Las chinitas, 66

BURBUJAS
Algunos se preguntan cuál de las tres burbujas acabará resultando más peligrosa para España: La Inmobiliaria, la Política o la Autonómica.

MALENTENDIDO
—Señores: Pueden estar seguros. Con las medidas adoptadas, dinamizaremos el mercado de trabajo.
—¿Dice que lo dinamitarán? ¿Más todavía?
ECONOMÍA SOSTENIBLE
Ganar más y gastar menos. Fácil, ¿verdad? Pues hay quien se empeña en hacer todo lo contrario: gastar cada día más, aunque se gane mucho menos.
RICOS Y POBRES
Para regular el pago de los nuevos impuestos, se ha elaborado una rígida clasificación entre ricos y pobres. A los primeros pertenecen los multimillonarios, acaudalados, potentados, “forraos” y “podríos” de dinero. A los otros, los parados, indigentes, dependientes, pobres, funcionarios, pringaos, jubilados, menesterosos, desarrapados, desdichados sin solución, etc… En una palabra: los paganos de la crisis.
¡CUIDADO!
Un cargo político no está al alcance de cualquiera; pero cualquiera está al alcance de alguien con un cargo político. Por pequeño que sea.
SIN SENTIDO
Lo peor de la economía sostenible, el cambio de modelo productivo, el progreso, el desarrollo, el avance de los pueblos, el estado del bienestar y otras simplezas, semejantes, además de que sólo son palabrería es que no existen. ¿Por qué no empezamos hablando de trabajo y productividad?
NOMBRES
La desgracia mayor de los burros radica en el nombre. Que distinto sería si en lugar de llamarse burros se llamaran bogavantes o angulas de Aguinaga, que suena mucho más fino y distinguido.
EJEMPLO
Cómo cambiaría nuestra vida si, en lugar de llamarnos como nos llamamos, alguno se llamara Cristiano Ronaldo, Fernando Alonso, Florentino Pérez o Emilio Botín. ¿Se coge?
FÚTBOL
Para arbitrar la Final del Campeonato Mundial de Fútbol se había pensado en el neoyorquino Joe Cortez, el más famoso árbitro del mundo de boxeo. Pero al jugar España no se ha considerado necesario.
CONCLUSIÓN
La confianza en los demás, la generosidad, el idealismo y tantas otras molestias que aparecen en la juventud, se acaban curando con los años, como el sarampión.

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