Comentario léxico-semántico

02-04-2010.
Del libro de Blas de Otero, Pido la paz y la palabra (1955), que pertenece a su segunda época, cuya poesía tiene un trasfondo social, hago un detallado estudio del léxico y de los cambios y recursos semántico‑sintácticos del siguiente poema:

“Hija de Yago”
Aquí, proa de Europa preñadamente en punta;
aquí, talón sangrante del bárbaro Occidente;
áspid en piedra viva, que el mar dispersa y junta;
pánica Iberia, silo del sol, haza crujiente.
Tremor de muerte, eterno tremor escarnecido,
ávidamente orzaba la proa hacia otra vida,
en tanto que el talón, en tierra entrometido,
pisaba, horrible, el rostro de América adormida.
¡Santiago y cierra España! Derrostran con las uñas
y con los dientes rezan a un Dios de infierno en ristre,
encielan a sus muertos, entierran las pezuñas
en la más ardua historia que la Historia registre.
Alángeles y arcángeles se juntan contra el hombre.
Y el hambre hace su presa, los túmulos su agosto.
Tres años y cien caños de sangre abel, sin nombre…
(Insoportablemente terrible es su arregosto.)
Madre y maestra mía, triste, espaciosa España,
he aquí a tu hijo. Úngenos, madre. Haz
habitable tu ámbito. Respirable tu extraña
paz. Para el hombre, Paz. Para el aire, madre, paz.
 
En el cuadro izquierdo comento el Léxico
En el cuadro derecho comento los Cambios y recursos semántico‑sintácticos
 
Título: “Hija de Yago”
Yago, una de las formas más antiguas, en lengua española, del nombre propio Santiago (< Santi Yago). Su procedencia está en el nombre propio latino Jacob (escrito Jácob > Yago), referido al patriarca. Para diferenciarlo de él, al nombre del apóstol se le antepuso el prefijo sant, ‘santo’.
Hija de Yago, ‘España’. Imagen tradicional, representación de seres inmateriales o de ideas abstractas en formas sensibles y animadas’. No hay que olvidar que Santiago es el patrón (> padre) de España.
 
Verso 1: Aquí, proa de Europa preñadamente en punta;
En este primer serventesio, ‘cuarteto en que riman el primer verso con el tercero y el segundo con el cuarto’, alejandrino, ‘verso de catorce sílabas, dividido en dos hemistiquios’, no aparece el verbo principal, pero se sobreentiende que se trata de un presente histórico.
aquí. Antonomasia, ‘sinécdoque que consiste en poner el nombre apelativo por el propio, o el propio por el apelativo’, de España y su Historia.
proa. Sinécdoque, ‘alteración’, de lo concreto por lo abstracto.
proa de Europa. España, a través de una alegoría, ‘varias metáforas consecutivas’, en el verso 2: talón sangrante; en el 3: áspid en piedra viva; y en el 4: pánica Iberia, silo del sol, haza crujiente.
preñadamente. Como figura, ‘tropo por transferencia del significante por contigüidad de los significados’, es una imagen de la abundancia de España. Sintácticamente, extraña la utilización del adverbio en función adjetiva, o enálage, ‘figura que consiste en usar unas partes de la oración por otras, o en alterar sus accidentes normales’.
proa […] en punta. Pleonasmo, ‘figura por adición de palabras’.
 
Verso 2: aquí, talón sangrante del bárbaro Occidente;
 
aquí (ver el verso 1). Anáfora, ‘figura por repetición de palabras al comienzo de una frase’. Se utiliza para describir el valor histórico de España en el conjunto europeo.
talón sangrante (ver el verso 1). Hipotiposis, ‘descripción viva y gráfica de personajes o hechos’. También se trata de una antítesis, ‘contraponer una frase o una palabra a otra de significación contraria’, con respecto a proa. Con estos datos sensoriales, el autor expresa valores abstractos del concepto ‘España’.
bárbaro. Metonimia, ‘tropo por transferencia del significante por contigüidad de los significados’, que se basa en las relaciones de causalidad o sucesión entre los términos; en este caso, lo físico por lo moral. También puede entenderse como epíteto, ‘adjetivo o participio cuyo fin principal no es determinar o especificar el nombre, sino caracterizarlo’, o como antonomasia.
Tropo, ‘empleo de las palabras en sentido distinto del que propiamente pertenece’. Los tropos fundamentales son: sinécdoque, metonimia, imagen, metáfora, alegoría, parábola y símbolo.
Figura, ‘se refiere a la elección y colocación de las palabras, así como a su modificación significativa por medio de la adición (repetición, acumulación), detracción (elipsis, zeugma), orden (anteposición, hipérbaton) e inmutación (tropos y cambio de orador, materia u oyentes)’. Hay dos grandes grupos: figuras de dicción y figuras de pensamiento.
 
