090211

Martirios
¡Oh, ingratos, cómo te señalarán con el dedo y te acusarán! ¡Cómo te lapidarán, torturarán, flagelarán y consumarán tu martirio! ¡Cuán difícil es el oficio de redentor, señor…! ¡Que te lo hagan a ti, después de tu “segunda” venida…! ¡Señor, señor, qué abandono, qué desconsuelo!

¡Vino a los suyos, y los suyos… ni lo entendieron!
No me extraña, confundes las churras con las merinas, la política con la religión, el contenido con el continente, las chaquetas con los partidos, las ideologías con las antojeras, las plumas con el plumero, testimoniar con elucubrar, al corto de vista con el corto de pensamiento, y deducir con inventar. Como tú comprenderás, responder a tu escrito no es que sea un martirio: sería todo un serial por entregas.
No obstante, como siempre hay algo que aprender, yo me quedo con el cuento de los tres cerditos. Gracias.
Saludos.
 

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