Úbeda, capital comercial

14-08-2008.
Úbeda, “Capital Comercial de la Loma”, puede sonar a frase hecha, pero lo cierto es que se ajusta mucho a la realidad. Esta titularidad capitalina le viene de antiguo y además se extiende a otros campos de actividades, como la Educación o la Sanidad, entre otros.

El ámbito territorial sobrepasa sobradamente la propia Loma, incluyendo prácticamente la totalidad del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, llegando también su influencia incluso a Linares y al Condado, sin olvidar que el resto de la provincia mira a Úbeda con el gusanillo de la envidia comercial.
La experiencia periodística y el haber viajado y residido largos años por estos lugares me permite confirmar esta realidad. Asimismo, causa cierto regocijo y “orgullillo ubetense” comprobar con qué facilidad se menciona a Úbeda en estos pueblos y con qué frecuencia se viaja hasta aquí para comprar, para gestionar los más variados asuntos y solucionar cientos de problemas. En definitiva, se aprecia en toda su magnitud la influencia que Úbeda ejerce en la comarca descrita. Esta es una dinámica que está ahí, funcionando, y hay que hacer todo lo posible no solo para conservarla sino para incrementarla.
Y, llegados aquí, sería conveniente hacer una reflexión a la vista de los hechos anteriormente expuestos: es una auténtica barbaridad que Úbeda tenga cerrado el comercio el fin de semana. Al menos, debía estar abierto el sábado, el día entero. Todos hemos viajado y hemos visto el comercio abierto los fines de semana en ciudades y pueblos turísticos. ¿En qué mejores días se debe tener el comercio abierto que cuando más gente los visita? ¿Úbeda es una ciudad turística? ¡Lo pretendemos! Úbeda y Baeza son ciudades excepcionales, por nominación y por sobrados motivos que ya sabemos. Excepcionales serán también las actividades que se lleven a cabo dentro de ellas, incluido el Comercio (los Servicios ya están en la onda).
Otra cosa es que nos cueste trabajo ver la convertibilidad económica de esta circunstancia y cerremos los ojos y las puertas a oportunidades de desarrollo. Muchas quejas se han oído, desde hace muchos años, en esos entrañables pueblos serranos; manifestaciones que hoy también proceden de otras áreas de influencia, sobre la fatalidad de que Úbeda tenga el comercio cerrado los sábados por la tarde, incluso por la mañana se adelanta la hora de cierre. ¡Incomprensible!. Es lamentable ver cómo la buena gente que viene a comprar se somete a carreras maratonianas de tienda en tienda, para tratar de aprovechar las escasas horas de apertura del sábado. Y, en más ocasiones de las que serían de desear, se encuentra con las puertas en las narices.
Muchas familias de pueblos cercanos (y no tan cercanos) se han visto obligadas a buscar otras alternativas al ver frustrada la posibilidad de comprar en Úbeda el sábado, precisamente el día más adecuado para ello al ser del que más tiempo libre se dispone. Este hecho ha propiciado la “desbandada” de los compradores del sábado, obligándoles a dirigirse a las grandes superficies, a los hipermercados, bien sean éstos establecimientos de Úbeda o de fuera. Úbeda reúne todos los elementos adecuados para convertir a toda ella en una “gran superficie” y hacer de ella una fiesta en los fines de semana.
El turismo, especialmente el de fin de semana, no cesa de crecer. La Muestra de FITUR en Madrid dio unos resultados optimistas para Úbeda y Baeza como destino turístico, por lo que las perspectivas son halagüeñas. Este es un dato objetivo, real, constatable. Fin de semana para conocer Úbeda y Baeza, pasear por sus calles, visitar sus conjuntos monumentales, conocer su historia, conocer su gastronomía… En esta trama turística, el Comercio de Úbeda debe ejercer el protagonismo que le corresponde. Los Servicios ya lo hacen, por cierto muy bien. La Asociación Local de Comercio y Servicios (ALCISER), que con tanto acierto ha llevado a cabo campañas de fomento del Comercio, podría ver llegado el momento de plantear entre sus asociados la conveniencia de la modificación del horario del comercio de los sábados, que haría cambiar la inercia existente de “cerrado el sábado”, por la de “abierto el sábado”, aunque ello tuviera que costar cerrar un día cualquiera de entre semana.
Sin duda llevaría algún tiempo hasta que se tomara conciencia y se generalizara la idea. Experiencias se han hecho en Navidad con muy buenos resultados. Es una medida que sería necesario que la adoptaran todos lo establecimientos para complementar y hacer más eficaz la oferta. Todo esto, hecho con constancia, causaría un “efecto llamada” bastante eficaz. Cierto que los buenos resultados no serían inminentes, pero no tardarían en aparecer. Creo que se debería aprovechar hasta el menor resquicio de oportunidad.

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