Verso 3: áspid en piedra viva, que el mar dispersa y junta;
áspid, serpiente pequeña, muy venenosa.
áspid(ver proa en el verso 1).
áspid en piedra viva (ver el verso 1). Puede haber identidad por la emoción derivada del hecho de la abundancia de víboras en España.
en piedra viva, es un oxímoron, ‘unión sintáctica íntima de conceptos contradictorios en una unidad, que queda cargada de fuerte tensión contradictoria’.
mar, antonomasia del océano Atlántico, que dispersa y junta a España de América, a la que descubrió preñadamente.
dispersa y junta, paradoja, ‘se unen ideas opuestas en un solo juicio’. No se confunda con el oxímoron, pues esta figura es de menor alcance gramatical y, al mismo tiempo, está más próxima a la antítesis; mientras que la paradoja siempre es una contradicción aparente.
 
Verso 4: pánica Iberia, silo del sol, haza crujiente.
pánica, que tiene miedo excesivo, colectivo y contagioso, por la amenaza de un peligro inminente’.
Iberia, uno de los nombres con que fue conocida por los antiguos la parte oriental de España. La extensión del nombre a toda la península es de uso moderno.
silo, lugar subterráneo y seco en donde se guarda el trigo u otros granos, semillas o forrajes. || fig. Cualquier lugar subterráneo, profundo y oscuro.
haza, porción de tierra labrantía o de sembradura.
pánica Iberia (ver el verso 1).
pánica, epíteto de carácter etimológico, referido al dios Pan de los pastores y rebaños, de los que tantos habría en la Iberia romana. Todo el verso indica ‘abundancia agrícola y ganadera’.
silo del sol (ver el verso 1).
silo, antonomasia de España.
haza crujiente (ver el verso 1).
haza, (ver proa en el verso 1). Sinécdoque, ‘alteración’, de lo concreto por lo abstracto.
crujiente, epíteto connotativo de la mies en sazón, que cruje; o del pan recién cocido, que cruje. En ambos casos, sigue refiriéndose a la abundancia ibérica.
Este verso es un quiasmo sintáctico, ‘presentar en órdenes inversos los miembros de dos secuencias’: (pánica – adj.) + (Iberia sust.) + (silo – sust.) + (del prep.) + (sol sust.) + (haza sust.)+ (crujienteadj.).
Términos parecidos, pero que están dentro del mismo valor del quiasmo, son: retruécano, conmutación y antiestrofa. Las ideas fundamentales son: que el quiasmo está dentro de los recursos de la antítesis; que hay pequeño y gran quiasmo; y que este puede ser semántico o sintáctico.
El verso 4 es un pequeño quiasmo, porque solo se cruzan palabras correspondientes entre sí; cuando se cruzan oraciones (principales o secundarias) referidas semánticamente unas a otras, tenemos el gran quiasmo y se le llama retruécano o conmutación: «En este país no se lee porque no se escribe o no se escribe porque no se lee» (Larra).
 
Verso 5: Tremor de muerte, eterno tremor escarnecido,
tremor, comienzo del temblor.
encarnecido, que ha tomado carnes o se ha puesto gordo.
En este segundo serventesio aparecen dos formas verbales principales, en tiempo pasado: orzaba y pisaba. Contrastan notablemente con las otras estrofas, que no tienen verbo o que los tienen en presente de indicativo o de imperativo.
El tiempo pasado se utiliza, en su forma imperfecta, para remarcar el valor durativo de las acciones. También el imperfecto es un tiempo evocador y, en este caso, histórico. El segundo serventesio es una explicación del primero. Parece claro que, entre ambos, se recuerda el descubrimiento de América por los españoles y su prepotencia mundial posterior, aunque hay algunas expresiones dudosas.
tremor de muerte es una imagen visionaria simple que, entre otros, puede tener estos significados: ‘las continuas guerras desgastan o matan a España’, ‘miedo al más allá, lleno de sentido religioso católico’.
escarnecido, ‘burlado y mofado’, representa una posible paronomasia, ‘vocablos semejantes en el sonido pero diferentes en el significado’, con encarnizado, ‘muy disputado y sangriento’. Aquí se habla de un concepto abstracto próximo a la maldad, por lo que se habría producido una metonimia de lo moral por lo físico.
 
