¡Margarita, te nos has ido demasiado pronto y muy deprisa!


Ya nuestro afamado poeta Jorge Manrique, en su conocidísima obra “Coplas por la muerte de su padre” nos decía, sabiamente, entre otras cosas:


“Recuerde el alma dormida,

avive el seso y despierte

contemplando

cómo se pasa la vida,

cómo se viene la muerte

tan callando,…”


“Nuestras vidas son los ríos

que van a dar en la mar,

que es el morir,

allí van los señoríos

derechos a se acabar

y consumir;…”


Por eso, en estos crudos momentos, Marga, nos encontramos todos anonadados y muy tristes, especialmente tu esposo Antonio y tus hijos Fernando y Pablo, tras tu fallecimiento el pasado sábado, 21 de agosto, en Úbeda, tu ciudad de nacimiento (y a la que tanto amabas, especialmente, a su Virgen de Guadalupe), mientras que muchos nos encontrábamos en la diáspora del veraneo obligatorio…

Continuar leyendo «¡Margarita, te nos has ido demasiado pronto y muy deprisa!»

Tatú

Hoy quiero hablar de uno de mis grandes amores cotidianos, aunque sean muchos y variados, como podrán comprobar, en estos veintidós meses de vida que llevo aquí, en Sevilla. Me llamo Saúl, ya sé decirlo graciosamente y lo he interiorizado como mi nombre de pila.
Mi enamoramiento por los intereses glósicos (y de juego) van en aumento, no solo en español, sino en francés o inglés; lo que me hace aprender cada día nuevas palabras que voy coleccionando, como las estampitas que mi madre o abuela atesoraban en su infancia; o mi hermano Abel tiene guardadas en cajas, primorosamente. Así, sé decir au-revoir (cuando me marcho) o the moon (al ver todas las noches la Luna, en el firmamento, desde las Setas o mi calle). El «¡hola!» no lo olvido nunca cuando llego a algún sitio o estoy -juntamente con mi hermano- en el alfeizar de algunas de las ventanas de mi piso, sorprendiendo gratamente a todo viandante que pasa; y que no tiene más remedio que responderme o sonreírme…

Continuar leyendo «Tatú»

Las mitocondrias

Aún resuena en mi memoria el rollo que le largué, en un examen escrito, a don Jesús Moraleda, que fue nuestro profesor de Ciencias Naturales en 1º de magisterio; y el suspense y vergüenza en los que me encontré inmerso, cuando al día siguiente empezó a decir -desde su estrado- que quién era ese alumno que le había escrito cuatro folios sin saber realmente definir a las mitocondrias. No obstante, me dio un 4, quiero recordar…

 

Continuar leyendo «Las mitocondrias»

Tras el II Encuentro virtual en Safa-Úbeda

Ha pasado el ansiado fin de semana del puntual encuentro safista anual en nuestra bella ciudad renacentista y de los cerros, por lo que me he imaginado haberme encontrado virtualmente con muchos compañeros y antiguos alumnos que tienen a gala y bien recordar los años pasados en ese centro educativo ubetense, orgullo de muchas generaciones pasadas, presentes y futuras; y que se va agrandando cada curso escolar.


Los escritos, anécdotas, fotos y vivencias que he visto en el número 27 de AMALGAMA, que tan magistralmente coordina y dirige Miguel Raya Pulido, -o algunas otras que me han contado- han servido, un año más, para corroborar la titánica empresa que emprendió el padre Villoslada hace tantos años; aunque finalmente fuera defenestrado de su amada Safa, como ocurre demasiado a menudo en la vida misma que nos topamos cada día.

Continuar leyendo «Tras el II Encuentro virtual en Safa-Úbeda»

¡25 años de música antigua!

Siento un inmenso e indescriptible gozo al comprobar que el Festival de Música Antigua de Úbeda y Baeza, cuando llegue el próximo otoño musical jienense, llevará un cuarto de siglo regalando música antigua genuina, rescatada de viejos y añosos archivos de la mano de artistas e intérpretes consumados; y que piensa seguir en la brecha durante muchos años más, mientras las fuerzas sinérgicas de su ínclito director, escogido grupo de colaboradores indispensables e instituciones amigas consigan aunar y hermanar sensibilidades y voluntades a lo largo y ancho de nuestra tierra del Santo Reino, con especial incidencia en las dos ciudades renacentistas más bellas de España y parte del extranjero: Úbeda y Baeza.

