090126

Está bien, amigo Alfredo. Te habrás quedado a gusto con tu último escrito.
Nunca ha estado en mi ánimo crear ni alimentar la crispación en este Rincón. Me he limitado a seguir en el mismo tono en que lo encontré; pero parece que mis intervenciones no han sido muy afortunadas. Lo siento. Mantener una correspondencia epistolar en este ambiente no es bueno ni para la salud, que es lo más importante. Por eso voy a ser extremadamente breve en la que, quizá, sea mi última intervención.

No es bueno, ni justo, sacar de contexto determinadas frases con las que pretender dar sentido a la totalidad del escrito; y de paso, o quizá como primera intención, calificar al autor convenientemente. Me reafirmo en la totalidad de mis escritos. Insisto: en la totalidad, salvo en aquello en lo que tú o cualquier persona, incluido el presidente del gobierno, hayáis podido ver alguna descalificación personal, en cuyo caso pido disculpas.
Yo no suelo oír a Losantos, ni a la COPE; quizás dos o tres veces en mi vida. No son mis “santos”, ni tengo elementos de juicio para ellos, salvo de oídas. No sé tú, que sabes que arrojárselos a alguien, por lo que veo, es una descalificación personal.
Las madres de Gaza, más que misericordia, necesitan justicia y que “alguien” desarme de una vez a los dos bandos. A no ser que se entienda como “justicia” dotar de armas atómicas, como aquí se ha insinuado, a quien no las tiene, para así “equilibrar” las fuerzas.
No me gustaría pensar que Obama busque tal “equilibrio”, ni creo que lo haga. Por lo que me gustaría saber en qué se diferencia de Bush.
Buenas tardes.

Deja una respuesta