “La canción original era obviamente una doble lectura que parecía una cosa como muy bonita, muy infantil, pero bueno los labios de fresa no necesariamente son los labios de la boca. Y entonces la canción estaba directamente llena de metáforas sexuales muy claras, como todo aquello del negro de un mejillón y todo esoSí, era eso que parecía ser”

Y mirad la performance en el metro de Málaga:

Relaxing cup of café con leche: “Morena mía” – Miguel Bosé

Aparentemente es una canción erótico-romántica, un canto al placer amatorio, una canción rítmica sin más… parece una oda a un amor con dotes especiales para hacer… café. Pero si sabemos que es un sinónimo de una felación, ya la cosa cambia:

Cuando tu boca me toca,
me pone y me provoca,
me muerde y me destroza,
toda siempre es poca
y muévete bien,
que nadie como tú
me sabe hacer café”.

 

Por muy cafetero que seas, parece una exageración soltar algo como:

«Morena mía,
si esto no es felicidad,
que baje Dios y lo vea
y aunque no se lo crea,
esto es gloria

Y jactarse de su potencia sexual:

«Morena mía, el cuarto viene después,
cinco tus continentes
seis las medias faenas

de mis medios calientes,
sigo contando ahorita
bien, bien, bien, bien, bien, bien». 

Incluida en Sereno (2001), el disco que lanzó tras esa exitosa gira conjunta con Ana Torroja, “Morena mía” es una de esas canciones que entran en la categoría de las “que nos sabemos todos”. Su letra, cargada de sensualidad y erotismo, habla de café, pecados y descripciones precisas que, ahora relata, tienen como destinataria a una mujer “conocida”.

En su último libro “Bosé. Historia secreta de mis canciones” Miguel Bosé habla y escribe de todo: del amor, del sexo, del peso de una paternidad castrante, del antibelicismo y hasta de la dieta ayurvédica, y revela qué motivó algunos de sus más famosos temas. Entre ellos se encuentra ‘Morena Mía’, posiblemente la canción con más carga erótica de todo mi repertorio. Diría incluso más. En varios momentos roza lo porno. Es porno”, detalla con malicia, sobre un tórrido encuentro con una “musa inspiradora con nombre y apellidos” cuya identidad no se aviene a desvelar. “Y muévete bien, que nadie como tú me sabe hacer café”. El tema, que muestra un sonido renovado y a un cantante asumiendo el papel de galán maduro, no habla de la universal bebida de granos tostados, sino de sexo puro  y duro. Al final, lo desvela, es un acrónimo: “C de coger, A de amar, F de follar y E de empalar”

En otro capítulo aborda experiencias personales, como en el bolero ‘Lento’. O en ‘Bambú’, que habla de un ardiente encuentro sexual con una mujer casada y desconocida en la habitación vecina a la del marido. O en “Salamandra”, que versa sobre la soprano alemana que bebía semen como bálsamo para la voz.

En el propio libro hace la advertencia: “Lo siento. No es mi intención (…) pero creo que llegó el momento de descifrar los secretos escondidos, esos que he venido guardando de cada una de estas 60 canciones”.

La idea, dice Bosé, es doble. Por un lado esconder y potenciar la sensualidad de la canción y por otro dar una especie de tributo al arte de hacer café, “un estimulante que a todos levanta y lo levanta todo”.

Aunque no se atreve a revelar la identidad de la morena, “por razones obvias, hoy está felizmente casada, tiene familia y una reputación impecable que no puede ser mancillada bajo ningún contexto”, lo que detalla con lujo de detalles es suficiente.

“Arranca con un decálogo que sustituye a un querer cantarle las cuarenta a la protagonista. Entre sus diez verdades, la primera es la luz que ilumina a la amada (‘Uno es el Sol que te alumbra‘), la segunda (…), las piernas de aquella mujer, la tercera incluye a un tercero en la relación (‘Somos tres en tu cama, tres’). “Aparecen los capitales, los siete, cada uno de ellos en orden. Uno de ellos soy yo, el pecador mismo que se prostituye y cobra (…) todo esto habla de las tremendas delicias físicas de aquellas aventuras”. El tema de los pecados y la transgresión es central, con referencias directas a los ‘siete pecados cometidos’ y la idea de ir ‘pa’l infierno’, en una relación marcada por el deseo y la rebeldía contra las normas convencionales.

