30 prosas de amor, 18

23-08-2012.

Siempre oigo la misa en el hifi de Mozart para gritar a coro las místicas palabras, me tomo el zumo rancio de la ducha a destiempo, que siempre me reprochas, el lávate las manos, como fiel letanía de las comidas, el coro de las doce nos dice que es domingo, mas siempre pasa algo de lo que nunca me entero, y siempre me lo dices, tras las rojas ojeras de la noche rota, los años capicúa me ponen siempre triste, como si fuera un pincho, la flecha, un garabato, en la estaca de siempre, en donde siempre, comienzas y terminas según te lo decides, siempre el abismo entra entre el sol y los metales, del absurdo, del beso consentido.

Siempre todas las uvas treintaiunas se convierten en estiércol, el año nuevo nos visita desnudos, nos acoge con su diablo escondido, siempre al filo de una noche de reyes de estropajo, nos regala deformes lapiceros, siempre, siemprese ablanda nuestro pulso, a cuerpo limpio siempre, victorias indomables, lamentos siempre afloran, dormirse en los laureles, los camposantos fríos, tu padre en la pirámide, siempre los siempres idos, mi madre aquella tarde voló junto a mi gripe, mi padre ‑abril‑ me dijo que siempre fuera el mismo.

Con el paso cambiado en los ires y venires, y siempre, hasta los güevos ese silencio de sangre misteriosa, obama en la bodega africana de siempre, la paz que nos regala su imposible regalo generoso, esta crisis al galope, que viene siempre sin comerlo nosotros, con su siempre de siempre, voraz panza metálica y su santoral de velón con estropajo, y nadie sabe nada, los caminos de siempre siempre la soga al cuello, y dale que te pego, el miedo en todo el cuerpo, te escribo como siempre desde la soledad del mundo, con mi humilde voz de enamorado.

Te quiero siempre a solas con voz de transeúnte, palabra tartamuda se adentra en tus fronteras con mentiras a medias, tronándote en los siempres de líquenes almunias, que siembras siempre aromas de tu velo erizado, quién te escribe mejor en la trinchera, quién te vela en mis sueños siempre leves, quién entierra los versos del poeta, contigo siempre en vilo, siempre tus prosas de amor en mis mejillas, siempre tuyo por siempre, siempre, siempre.


 

donrafael@andaluciajunta.es

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *