¡Qué hartura de políticos ‘verborreicos’…!

Por Fernando Sánchez Resa.

La verdad es que el pueblo, en general, y la gran mayoría de posibles votantes, en particular, estamos más que hartos de los políticos que nos han tocado en suerte, que lo único que saben es hablar y hablar sin escuchar al interlocutor y sin buscar el bien común del pueblo soberano al que deben servir, subiéndose el sueldo -eso sí- en cuanto lo ven oportuno (que en eso sí que están todos de acuerdo), sino que, por el contrario, van buscando su propio sillón o medro personal, prometiendo el oro y el moro e incumpliéndolo permanentemente, sin que se les caiga la cara de vergüenza al hacer la siguiente oferta, que incumplirán irremisiblemente…

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Mi nuevo reto

Por Margarita Latorre García.

Hace casi dos años que, por motivos familiares, tuvimos que mudarnos a Sevilla. Así que después de buscar en internet, que sabe y tiene de todo, por fin encontramos, en la zona más céntrica de la capital hispalense, un pisito donde acomodarnos.

Quien me conoce sabe que los cambios me cuestan horrores y que otra cosa que me supera es orientarme en un sitio nuevo. Al principio, me conformé con saber ir a casa de mi hija y poco más; siempre que salía a otros sitios era acompañada por mi marido; así descubrí, con gran sorpresa, que la calle Sierpes, de la que tanto había oído hablar, estaba muy cerquita de donde vivimos.

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Nuestra última escapada, 1

Por Fernando Sánchez Resa.

Andábamos últimamente faltos de salidas de nuestra nueva tierra sevillana -como don Quijote de su tierra manchega- y deseosos, al fin, de vivir aventuras de todo calibre que pusiesen salpichirri a nuestra existencia y nos alegraran -aún más- esta plácida y algo agitada vida de jubilados que llevamos, con “ansias inflamadas” -como diría nuestro santico de Fontiveros- de subir al cielo de La Mancha, para comprobar -en propia carne- lo que tanto nos repetían nuestros abuelos y padres, cuando eran ancianos: «Como en casa de uno no se está en ningún sitio, pues es el mejor lugar para vivir, ya que todo lo tienes a la mano, más barato y bien pronto: pitanza y bebida; descanso y sosiego; gente que te quiere sin que haya dinero de por medio para ganarte su amor; cama y servicios que no hay quien los iguale, etc.».

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Nuestra última escapada, y 2

Por Fernando Sánchez Resa.

Al día siguiente, madrugaríamos y desayunaríamos pronto para estar a primera hora, a las diez de la mañana, en las puertas del Museo del Prado, al que vimos en obras en su exterior, entrando por Goya, por delante de la cola que ya se iba formando para los visitantes que no habían sido previsores y querían comprar la entrada en ese momento. Nosotros pasamos por delante con presteza como cuando, en la vuelta ciclista a España, entran los velocistas al sprint en la meta.

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¡La jubilación os hará libres…! ¿O no?

Por Fernando Sánchez Resa.

Es normal que, en el devenir de la vida laboral, vayamos transitando por distintos y variados estados de fortaleza y ánimo que, a mi entender, forman la famosa campana de Gaus, en la que se comienza con mucho ímpetu e ilusión hasta que se llega al umbral más alto, en el que confluyen las fuerzas físicas y mentales propias, para que se pueda alcanzar la plenitud laboral, consiguiendo muchas de las metas y objetivos propuestos, hasta que poco a poco van declinando el dinamismo y fulgor de las fuerzas físicas y mentales, pudiendo llegar a su nivel más bajo, que justamente suele coincidir con la jubilación.

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Dolores

Por Fernando Sánchez Resa.

Conforme se van cumpliendo años, especialmente en la larga etapa final de la vida –que, por bonita que nos la quieran pintar, siempre suele ser complicada y deprimente-, los dolores (tanto físicos como psíquicos) se nos van haciendo compañeros de viaje, imprescindibles en el discurrir cotidiano, acampando en nuestro propio cuerpo e intelecto con demasiada asiduidad manifiesta, hasta el fin de nuestros días.

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Mentiras históricas comúnmente aceptadas (VI)

Por José Luis Rodríguez Sánchez.

Los italianos no deben los spaguettis al veneciano Marco Polo, pues no fue él quien introdujo la pasta en Europa. Fueron los árabes, durante la invasión de Sicilia en el año 669 (seiscientos antes del nacimiento del famoso viajero). El historiador musulmán Al-Idri relató que los árabes instalados en la isla comían los itriyah, unos fideos secos, cociéndolos y añadiéndoles alguna salsa o pescado.

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“Cita previa”

Por Fernando Sánchez Resa.

Ya no vale, como hasta hace poco, que el interesado se presente en una oficina o entidad para resolver sus asuntos personales o de cualquier otra índole; no…

De un tiempo a esta parte, se ha puesto de moda obligatoria (como hasta hace no demasiado tiempo, las tiendas de “Todo a cien”, cuando pululaban como setas por nuestras ciudades y pueblos de España) tener que pedir una cita para tratar de resolver cualquier asunto importante o bagatela que se tenga entre manos: hacer la Declaración de la Renta, consultar dudas en la Agencia Tributaria, resolver cualquier trámite en las múltiples empresas del ramo del suministro de electricidad o gas.

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Mentiras históricas comúnmente aceptadas (V)

 

Por José Luis Rodríguez Sánchez.

El origen de los nombres de los días proviene del calendario juliano (de Julio César, siglo I a.C.), en el que se asignó a cada día un nombre de planeta:

Dies Lunae, “día de la Luna”.

Dies Martis, “día de Marte”.

Dies Mercurii, “día de Mercurio”.

Dies Iovis, “día de Júpiter”.

Dies Veneris, “día de Venus”.

Dies Saturni, “día de Saturno”.

Dies Solis, “día del Sol”.

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“Belleza y memoria: Úbeda, Baeza y Jaén”

Por Fernando Sánchez Resa.

Conforme uno va envejeciendo, la distancia y el recuerdo van incrementando la valía monumental y emotiva de la ciudad que le vio nacer; y aún más si abandona el escenario de toda su vida para marchar y vivir en otras tierras. Es entonces cuando va comprobando lo mucho que ha dejado, aunque pueda disfrutarlo de viajero autóctono aventajado en determinadas ocasiones.

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