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DE GUERRAS Y GUERRILLAS
Agradezco al escribiente Almagro el que se atreva a leerme, aunque sólo sean unas primeras líneas de algunas de mis aportaciones. Es un honor… Mas, si se pone a opinar o criticar, hágalo enhorabuena con razones y motivos. Mas:

Primero. Creo que está al límite del insulto, para con los demás colaboradores, el decir que lleva varias semanas sin asomarse a la página y, cuando lo hace, encuentra que el panorama es más bien desolador o escaso; o sea, que lo que yo vengo leyendo estos días y semanas de otros, parece ser que no existe o no tiene valor alguno para nuestro colega de escritos; sólo encuentra los versos satíricos de Lara. ¡Vaya por Dios, creo que le han agradado! Tal vez crea que se dirigen contra esta pobre persona (que lo aclare su autor si quiere). En su derecho está en tenerlos en cuenta.
Segundo. Que se dé una vuelta por los datos históricos disponibles y encontrará que Ludendorf fue Jefe del Alto Estado Mayor del Ejército Imperial de Alemania en la Primera Guerra Mundial, en efecto denominada también Gran Guerra, y que desde ese puesto contribuyó a las victorias obtenidas fundamentalmente en el frente del este, contra los rusos. Sabría también que, gracias a este general, se fraguó la operación secreta que colocó a Lenin en el corazón del Imperio de los Zares, para dinamitarlo desde dentro, como en efecto sucedió. Más cosas habría sobre el personaje, pero no es cuestión.
Tercero. Y es que yo sí leo sus escritos y, como he dicho, los de otros; a pesar de no coincidir a veces ideológicamente o no considerarlos, personalmente, de algún valor. Los leo y apenas si los contesto, salvo que el tema sea para mí interesante; con un claro respeto, exigible a los demás. Argumento mejor o peor y punto. Así debiera seguir siendo, mas veo que no. Se intenta insultar, con prepotencia y desprecio. ¿Qué, así nos hacemos una paja mental? ¡Pues, adelante!
Cuarto. Y sin que sirva de precedente, voy a incluir unos párrafos que un asiduo de esta página web incluía en un correo personal que tuvo la amabilidad de enviarme a raíz de otra anterior refriega:
Amigo Mariano: ¡Felicidades! Creo que tu respuesta es la más sensata, ponderada y elegante de las que se han publicado en vida de nuestra página web. Celebro que hayas superado con tanto estilo y moderación la agresión de que has sido objeto y que en modo alguno era proporcionada al artículo que la ocasionó. Ya sabes, amigo Mariano, que no me gusta la polémica; desearía que entre nosotros, que tantas buenas cosas compartimos, reinara la calma y la amistad. Veo que no es fácil; por eso me alegra que, sin presumir de especial erudición, con la mayor sencillez y sentido común, hayas resuelto un asunto tan desagradable, en mi opinión. Mariano, ¡ole tus cohones! La honradez y la coherencia son valores absolutos; y sabe que tu amigo (…) sigue tus escritos con especial atención e interés. Un abrazo y ¡enhorabuena!
Aquí queda eso. No va más.

Autor: Mariano Valcárcel González

Decir que entré en SAFA Úbeda a los 4 años y salí a los 19 ya es bastante. Que terminé Magisterio en el 70 me identifica con una promoción concreta, así como que pasé también por FP - delineación. Y luego de cabeza al trabajo del que me jubilé en el 2011. Maestro de escuela, sí.

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