Verso 6: ávidamente orzaba la proa hacia otra vida,
orzaba, inclinaba la proa hacia la parte de donde venía el viento.
proa, sinécdoque de ‘lo concreto por lo abstracto’.
vida, sinécdoque de ‘lo abstracto por lo concreto’, porque la vida no existe, sino formas de vivir. O puede entenderse la vida en este mundo, o en el más allá, o de manera más rica, o cruel, etc.
 
Verso 7: en tanto que el talón, en tierra entrometido,
 
talón, sinécdoque de ‘lo concreto por lo abstracto’.
en tierra entrometido, imagen visionaria simple (?).
 
Verso 8: pisaba, horrible, el rostro de América adormida.
adormida, adormecida.
horrible, adjetivo, donde se espera el adverbio horriblemente: enálage (ver preñadamente en el verso 1).
rostro de América, significa aquí la dignidad, por lo que se produce una metonimia de lo físico por lo moral (ver bárbaro en el verso 2). También se trata de una personificación o prosopopeya, ‘atribuir a las cosas inanimadas o abstractas, acciones y cualidades propias de seres animados, o a los seres irracionales las del hombre’.
La siguiente estrofa se caracteriza por la utilización de hasta seis formas verbales. La exclamación inicial, de carácter bélico, se desmenuza en cinco acciones verbales: cuatro en presente de indicativo y una en presente de subjuntivo. Doble contraste, pues, con la estrofa anterior: por el número de verbos y por el tiempo verbal. Este tiempo de presente parece estar referido a un tiempo actual, más o menos inmediato, y, en concreto, a la guerra civil española de 1936. La misma saña bélica que se ha descrito en las dos estrofas anteriores, y los mismos principios religiosos, o las mismas osadías, se repiten ahora, histórica y trágicamente entre hermanos. Por eso leemos más abajo, en el verso 15, tres años y cien caños de sangre abel.
 
Verso 9: ¡Santiago y cierra España! Derrostran con las uñas
¡Santiago, y cierra España!, como grito de guerra en el siglo XIII, significaba cerrar España ante las invasiones árabes y, posteriormente, ante cualquier invasión ideológica; o cerrar filas en la batalla.
derrostran, deshacen la cara por golpe, caída, etc.
derrostran con las uñas, indica ‘odio’. Metonimia de lo físico por lo moral.
 
Verso 10: y con los dientes rezan a un Dios de infierno en ristre,
ristre, hierro sujeto en el pecho de la armadura antigua, donde encajaba el cabo del mango de la lanza.
con los dientes rezan, indica ‘odio’.
Dios de infierno, es un oxímoron (ver el verso 3).
infierno en ristre, imagen visionaria simple, porque no hay una relación visible ni una correspondencia clara entre los dos elementos de la imagen. La identidad se produce por la emoción y no por la forma; pero la irracionalidad no es puro capricho, sino vehículo de gran expresividad.
Las dos expresiones de los versos 9 y 10 forman un quiasmo sintáctico: (derrostranverbo) + (con las uñascomplemento circunstancial) + (ynexo) + (con los dientescomplemento circunstancial) + (rezanverbo).
Obsérvese el valor antitético del quiasmo en su valor semántico: derrostran – rezan / uñas – dientes.
La antítesis es la contraposición de dos pensamientos de amplitud sintáctica arbitraria. La base léxica son los antónimos; y la sintáctica es la coordinación. La antítesis puede ser de oraciones, de grupos de palabras y de palabras aisladas. Una variante especial de la antítesis de palabras aisladas es el oxímoron, que constituye una paradoja intelectual. Los fenómenos paradójicos más frecuentes son: ironía, énfasis. lítote, hipérbole, perífrasis, quiasmo, oxímoron y zeugma.
 
