Castillo de naipes

08-07-2008
XXXIX
LOS DIOSES PRUDENTES FUERON ENCERRADOS en castillos
de naipes con ventanas cegadas. Enloquecieron

en la oscuridad, y sus ojos se transformaron en aves
que volaban por un bosque cuajado de palabras y ofidios.
Los guardianes entonaban canciones de guerra y aullaban
en la noche igual que coyotes y lobos. Los dioses prudentes
con sólo su silencio destruyeron los muros de los altos
torreones. La luz secreta de sus pensamientos los guiaba hacia
el bando de los hombres vencidos. Usaron sus camisas, sus
gestos, sus palabras, su sangre y sus derrotas;
hasta sus armas tuvieron en las manos y aprendieron
a usarlas contra los dioses fieros.
 

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