LUCHA

LUCHA

Mariano Valcárcel González

La lucha es consustancial a todo ser viviente para lograr su supervivencia. Es ley natural insoslayable y otra cuestión es si como seres humanos supuestamente superiores en este planeta podemos matizarla, atenuarla y encauzarla debidamente (pero nunca, se entiende, eliminarla).

Como humanos podemos dirigir nuestra lucha en determinadas direcciones o dirigida hacia ciertos intereses. Así la lucha, nuestra lucha, puede ir a alcanzar objetivos que nos trascienden, a objetivos colectivos que tienen los mismos fines y por ello esa lucha puede ser grupal y sintonizada o también quedarse en una lucha personal que cada individuo define, concreta y dirige. Continuar leyendo «LUCHA»

Mascarotes

MASCAROTES

La máscara, la mascarilla.

Un día me crucé con un moreno que el hombre no iba demasiado equilibrado, ni anímicamente ni físicamente. Llevaba el pobre una litrona en la mano, a medio tomar (eran las nueve de la mañana) y al cruzarse me largó algo que empezaba con la palabra “mascarilla” y no sé qué más según su idioma pero que me sonó a que el tema no le era especialmente querido; desde luego él no llevaba ninguna ni puesta ni atada al brazo (como es norma moderna) y yo la llevaba puesta. Bueno, seguí y siguió su camino, alejándonos. Continuar leyendo «Mascarotes»

AUTONO…SUYA

Las autonomías…, ¡qué invento!

En el denostado o bendecido régimen del 78 (según quienes lo contemplen) hubo aciertos y errores, como todo lo que se levanta de nuevo sobre cimientos viejos y tal vez tocados ya de ruina. El edificio se resentirá o habrá que repararlo si no se quiere ir a daños mayores. Es normal.

Continuar leyendo «AUTONO…SUYA»

DELIBES

DELIBES

Mariano Valcárcel González

Últimamente leí una novelita de Miguel Delibes que tenía pero así como arrinconada.

Se entenderá algo el porqué de ese trato tan mezquino cuando diga su título: Los Santos Inocentes. Se entiende ya ¿no?… En efecto vimos hace ya años una película de Mario Camus con el mismo nombre en la que se desarrollaba la historia contenida en la obra escrita de Delibes citada.

Continuar leyendo «DELIBES»

¡QUÉ CALÓ!

¡QUÉ CALÓ!

Mariano Valcárcel González

¡Qué caló! Y manejamos el abanico con presteza, o acudimos a la botellita del agua un buche sí y otro también, nos colocamos un pañuelico sanferminero al cuello para empapar el sudor de la papada, nos despelotamos más o menos según lugar y circunstancias (y ¡hay que ver el despelote que se lleva según edades!) y si nos confinamos en casa le damos caña al aire acondicionado para regocijo de la compañía eléctrica. Como soy envidioso no entraré en si la casa es piso o mansión con piscina, para que no se me haga la boca agua.

Continuar leyendo «¡QUÉ CALÓ!»

RAZA

RAZA

Mariano Valcárcel González

No sé por qué me ha dado por pensar en esto de la cuestión racial y sus diferentes problemas. Creo en realidad que no es tanto cosa de diferentes razas sino de diferencias sociales (¡contra, has descubierto la pólvora negra, Mariano!)… Lleváis razón.

Todo viene porque me encontraba en una playa de zona racial diversa cuando observé que un grupo de negros, varones todos, hacían algo que me llamó la atención. Aquél grupo de negros  (sí, negros, nada de afro no sé qué aunque en último término proviniesen de África, lo cual no me puse a averiguar) realizaba ejercicios o de adquisición de condición física o de entrenamiento que me dejaron con la boca abierta. Continuar leyendo «RAZA»

RESPETO

RESPETO

Mariano Valcárcel González

Recordaba José Luis lo de la misa diaria durante el curso, a las ocho de la mañana salvo los sábados y domingos, que eran fiestas de guardar con menos disciplina (aunque nunca se liberaban de las consecuencias habidas o merecidas durante la semana). Bien que los internos pasaban de sus dormitorios por los sótanos y pasillos lóbregos hasta la iglesia mayor, pero los externos habíamos de andarnos las calles ubetenses frías y húmedas, oscuras, para presentarnos a lista del Pecos. Y adentro, a misear.

Continuar leyendo «RESPETO»

SI NO CUESTA TRABAJO

Dicen aquello de “al mal tiempo buena cara” y va siendo necesario aplicar esta coda de sabiduría occidental y más concretamente española ante el tiempo actual y el que se nos anuncia como inevitable.

Porque si mal hemos ido aunándose todas las circunstancias posibles para torcerle el brazo a un titán lo que deriva, ya avivada la hoguera de todos los males, no puede ser más que mucho peor. Hay quienes prefieren esconder la cabeza en el agujero de la ignorancia, ignorar lo pasado, presente y futuro, como si así ignorasen el mal. Hay quienes al menos intuyéndolo prefieren aquello del “tirar palante” y  que salga el sol por Antequera. Y hay quienes se beneficiaron en el pasado, se benefician en el presente y se auguran pingües beneficios en el futuro. Continuar leyendo «SI NO CUESTA TRABAJO»

Vientos americanos

VIENTOS AMERICANOS
Mariano Valcárcel González
Lo que nos viene de USA de vez en cuando se convierte entre nosotros en modas o modelos imitables. Unas veces se acierta y otras no al tomarlos como referentes, por muy respetables y justas que sean las causas que los motivaron.
De ahí surgieron recientemente el movimiento “Me too” sobre las agresiones y abusos sexuales contra las mujeres o el “All Lives Matter” actualizado tras la muerte violenta del negro Geroge Ployd a manos de la policía.

Continuar leyendo «Vientos americanos»

UNA CRÓNICA TAURINA

Me asalta la memoria el recuerdo de las contadas ocasiones en las cuales tuve que cubrir la crónica gráfica de algunas corridas de toros habidas en ferias de mi pueblo.
Había que pedir los permisos de entrada y de ocupación de lugar en la contrabarrera, uno a la empresa y el otro a la “autoridad gubernativa” (que resultaba ser un inspector de policía y se los daba a quien le salía de su pistolera). Y digo lo tal porque a la hora de la verdad la contrabarrera estaba más concurrida que un andén de metro en hora punta.
Esos permisos lo eran para mi persona y la del crítico taurino que enviaba el periódico provincial. Así que cuando él llegaba, por la tarde ya, lo tenía todo bien gestionado. Por cierto que este buen señor siempre me “adelantaba” a quienes de los intervinientes en aquella tarde había que tener muy en cuenta.

Continuar leyendo «UNA CRÓNICA TAURINA»