Continuar leyendo «¡25 años de música antigua!»

Mis primeros momentos Safa

Por fin me encuentro en este impresionante patio de columnas marmóreas al que llaman Paraninfo. He venido a parar a un colegio de postín, afamado e importante de mi ciudad de nacimiento. Nunca hubiese imaginado de pequeño que yo me haría maestro.
Tenía buenas referencias infantiles y juveniles de las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia (Safa) gracias a alguna que otra visita hecha desde el colegio Santo Domingo Savio de Úbeda, no exenta de cierta rivalidad colegial (insuflada por diferentes competiciones deportivas a nivel local o provincial), con la perspectiva de disfrutar sus amplios y numerosos campos de deporte o de asistir a interesantes películas, en los talleres de abajo, algún que otro domingo o fiesta de guardar.

Continuar leyendo «Mis primeros momentos Safa»

¡Felicidades, Diario Jaén!

Trece años antes de que yo naciera ya estaba en los quioscos de mi ciudad, en el resto de la provincia y en otros lugares o centros estratégicos regionales o nacionales este heraldo de la noticia, el comentario y el acontecer diario más genuino de nuestro Santo Reino.
Gracias a DIARIO JAÉN, hemos sido enterados de lo más relevante y noticiable que iba ocurriendo en cada pueblecito o ciudad de nuestra extensa provincia, con un detallismo y exhaustividad encomiables.

Continuar leyendo «¡Felicidades, Diario Jaén!»

La grúa


Soy una máquina especial que tiene un corazoncito muy sensible, ya que estoy tan baqueteada por la vida y los humanos que me siento triste y pesarosa muchas veces, aunque ustedes no me crean; por eso, cuando encuentro amor y cariño a mi vera, tengo alegres sensaciones que hasta me hacen llorar de gozo.
Viene esto a cuento por lo que les quiero relatar y que me está ocurriendo actualmente (no les miento ni un pelín), en la última obra que estoy llevando a cabo en la calle Dormitorio y en la Plaza del Cristo de Burgos de Sevilla, pues todos los días, sin falta, me visita un infante muy guapo y súper alegre, bien acompañado por su abuelo que lo quiere a rabiar. Raro es el día que no lo trae varias veces. Disfruta tanto el nene, que está a punto de cumplir año y medio, que para mí le doy tanta vida como la comida de su mami.

Continuar leyendo «La grúa»

Vicisitudes de la vejez, 22

Se ha puesto la cosa que ya ni se puede viajar, a no ser que tengas el pasaporte de la vacuna incorporado a tu cuerpo (y las ganas de hacerlo, claro). Y no lo digo por mí, que ya hace bastantes años que solamente lo hago con imaginación y memoria, sino por mis pobres hijos y nietos y sus generaciones respectivas que vaya papeleta difícil que les está tocando vivir, con la dichosa pandemia mutante (y sus adherencias geopolíticas manipulativas y manipuladoras) que le gusta jugar al descarte y al escondite con la humanidad entera y con nuestra España, en particular.

Continuar leyendo «Vicisitudes de la vejez, 22»

Cuando llegue septiembre…

Tengo la suerte de disfrutarte, Saúl, todas las mañanas por esta bella Sevilla, hoy tan huérfana de turistas (por la dichosa pandemia) que te piropeaban por doquier (aunque siguen haciéndolo alegremente autóctonos y nacionales), mientras vas caminando (agarrado del gorro por mi persona, para que tu trote ágil y desbocado no tenga fatales consecuencias), con gran admiración y regocijo de los viandantes que se cruzan en tu camino; o en tu cochecito, palpando siempre el cercano ambiente con tu sonrisa y candor especiales.

Continuar leyendo «Cuando llegue septiembre…»