No hay otro modo de hablar del sexo duro. Y con descaro. Mucho descaro”.

El estribillo se aleja de los pecados y apela a lo carnal:

“Y por mi parte
sobra el arte…
lo que me das,
dámelo, dámelo bien.
Un poco aquí y un poco ¿a quién?
Cuando tu boca, me toca
me pone y me provoca.
Me muerde y me destroza.
Toda siempre es poca”.

Enumera las artes de la boca como herramienta de placer”, escribe, “Boca o bocas, todas ellas atareadas en distintas partes del cuerpo, todas ellas proporcionando éxtasis”.

¿Pero y eso de “toda siempre es poca”? Según Bosé, es más que una simple e inocente frase. “Se refiere a la cantidad de centímetros demandados (por la morena), que nunca parecían ser suficientes”, detalla explícitamente.

Un ligón de playa: “El chiringuito” – Georgie Dann

Que nadie se crea que trata de un día de playa sin más. En realidad esconde una sexualidad tan desbordante como voraz y socarrona.

Los versos no dejan lugar a dudas:

«Las chicas en verano
no guisan ni cocinan,
se ponen como locas
si prueban mi sardina»

«Está el menú del día,
conejo a la francesa,
pechuga a la española
 y almejas a la inglesa»

«Si sube la marea
me va de maravilla,
la gente se amontona
y yo les doy morcilla»

No es un prodigio poético, pero más claro el agua… del Mediterráneo.

Como toda buena historia, todo empezó con un “Señores, vamos a comer al chiringuito que invito yo” de Georgie Dann, como recompensa por la buena actuación de la noche anterior en la feria de Málaga. “Fuimos a un chiringuito y estaba cerrado. Preguntamos por otro al que pudiésemos ir, cogimos el coche otra vez y cuando llegamos, también cerrado. Y digo ‘algo está pasando aquí”, recuerda para LOS40.com. Y lo que pasaba es que había entrado en vigor la Ley de costas de 1988, por la que los chiringuitos debían cumplir las normas de higiene y retirarse de la primera línea de playa.  «Resumiendo, estaban todos cerrados y de reformas«. Y se le aparecieron las musas: “Al ver que estaba todo cerrado, ¿qué se me pasó a mí por la cabeza? ‘Joder, un chiringuito, el chiringuito, un chiringuito’ y surgió la canción”.

Aunque su discográfica no lo veía como un posible éxito (“No sirve para mover el cuerpo ni generar royalties”, dijo el mandamás), él se empeñó en grabarla. Y en la entrevista en LOS40 cita como anécdota “Recuerdo estar actuando en Suiza y que me regalaran un reloj donde dentro ponía El Chiringuito. Yo le pregunté ‘¿usted sabe lo que es un chiringuito?’ y me contestó ‘no, pero la canción se llama así”.

Tristeza y esperanza

Querido Antonio:
Era jueves, 9 de mayo, cuando recibí una llamada -en mi móvil- de la Residencia de Mayores de Peal de Becerro (Jaén) en la que tú residías desde hace 16 años, cuando murió tu madre. Yo esperaba que fuese Elena, la trabajadora social que está más en contacto conmigo, o Amalia para pedirme alguna autorización de viaje o alguna que otra información sobre tu persona, pero no: era de la gobernanta y por ella me enteré que habías fallecido como un pajarillo mientras comías, sin quejarte siquiera, como era habitual en ti desde que te conozco y vives en esa residencia. Siempre has sido un ejemplo de hombre íntegro que no se quejaba por nada y menos por bagatelas de salud o preocupaciones varias. Eras feliz desde siempre y te lo tenías bien merecido, por tu bondad natural y por esa impronta de superar todas las dificultades con el buen talante que tanto te caracterizaba.