Verso 11: encielan a sus muertos, entierran las pezuñas
encielan, término original del autor, que puede significar ‘poner en el cielo’.
encielan […], entierran, junto con los verbos anteriores ya vistos, derrostran y rezan, forman una similicadencia, ‘utilizar dos o más palabras en el mismo accidente gramatical’. También forman una antítesis semántica.
pezuñas, es una catacresis, ‘dar a una palabra sentido traslaticio para designar algo que carece de nombre especial’.
 
Verso 12: en la más ardua historia que la Historia registre.
ardua, muy difícil.
historia / Historia, nombre común frente a nombre propio, o sea, historia particular frente a Historia general.
historia […] Historia, es una reduplicación o ‘repetir consecutivamente un mismo vocablo en una cláusula o miembro del período’. También es una paronomasia o ‘colocar próximos en la frase dos vocablos semejantes en el sonido pero diferentes en el significado’. Asimismo es una dilogía (o equívoco), ‘uso de una palabra con dos significados distintos dentro del mismo enunciado’.
En los dos primeros versos de la siguiente estrofa, aún persisten los verbos, según el talante de la estrofa anterior. Pero desaparecen en los dos versos finales, retomando la valoración de la primera estrofa: una especie de presente histórico, que quiere reflejar la esencialidad de España. Por ello, para indicar lo esencial, desaparece el verbo y el estilo se hace radicalmente nominal.
 
Verso 13: Alángeles y arcángeles se juntan contra el hombre.
alángeles, término original del autor, que puede unir ala y ángel.
alángeles y arcángeles, es una epímone, ‘repetición de pensamientos similares’; y también interviene aquí la paronomasia, ‘colocar próximos en la frase dos vocablos semejantes en el sonido pero diferentes en el significado’. Todo el verso es una imagen visionaria simple (IVS).
 
Verso 14: Y el hambre hace su presa, los túmulos su agosto.
túmulos, sepulcros levantados sobre la tierra.
agosto, hacer uno su agosto es una frase figurada y familiar que significa sacar provecho de un negocio o encargo.
el hambre hace su presa, IVS.
los túmulos su agosto, IVS; y zeugma: una clase de elipsis, pues se hace funcionar en dos o más enunciados un término que solo se expresa en uno de ellos y se sobrentiende (hace), por tanto, en los restantes enunciados.
 
Verso 15: Tres años y cien caños de sangre abel, sin nombre…
abel, no existe como nombre común. Significa ‘inocente’.
tres años, antonomasia de la Guerra Civil española, ‘sinécdoque que consiste en poner el nombre apelativo por el propio, o el propio por el apelativo’.
cien caños, paralelismo, paronomasia e hipérbole que se amplía con el sintagma de sangre.
abel, antonomasia.
 
Verso 16: (Insoportablemente terrible es su arregosto.)
arregosto, gusto que se toma a una cosa, por costumbre.
insoportablemente terrible, enálage (ver el verso 1) de adverbio por adjetivo.
En la última estrofa se vuelve al estilo nominal, con solo dos formas verbales de imperativo. El estilo entrecortado de las frases, la petición de los imperativos, la presencia de vocativos, hacen de toda la estrofa un apóstrofe, ‘interrumpir el discurso para dirigir una exclamación o pregunta, con vehemencia, a un ser animado o inanimado, real o imaginario, presente o ausente’.
 
Verso 17: Madre y maestra mía, triste, espaciosa España,
 
madre y maestra, es una imagen, ‘representación viva y eficaz de una intuición o visión poética por medio del lenguaje’, de España.
triste, espaciosa, son epítetos, porque su función es fundamentalmente expresiva (imaginativa, afectiva), de gran potencialidad literaria.
 
Verso 18: he aquí a tu hijo. Úngenos, madre. Haz
 
he aquí a tu hijo, se produce un juego de palabras a través de la paronomasia «Mujer, he ahí a tu hijo» (Juan, 19; 26).
Por otra parte, hijo puede ser una sinécdoque del singular por el plural, como se contrasta en seguida con el verbo úngenos.
haz, zeugma (ver el verso 14).
 
Verso 19: habitable tu ámbito. Respirable tu extraña
 
Las dos frases de este verso forman una estructura bimembre y un paralelismo imperfecto entre sus miembros: adjetivo + pronombre + sustantivo / adjetivo + pronombre + adjetivo.
 
Verso 20: paz. Para el hombre, Paz. Para el aire, madre, paz.
 
paz, es una complexión, ‘repetición de una palabra al principio y al final de una cláusula’.
para el hombre / para el aire, paralelismo.
 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *