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YO PIENSO
Yo pienso que el presidente Zapatero es un buen presidente, uno de los mejores presidentes de la historia de España, querido Almagro. Lo pienso sinceramente, aunque a algunos les produzca risa. Lo argumentaré después. Antes, sólo unos matices a tus comentarios: ¿dónde he dicho yo que estoy a favor de que Irán tenga la bomba atómica? (Dos veces lo citas). Lo que he dicho es que ningún país debe tenerla y que si la tiene Israel, ¿por qué no Irán? (Preguntan en la otra orilla, no yo).

Así que, por favor, utiliza con rigor mis palabras y no tergiverses a tu antojo. ¿Israel en minoría ante el mundo musulmán? Es hegemónico quien tiene mejores armas. No es nuevo: los primeros clanes y tribus del Paleolítico dominaban territorialmente a los demás, cuando descubrían un nuevo metal. ¿Recuerdas de España hasta dónde llegó en sus dominios imperiales? Pequeño país, dominando el mundo. Reitero: Israel es hegemónico en su entorno porque tiene dinero y mejor ejército. El número de habitantes no es significativo.
De mensajes religiosos, mejor lo dejamos, no vayamos a empezar con las cruzadas, Inquisición y otras barbaries en nombre de Cristo. Todas las religiones han utilizado el nombre de Dios para matar. Los judíos, también. El ejemplo del Antiguo Testamento es sencillamente escalofriante. Por cierto, el Islam ha sido, con diferencia al cristianismo, una religión más tolerante y pacífica. El problema es el fundamentalismo, como en las demás. Ni más ni menos. Me parece coherente que abandonaras la izquierda cuando el gobierno de Felipe González te decepcionó por la corrupción de unos cuantos. Supongo que utilizarás la misma coherencia con la Iglesia Católica.
Pero volvamos a ZP (tú has sido el primero en citarlo con descalificaciones). Después de Suárez, es el presidente a quien más admiro. Éstas son algunas razones.
No se arrugó cuando tomó la decisión de sacar las tropas españolas de Iraq, promesa deseada por la inmensa mayoría de los españoles.
Legalizó cerca de un millón de inmigrantes que trabajaban sin cotizar a Hacienda, convirtiéndolos en ciudadanos de pleno derecho, como hicieron con los españoles en Europa en los duros años de nuestra emigración.
No titubeó, al legislar en favor de los derechos de los homosexuales, en un país de machos ibéricos por tradición.
Fue valiente en la ley de dependencia, apoyando las carencias de tantas personas que viven en el anonimato, dedicadas con sobreesfuerzos humanos a ayudar a familiares desamparados.
Apostó por la investigación de células madre, porque es la solución a muchas enfermedades degenerativas que conllevan grandes sufrimientos.
Intentó, una vez más, lo que hicieron todos los presidentes anteriores: firmar el desarme con ETA, con transparencia y aprobación del Parlamento. No tuvo éxito, pero rectificó y persiguió con firmeza a los terroristas, consiguiendo los mejores resultados desde que esta lacra empezó a golpear a la sociedad española.
Supo quedarse sentado, cuando la bandera norteamericana pasó ante él, porque antepuso la dignidad al protocolo, en un momento en el que el símbolo de EE UU significaba la chulería más grande, jamás vista en la historia de ese país amigo, gracias a su peor presidente, según las encuestas del mismo día en que dejó el poder.
¿No estás de acuerdo con la idea de “Alianza de Civilizaciones”? ¿Qué ves de malo en ello? ¿Cuál es la alternativa?
A Zapatero le tocó la gran crisis y, sin embargo, mantiene la misma protección social que ya otros hubieran quitado. Ahora, lo acusan de mentiroso por intentar crear optimismo en los inversores y consumidores, ser el culpable de todos los males que el mundo padece: el paro, la recesión económica… Son los problemas de la globalización, cuya solución depende de muchos factores. Uno de ellos, el impulso y la confianza de los inversores, que ya esperan, con inquietud, la nueva política económica del presidente Obama. Los demás países somos parte de un sistema frágil e injusto, en el que sobran demagogos y predicadores de todos los signos.
Ésta es mi opinión en respuesta a la que, con toda contundencia, has expuesto tú en este Rincón, querido Manuel Almagro 090122 (1)‑. También yo tengo el estatus de no pertenecer a disciplina alguna de partido, que me permite ahora defender mi modesta visión de la realidad, por cierto, muy similar a la de Alfredo, al que agradezco su capote en el rapapolvos fogoso, con diagnóstico de necesitar TRATAMIENTO, que Dionisio me echó ‑¡qué fuerte!‑, y al que no quiero atizar más leña. No seré yo quien rompa la armonía que nos debe unir en este Rincón. Lo del “tratamiento” lo entiendo como un lapsus que de vez en cuando tienen los que se creen en posesión de la verdad absoluta.
¡Vaya, por ustedes, un té verde! El café, no me sienta… Y el whisky, ni lo he probado. Prefiero el vino y la cerveza.
 

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