Reproducción y cría, 6

14-08-2012.
Puesta e incubación en la pintada

Se considera que los rendimientos específicos de puesta en la pintada, son los siguientes:

—Producción: 165‑170 huevos puestos en 37 semanas, de los que 155‑160 son incubables.

—Periodo de puesta: 36 semanas.

—Porcentaje de desechos: 4‑5%.

—Eclosión media: 70‑75% de los huevos en incubación.

—Peso medio de los huevos en incubación: 48‑49 gramos (45 gramos en el inicio de la producción, 50 gramos al final de la producción).

—Fertilidad media: 85%.

—Eclosionabilidad: 86‑88%.

La recogida de los huevos de la sala de reproductores debe realizarse inmediatamente después de la puesta, siendo recomendable realizar tres y hasta cuatro recogidas diarias, y eliminando los huevos pequeños, sucios, deformes, con defectos en la cáscara, con fisuras, pigmentaciones anormales y con la cáscara demasiado porosa. Los huevos seleccionados serán desinfectados, antes de transcurridas dos horas de su recogida, con la siguiente fórmula:

—40 ml de solución de formaldehido.

—20 gr de permanganato potásico.

—40 ml de agua.

El procedimiento de desinfección consiste en introducir los huevos dentro de un habitáculo cerrado, en el que se pone un recipiente abierto (plato o cazuela) con la solución descrita durante 20‑30 minutos.

Después de realizada la desinfección de los huevos, estos se almacenan en una cámara con las siguientes condiciones de temperatura, humedad y tiempo:

—En el caso de almacenajes cortos (hasta una semana): 17‑20º C/85% de humedad.

—En el caso de almacenajes largos (hasta 15 días): 12,5°‑15° C/85% de humedad.

Antes de cargar los huevos en la incubadora, es recomendable realizar un precalentamiento de los mismos; para ello, es suficiente con almacenarlos en una sala a temperatura de 22‑24º C durante las 8‑12 horas anteriores a la carga de la incubadora. Una vez cargados los huevos seleccionados en la incubadora (fig. 54), esta se programará de la siguiente manera:

—Temperatura de incubación: 37,4°‑37,6° C, cuando los huevos han sido almacenados poco tiempo (≈ 1 semana).

—Temperatura de incubación: 37,7° C, cuando los huevos han sido almacenados unas dos semanas.

—Humedad relativa: 60%.

—Volteo: cada hora; el volteo simula una incubación natural y evita adherencias del embrión a la cáscara del huevo.

Fig. 54. Huevos de pintada dispuestos con el polo agudo hacia abajo para su entrada en la incubadora.

Se puede realizar un miraje de los huevos a los 10‑12 días de incubación para eliminar los defectuosos, rotos, claros y con embriones muertos.

Transcurridos 24 días de incubación, los huevos se transferirán a la nacedora, que funciona de forma parecida a la incubadora, aunque en este caso no existe volteo; de los alveolos de la incubadora, los huevos se pasarán a unas bandejas con rejillas, donde se mantendrán desde el día 24 hasta su eclosión, el día 28 aproximadamente.

Los parámetros de referencia en la nacedora son los siguientes:

—Temperatura: 37‑37,5° C. Disminuimos la temperatura para evitar sobrecalentamiento del pintadón durante el nacimiento.

—Humedad relativa: 80%. Aumentamos la humedad para facilitar la eclosión.

Programa sanitario para huevos incubables

Desde la puesta hasta la eclosión, el huevo de pintada pasa por un periodo de tiempo en el que la carga microbiana que posee su cáscara puede causar problemas sanitarios si se dan las condiciones adecuadas para la proliferación de los gérmenes. Para evitar esto, es necesario establecer un programa sanitario de manejo para los huevos que van a ser destinados a la incubación.

Los gérmenes de la cáscara pueden transmitirse al huevo de forma vertical, desde la gallina al huevo, o de forma horizontal de un huevo contaminado a otro cercano en la puesta, recogida o almacenamiento; en ambos casos, las contaminaciones que se producen dan lugar a diversos problemas sanitarios, como son la transmisión de enfermedades entre lotes, problemas en la incubación y nacimiento de los pintadones, así como propagación de procesos infecciosos en la granja de producción, con las consecuentes pérdidas económicas y riesgo para los consumidores del producto final.

Según la legislación, el programa sanitario deberá basarse en los siguientes puntos:

—Recogida de huevos. La producción de los huevos en baterías mejora su calidad microbiológica, ya que los huevos permanecen limpios hasta su retirada por el operario. La recogida deberá realizarse tantas veces como sea posible a lo largo del día, siendo recomendable un mínimo de dos veces al día. A la hora de retirar los huevos, se procurará depositarlos en un recipiente limpio y desinfectado, libre de restos de huevos rotos en otras recogidas y de suciedad.

—Los huevos que se observen defectuosos, no incubables, deberán ser rechazados; este es el caso de los que presenten anormalidades en la cáscara, como porosidades excesivas, grietas o roturas, coloraciones extrañas, tamaño anormal (demasiado grandes o demasiado pequeños), deformidades, yemas dobles, etc.

—Los huevos sucios, contaminados por excrementos de las gallinas, también serán rechazados para la incubación ‑se ha comprobado que los huevos sucios incubados pueden llegar a dar hasta un 20% menos de nacimientos, produciendo como resultado una mortalidad de los pollitos, la primera semana, de hasta un 15%‑.

—Manejo de los huevos incubables. Los huevos se deben recoger de las baterías con la mayor frecuencia posible y, cuanto antes, se deben desinfectar y refrigerar, para evitar que las bacterias que se encuentren en condiciones de multiplicarse puedan penetrar, a través de los poros de la cáscara, al interior del huevo.

—Desinfección de los huevos incubables. Se realizará lo antes posible, después de su recolección y antes de almacenarlos, tal y como se ha descrito anteriormente.

—El personal que realice la fumigación deberá tener la adecuada formación, y los productos utilizados deberán estar autorizados por la legislación vigente. Los habitáculos, en donde se realicen las operaciones de fumigación, deberán estar dotados de adecuados sistemas de ventilación para la eliminación de los gases tóxicos.

—Una vez desinfectados los huevos, deberán almacenarse refrigerados en condiciones adecuadas lo antes posible, con las temperaturas y humedades descritas anteriormente. Es preciso tener en cuenta que, tanto para el almacenamiento como para la incubación, los huevos deben ser dispuestos en los alvéolos con el polo agudo hacia abajo.

—Para evitar el excesivo “sudado de los huevos” ‑este fenómeno se produce por la condensación de humedad en la superficie de los mismos, debido al contraste brusco de temperatura y humedad a su salida de la cámara de conservación‑, y que pueda ser afectada la viabilidad de los embriones, estos se deben trasladar a una cámara de precalentamiento (21‑23º C ambientales, la tarde antes de su entrada en la incubadora). En el caso de tiempos de conservación de hasta 7 días, se deben mantener a estas temperaturas durante 12 horas; y con tiempos de conservación de hasta 14 días, será la misma temperatura, pero durante las 18 horas anteriores a su entrada en la incubadora.

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