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Subiendo desde El Iruelo

 

Visita organizada por el Museo Arqueológico de Úbeda.

Autor del texto y comentarista de la visita, Juan Ramón Martínez Elvira.
Autor de las fotografías y director del Museo, José Luis Latorre Bonachera.

 

Calle de San Nicolás

Bajo este nombre o el de La Iglesia ha sido conocida desde siempre esta calle. En ella fueron frecuentes los cante­ros, destacando en­tre todos Francisco de Herrera y Diego de Herrera, que ocupan las tres primeras dé­cadas del siglo XVII.

Por su izquier­da, se abre una ca­lleja que comuni­ca con la calle del Campanario. Antes se llamó El Bocado y Marrano.

En el actual número 20, nació y murió (1831-1899) el gran investigador ubetense don Miguel Ruiz Prieto, autor de la Historia de Úbeda, publicada por Cazabán en 1906.

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¡Alegría sin fin!

Llegó el día D (11 de mayo) y la hora H (12,30) para José y Rocío, protagonistas indiscutibles de la unión matrimonial que estaban resueltos a llevar a cabo ante sus familiares y amigos en la Ermita de Linarejos (Linares, Jaén), en un día soleado y cálido que siempre recordaremos gratamente todos los asistentes, especialmente los contrayentes.
Viajé desde Úbeda con la ilusión de pasar un día feliz en compañía de buenos amigos, siendo testigo directo del amor que se profesaban Rocío y José.
Cuando avisté el largo y arbolado paseo de Linarejos ya había coches aparcados en la sombra y yo hice lo mismo, pues mi vehículo iba a estar todo el día allí estacionado y convenía que el frescor de la sombra lo inundara…

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Vicisitudes de la vejez, 35

¡Qué nítidos tengo aquellos recuerdos de antaño y cuánto dudo y olvido los más recientes! Dicen los expertos que eso es producto de la vejez en la que se agrandan y afianzan los recuerdos antiguos, mientras los nuevos apenas se asientan en mi volátil memoria.
Recuerdo aquel gato que le gustaba comerse los culos de los pepinos (el resto no) y cuando nos lo poníamos de pequeñas, en verano, pegados en la frente, para refrescarnos y sentir un gustirrinín o sensación especial. También rememoro al gato que tuvimos cuando yo era pequeña y que lo encerraban en la cantina de la casa, pero que terminaba escapándose siempre, apareciendo, al día siguiente, en la cámara (la habitación más alta de la casa que pegaba con los tejados donde se guardaba el grano u otros utensilios de escaso uso, de labranza u obsoletos); adonde -por cierto- nos encantaba subir para jugar de pequeñas y sentirnos princesas u otros personajes de los cuentos de hadas, estando en un ambiente tan idílico y diferente del resto de la casa…

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Cava abajo

Visita organizada por el Museo Arqueológico de Úbeda.

Autor del texto y comentarista de la visita, Juan Ramón Martínez Elvira.
Autor de las fotografías y director del Museo, José Luis Latorre Bonachera.

 

Desarrollo urbano de La Cava

Aunque el término cava alude par­ticularmente al foso que rodea una for­tificación, en el caso de esta calle está haciendo referencia concreta a la exca­vación que las aguas, tanto las pluvia­les, como las procedentes de la fuente de la Plaza de Toledo, fueron ejecutan­do a lo largo del tiempo.

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Canciones con historias 13: Llega el rock: Popotitos y La plaga

Llega el rock & roll: “La Plaga” y “Popotitos” – Los Teen Tops

El rock and roll arrasó en todo el mundo, y cada país creó sus propios ídolos autóctonos: Adriano Celentano en Italia, Cliff Richard en Inglaterra o Johnny Hallyday en Francia. En España somos originales: el rock and roll llegó con dos grupos latinoamericanos: los cubanos Los Llopis y sobre todo los mejicanos Teen Tops, con su cantante y líder Enrique Guzmán, que versionaron los grandes éxitos USA, como La Plaga” y “Popotitos”, eludiendo la rígida censura franquista.

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