Un testigo de cargo: el cerro de los héroes, 5

27-03-2009.
Si el Frente Anticomunista Iliturgitano presenta a sus víctimas como «aquellos que dieron sus vidas por DIOS y por la PATRIA (ESPAÑA)», cuando lo hace para con sus “vecinos republicanos”, unos días antes del último parte de guerra, manifiesta claramente lo que sería la “Victoria” del Movimiento Nacional o la “paz de talión” para los vencidos:

«Cuando las tropas GLORIOSAS DEL GENERALÍSIMO FRANCO entraron en Andújar, aquel inolvidable 27 de marzo de 1939, se procedió a la captura de todos aquellos que TENÍAN MANCHADAS SUS MANOS DE SANGRE. Se les JUZGÓ y, convictos y confesos, fueron AJUSTICIADOS».
Efectivamente, el 27 de marzo de 1939 comenzó la captura, como una cacería humana, a la que siguieron cárcel, palizas, confesiones, correo de presos, juicios entre 12 a 15 minutos para condenar a muerte, fusilamientos en el cementerio de Andújar, ley de fugas y fosas comunes, en las que esperan aún vecinos de Andújar que se les otorgue la dignidad humana de la muerte por la sociedad actual.
Historiadores como Luis Miguel Sánchez Tostado o Ángel Martínez Ortiz están investigando profundamente cómo fue la represión franquista en la provincia de Jaén. Hasta que se publiquen todos sus resultados, hay que comenzar a conocer los nombres de cuantos vecinos de Andújar sufrieron mortalmente aquella represión durante más de una década y de múltiples formas.
93 REPUBLICANOS EJECUTADOS EN EL CEMENTERIO DE ANDÚJAR: DE JULIO DE 1939 A JUNIO DE 1940.
34 REPUBLICANOS SENTENCIADOS A MUERTE EN ANDÚJAR Y EJECUTADOS EN EL CEMENTERIO DE SAN EUFRASIO DE JAÉN: DE SEPTIEMBRE DE 1940 A FEBRERO DE 1941.
26 PRESOS REPUBLICANOS FALLECIDOS EN LA CÁRCEL DE ANDÚJAR: DEL 14-05-1939 AL 05-06-1941.
Fuentes:
Santiago de Córdoba Ortega, Andújar, 1900-1950: La paz del talión, Manuscrito.
Santiago de Córdoba Ortega, Historia de los movimientos sociales en los pueblos del Alto Guadalquivir y baja campiña: Andújar, 1860-1940, Manuscrito.
17 REPUBLICANOS VÍCTIMAS EN EL TÉRMINO MUNICIPAL DE ANDÚJAR POR LA ACCIÓN VIOLENTA DE LAS FUERZAS DE REPRESIÓN FRANQUISTA: DE MAYO DE 1941 A MAYO DE 1951.
Fuente:
Luis M. Sánchez Tostado, Vivir para contarlo: el drama de la guerrilla antifranquista en Sierra Morena.
Estas cifras de Andújar, que habrá que depurar en el número y en su terminología, demuestran el exceso de barbarie de unos y otros. Miguel Hernández dijo que por tierra española corrían «más ríos de sangre que de agua»; y fue verdad en cualquier parte y trinchera. También dijo durante el asedio al Santuario, en un momento en el que una tormenta descargaba su fuerte lluvia sobre los dos contendientes, dificultando las operaciones de ambos: «existen fuegos que no logra apagarlos ni el agua, ni la nieve, ni el granizo y el de la guerra y el del entusiasmo son dos»; y sigue siendo verdad en el 2003, hasta tanto no se recupere la memoria y se aplique la misma justicia: al terminar la contienda, unos recibieron la dignidad de la muerte, mientras otros, después de 65 años, la esperan en fosas comunes sin nombre. Hay múltiples imágenes que certifican el desamparo entre las víctimas republicanas y las del franquismo.
Hasta aquí la trascripción magnetofónica, casi literal, de gran parte de la conversación que mantuve con Santiago de Córdoba en el 2003. Algunas de las imágenes a las que hace referencia arriba son las que reproduzco, evidenciando una vez que los intereses creados, políticos y religiosos, de una parte de nuestra sociedad local deben quitarse las anteojeras, porque la verdad es muy tozuda y, cuando se conoce, pasa factura.
Iglesia, Franco y Ayuntamiento de Andújar fueron a porfía para dar dignidad a unos muertos y olvidarse para siempre de los otros. De estos, hasta ahora y después de 65 años, sólo tienen a unos voluntarios: la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y Justicia de Jaén (ARMHJJ). […]
No me he olvidado de la causa causarum de esta publicación: el programa de televisión Canal Sur, Flash Back, y de su cobertura comercial, Tumbas sin nombre, de la que me ocuparé en otro capítulo. He aprovechado la motivación psicológica de Santiago de Córdoba con su tarea de colaboración activa como tesorero de la ARMHJJ, además de investigador, para tener su referente diferenciado pero comparado con el de Paco Calzado que, a pesar de las distancias ideológicas personales que existían entre ellos, en esto eran y son muy coincidentes, tal como recoge en su libro Los enigmas de la Virgen de la Cabeza. La cuestión es si, al terminar el asedio al Santuario de la Virgen de la Cabeza, los republicanos tuvieron un comportamiento brutal para lanzarles palabras conjugadas como crimen, horrendo, matanza, masacrados, matarifes y sin piedad.
Paco Calzado cita a Juan Estepa así:
«En cuanto a la comisión enviada por el Ayuntamiento, hemos sabido que estaba compuesta por el alcalde Pablo Expósito Colomé, el Capitán de Estado Mayor ‑que nunca participó en los ataques al Santuario‑ Juan Estepa Llaurens […]».
A Juan Estepa le tengo, como a toda su familia, un enorme respeto y un gran cariño. Esta familia demuestra que una cosa es luchar por las ideas y otra la actuación personal, el comportamiento con la sociedad. Y ellos, todos, han sido una gavilla de luz y un referente para los que no sabemos aún poner la mejilla… De ellos recibí, como otros muchos niños de la posguerra, ayuda y formación, especialmente de Francisco y Bernardo, maestros que, a fuerza de tesón propio y disciplina, nos auparon a la vida.
Si he traído hasta estas páginas a la honrosa y honorable estirpe de los Estepa‑Llaurens, no ha sido exclusivamente por gratitud, sino también porque esta familia representa, de alfa a omega, los misterios y milagros de esta Andújar maniqueísta.
Mientras en los años cuarenta, Bernardo Estepa Gómez, un hombre extraordinario que fue alcalde en tiempos de la II República, era condenado a muerte por los franquistas, pena que le fue conmutada por larga condena, uno de sus hijos, José Manuel, se preparaba en un seminario para llegar con los años a ser un destacadísimo miembro de la Conferencia Episcopal Española, así como Arzobispo Castrense, con la graduación de Capitán General de los Ejércitos de España.
¿Hay en este país un ejemplo de maniqueísmo, en el mejor sentido de la expresión, que la historia de esta familia? ¿Hay acaso otro misterio más laberíntico en las relaciones Iglesia- Estado? Así son las cosas y los casos que ocurren en la vieja ciudad de Andújar.

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