Poesía inédita, 6

05-05‑2009.
125
Soria
Peine desdentado en el Berrueco,
yermo machadiano
por tierras de Alvargonzález. El frontón de Riaza
con un recodo amable
en el ozono corazón de Poli.

Tres peñones dos colinas cuatro roquedas
y un trozo de Castilla castellano.
Caligrafía épica de Medinaceli
asonando versos sobre el Duero,
porticadas pardas con sabor a horno,
urbe y campo de piedra, tierra y río de álamo,
acera y cuneta de poema frente al campo
humilde y desaliñado de la Soria ibérica.
Hacia el espinar del Espino
con el fantasma de la Laguna Negra,
los doce linajes de Vinuesa

‑adivinando Dueros‑
y el trapecio de la ciudad en eterna estrofa
con la lagartija del río.
 
DE SONÁMBULA ESTACIÓN, 1990
126
Trilogía ‑ 2… Juventud
‑I‑
Cuando nos guiñamos mi espejo y yo,
con esa mirada cómplice de todos los desayunos,
se me ríe el muy cabrón
y me señala la arruga oblicua,
la negra cana del bigote,
la oquedad del tercer incisivo,
otra ración de buche en el ombligo,
la picha endeble…
Todavía quedan restos:
el pizarrín de la escuela
una foto en Montejaque
la primera Dulcinea
con sus huellas marcadas en el vidrio…
Y sigue con su risa de hiena
ahuecando mi llanto entre su rostro.
Y sé que cuando tus ojos dejen de clavarme
ya no estaré aquí,
sé que sin piel no valen las metáforas,
sé que no es la muerte lo que ronda
en esta noche de agujeros.
Sé que el canto de las muñecas
es sólo un trozo de dieta,
de pellizco en las nalgas,
de zapato de cristal
reflejado en el gran espejo del baño.
***
‑III‑
«Aunque toda la vida en mí la ocupes»
Sólo.  Ahuyentando tinieblas,
ruidos y caminos,
levantando caídas, incógnitas y muertes,
esqueletos, tensiones, soledades
y aventando las blancas tempestades.
Dibujando horizontes,
brújulas, veredas,
dando sentido al sentido, al vacío,
a la bestia, al caimán, al desvarío,
dominando la niebla y las roquedas.
Sólo.  Rompiendo las cadenas,
las estatuas prohibidas, las siluetas,
deseando aventuras vivas, llenas
de memorias y olvido, caminando
sin cansancio ni cuestas. Tropezando.
Devorando alimentos, agua, vinos,
y vinagres y vómitos y azúcar,
murmurando los rezos, las liturgias
por montañas, culebras y senderos,
rechazando los cálidos cabellos.
Sólo.  Esperando esperanzas,
sueños, velas,
musicales guitarras, cantinelas,
recortando las alas, las caderas,
lirios, valles, tomillos y cerezas.
         Escuchando tu piel,
mi fiebre, nuestra risa,
enterrando mi carne en tu camisa
y arañando tu olor, bello retrato
animado de miel y garabato.
Sólo. Mordiendo víboras y estatuas,
Sólo. Siendo ave
                            madera luto
gloria sanguijuela
siendo cima
                   simiente hueco
                                               llave crucigrama
siendo nube
                   luna caracola
                                               equis calavera
siendo proyecto
                   gamma equinocio
                                               lluvia pentagrama.
Siendo siempre un no ser. Siendo y no siendo.
La última estrofa es una variante del poema 81‑I.

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