Petición de opinión, 1

12-07-2008.
Querido amigo José María, querido presidente:
He leído con atención e interés tu «petición de opinión» acerca de «la situación preocupante que atraviesa últimamente nuestra Asociación». Compruebo, según lo que dices, que esa preocupación procede esencialmente de que ha decaído «el entusiasmo inicial» por expresarnos mediante «nuestro principal cauce de comunicación, que es la página web».Y digo esencialmente porque, por otro lado, «nos podemos mostrar satisfechos por los logros conseguidos», entre los que cabe destacar el número de socios y de simpatizantes en aumento.

Como supongo que nos pides una opinión que sea ante todo pragmática, la mía empieza por distinguir entre «las cuentas» (número de socios que pagan) y «los cuentos» (nivel cualitativo y cuantitativo de la comunicación entre nosotros mediante la página web). Cuando alguien desea pertenecer a una Asociación, lo único decisivo que se le pide es que pague una cuota; por su parte, la Asociación se compromete a proporcionarle los elementos (reuniones, congresos, excursiones, página web, etc.) que son precisamente aquellos por los que tal persona ha, seguramente, decidido pertenecer a dicha Asociación. Libre es el asociado de utilizarlos, y no puede dejar de pertenecer a una asociación si no acude a tales manifestaciones. Sí, en cambio, dejará de serlo si no respeta el compromiso económico inicial. Y de así ocurrir en un número cuantioso, una asociación dejaría de existir por «falta de alimentación».
El problema está, creo, ‑y de ahí el germen de tu preocupación‑ en que para un asociado su «alimentación» procede precisamente de aquellos elementos que una asociación le ofrece a cambio de su cuota. Y ahí es donde interviene la página web como «instrumento de comunicación-relación» entre los asociados. ¿Puede, la menor o nula utilización de dicho instrumento, decidir a un asociado a darse de baja? O que, al contrario, debido al interés por dicho intrumento, haya personas que decidan ingresar en una asociación… Cualquiera de dichas reacciones son posibles ya que se trata de un instrumento de información, comunicación, debate, que, por diversas razones, puede manifestar connotaciones de tipo intelectual, político, afectivo, emotivo, etc. Y en ello reside, al mismo tiempo, su «grandeza», si se produce un proceso de imantación colectiva; pero también su «fragilidad» cuando, por alguna de las connotaciones aludidas, se puede dejar de participar.
Hay que tener en cuenta, y no es este un argumento desdeñable, que una página web, percibida como instrumento de comunicación o de debate (en realidad lo que llamamos el «blog»), exije inmediatez, respuesta pronta, diálogo cruzado, participación a dos o varios interlocutores, y que, en consecuencia, hay que disponer de tiempo para dialogar con una cierta sensatez, mesura, conocimiento y respeto del interlocutor.
¿Está así concebida nuestra página web? Yo diría que nada más que en tres apartados, a saber:
1.    «El Rincón del café»: Correo amistoso y abierto a cualquier tipo de diálogo rápido, de intercambio efímero; un reencuentro imprevisto y sorprendente entre viejos amigos que en su dimensión de inmediatez escrita y múltiple sólo nos puede proporcionar la página web. A este apartado pertenece, creo, el hoy moribundo (¡pero qué interesante era!) «Rincón del café». ¿Ya no tenemos nada que decirnos cuando nos cruzamos en ese «Rincón»? Quizás hoy abrimos la puerta, miramos, observamos, constatamos que… y volvemos a cerrarla despacio sin ni siquiera un «¡Buenas!» porque nadie nos ha podido ver.
2.    Está «Información o Insinuación» que, en mi opinión, cumple perfectamente su objetivo periodístico de reseñar y comunicar eventos relativos de interés para la Asociación y sus asociados.
3.    Es el apartado «Artículos» el que parece estar en el centro de tu preocupación, querido Pepe. Hoy, precisamente, 12 de julio, leo con gusto la información-reseña de Manuel Almagro titulada «Adoradores en Roma». Según entiendo, parece ser que lo que te preocupa con respecto a esta rúbrica es que le ocurra lo que al «Rincón del café». Es verdad que, tras la intervención de Enrique Hinojosa del 7 de julio («…Y llegó el premio gordo»), sólo ha habido la citada de Manuel Almagro; es decir: cinco días sin «artículos» y mucho tiempo ya sin «Rincón». ¿Hay que preocuparse? Sí, si se piensa que los Pertíñez, Arévalo, Dionisio, Lara, Diego, Ferrer, Utrera, Ballesta y un largo etcétera (que me perdonen los olvidados) parece que han desaparecido y que esta desaparición significa que se han dado de baja en la Asociación. Ahora bien, si este darse de baja tiene como causa «el que la página web ha dejado de interesarles», ello significaría quizás (y lo digo sin maldad alguna) que estaban en la Asociación sólo por dicha página. Lo cual, aunque me pueda parecer argumentalmente muy insuficiente, me parece también perfectamente legítimo y respetable.
De los otros cuatro apartados (Galería de fotos, Enlaces, Buscador y Bibliografía), el que me parece de mayor sugerencia, interés y cohesión memorístico-documental-afectivo para el conjunto de los asociados es la Galería de fotos, que quizás se pudiera mejorar. Los otros son o pueden ser de gran utilidad práctica, según los intereses del navegante.
Si la preocupación procede, pues, de «El estilo y las formas de comunicación», su origen y consecuencias tú mismo las señalas en tu correo y se han dicho repetidas veces: es una cuestión de, por principio, estar abierto al diálogo, al debate, respetando las ideas del «otro»; lo que no significa aceptarlas o no poder discrepar de ellas. Y la reacción no tendría que ser «dar el portazo» ni a la participación, ni al debate, ni a la Asociación.
Creo, finalmente, que esta tercera insinuación necesitaría una reforma de contenido; quiero decir que del apartado «Artículos» se está haciendo un «saco en el que todo cabe», se está incluyendo cualquier tipo de contribución, ya sea puramente informativa ya de opinión, ya de reflexión, poemas, fragmentos narrativos, etc. ; aunque después se «reorienten» hacia un apartado semánticamente más idóneo. Creo que, desde la recepción de las colaboraciones, habría que colocarlas o en «Información-noticias», o en el «Rincón del café», o en categorías más deslindadas semánticamente, inspirándose quizás en como lo hace algún periódico‑semanario de buen nivel, que acoge colaboraciones de tipo literario y reflexiones‑debates de cualquier otro contenido. Sí; quizás pudiera ayudar el inspirarse en una estructura periodística…
Sigo sin embargo creyendo que el centro, el balancín de nuestra Asociación debe residir en la Asamblea administrativa anual, arropada por otras manifestaciones (de carácter diverso) que darán vitalidad y cohesión a los asociados. En este sentido (y no lo digo por mi conferencia, ya me conoces), el programa propuesto para la de Alcalá la Real me parece un acierto. Creo que, para nuestros socios, la Asamblea general podría ser una especie de «peregrinaje» o «viaje amistoso», con visitas, actos y actividades diversas que realizamos una vez al año y en donde se incluye la parte administrativa de nuestra Asociación. Que, por cierto, ¿cuántos años cumple, ahora en septiembre?

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