La (infausta) Provincia de Jaén, 1

Alfredo Rodríguez Tébar

[En alguna parte he leído que el P. Villoslada Peula, un navarro, eligió la provincia de Jaén para fundar su SAFA, en razón de ser una provincia tan pobre y castigada].

Salí de mi provincia hace 56 años y solo he vuelto de forma esporádica, aunque frecuente, en cortas visitas por motivos familiares y/o personales. Soy de La Puerta de Segura, Sierra de Segura; digo esto con el objeto de mostrar a priori mi sesgo al hablar de la provincia entera. Mi comarca, un feudo de la orden de Santiago, no pertenecía al “Santo Reino”, ni a Andalucía, y fue metida en ella por la distribución provincial de Javier de Burgos en 1833. Desde los años setenta del s. XIX mi tierra se pobló con una gran inmigración procedente del sur de Albacete, tierras interiores de Alicante y norte de Murcia (Caravaca, Bullas, Moratalla…; parte de mis ancestros vino de esta última encomienda santiaguista).

Recuerdo muy bien que en los años cincuenta del s. XX, durante mi infancia, nosotros no nos considerábamos andaluces. Oía expresiones como “bajar a las Andalucías” y tenía un amigo a quién llamábamos “El Andaluz” porque había nacido, en los años cuarenta, en Jaén capital. Nosotros somos realmente neoandaluces, aunque en los últimos tiempos me ha parecido observar entre mi gente sentimientos propios del neoconverso: un fogoso andalucismo con fervorosas celebraciones del 28F, fruto sin duda de la propaganda política dictada desde Sevilla (alguna vez me gustaría escribir sobre la influencia de los poderes públicos en fabricarles una identidad a sus súbditos, como ha sucedido, v.g., en Cataluña).

En este escrito me propongo expresar algunas de las reflexiones que mi provincia me ha inducido a lo largo de los años. Espero decir algo nuevo o, por lo menos, no moverme entre los tópicos de siempre.

Su situación y aislamiento

Jaén es una provincia bien diferenciada por la parte norte (Cordillera Mariánica, La Mancha) y por la parte Sur (Sierra Mágina; antiguo reino de Granada). En el Este de la provincia están las sierras de Segura, Cazorla y las Villas, que forman parte de la extensa Oróspeda, una tierra alta y anfractuosa que continúa en Albacete con las Sierras de Alcaraz y del Segura; en Granada, con la Sierra de Castril; y en Murcia, con la sierras de Moratalla y Caravaca. Nuestra provincia está menos diferenciada por el Oeste, con las tierras cordobesas, bien sean del norte (Marmolejo, Lopera, Villa del Río, Montoro…) o del Sur (Priego de Córdoba, Almedinilla, Castillo de Locubín, Alcalá la Real…).

Mirando en un mapa el trayecto de la A-4 (E-5), Madrid- Cádiz, se observa una gran curva por el hecho de pasar la carretera por Despeñaperros. Este desfiladero ha sido la entrada en Andalucía más por razones históricas (Alfonso VIII y la batalla de las Navas) que geográficas. Tan pronto como hubo una tecnología disponible, el trazado del AVE Madrid-Sevilla-Málaga evitó nuestra provincia y el tren entró en Andalucía por el antiguo camino, más corto, desde Madrid (provincia de Toledo→Valle de Alcudia→Córdoba).

Jaén podría seguir siendo la entrada a Andalucía Oriental, pero ni eso le han dejado. El AVE a Granada le hace un donoso y taurómaco quiebro a nuestra provincia, esquivándola por completo (Madrid→ Cordoba→ Bobadilla→ Granada). Jaén se ha quedado prácticamente sin trenes.

Antes, Jaén era una provincia por donde pasaba la gente sin detenerse; ahora pasa menos gente, pero tampoco se detienen. Mirando al mapa de la provincia se ve su aislamiento en tres de los cuatro puntos cardinales (N, S y E) debido a barreras naturales. Realmente, ni el gobierno central ni el autonómico han hecho gran cosa para superar esta situación. Veamos este asunto con cierto detalle.

Granada es una ciudad con gran peso específico; es conocida en todo el mundo. Como anécdota, en mis largas estancias y viajes a lo largo y ancho del mundo (¿recordáis al Capitán Tan?), cuando me han preguntado de qué parte de España soy, he contestado “de Jaén, una de las ocho provincias de Andalucía”, porque a Andalucía sí que la conocen. Un granaíno no tendría que explicar nada de su Graná. Sigamos: los granadinos querían su AVE y se lo dieron con un ramal Bobadilla – Granada. Llevar el AVE a Granada por el camino más corto y racional habría necesitado horadar Despañaperros y el puerto de Carretero y eso hubiera salido muy caro. Desde un punto de vista económico lo puedo entender, pero el resultado, de la forma que se hizo, no ha hecho sino marginar aún más a nuestra provincia. Debo añadir que no es el AVE en su configuración actual algo que me guste demasiado; debió combinarse con el transporte rápido de mercancías. Y ya por la parte que me toca, ningún gobierno está interesado en unir Jaén con el Levante por el camino más lógico que sería la terminación de la A-32 (la que pasa por mi tierra).

De lo anterior se desprende que Jaén es una provincia aislada y también acosada por arrinconamiento; es como una tierra de nadie, de donde la gente se va (a su tiempo consideraremos el fenómeno migratorio de la provincia).

Población y distribución

Siempre tuve la impresión de que Jaén era una provincia demasiado heterogénea y mal configurada. Es una provincia muy dispar también desde el punto de vista poblacional. Si la dividimos en dos partes más o menos iguales, por ejemplo, por el meridiano que pasa por Úbeda (3º 23’ W), tenemos que la mayoría de la población (intuyo que un 80% o más) reside en la mitad occidental, donde están las ciudades más grandes: Jaén (113.000 hab), Linares (57.000), Andújar (38.000), Martos (25.000), Alcalá la Real (22.000)… Otros, como Bailén, Baeza y la Carolina tienen entre 15 y 20.000 hab. Por el contrario, al Este de Úbeda, el pueblo más populoso es la Villa(del cardenal)Carrillo con algo más de 10.500 hab (donde merece la pena visitar las columnas y bóvedas postgóticas de la iglesia de la Asunción, de lo mejor de Vandelvira; ver Figura); solo Villanueva del Arzobispo (Carrillo) (8.000 hab), Cazorla (7.300), Torreperogil (7.200) y Beas de S. (5.100) superan los cinco mil hab; los demás pueblos no llegan a 2.500.

Basta echar la mirada a un mapa de carreteras para ver que casi todos los tramos de autovía están en la parte occidental de la provincia (A-4, A-44 Bailén→Motril, A-316, autovía del olivar, Estepa→Jaén→ Úbeda). La A-32, en teoría para unir Bailén con Albacete para 2007 (según los planes de Borrell en 1992), no creo que la lleven más allá de Villanueva del Arzobispo, con lo que no cumpliría su función de unir el norte de Andalucía con el Levante. Como puede verse, nosotros, los de la Sierra de Segura, no contamos prácticamente nada en el contexto provincial.

No solamente está la población irregularmente distribuida sino que además tenemos una capital de provincia geográficamente excéntrica y sin importancia. En cuanto a lo primero, Jaén capital está en un extremo de su provincia; pueblos como Santiago de la Espada están a 175 kms de la capital y, aún hoy, se tardan 2 h 45 min en cubrir esa distancia. No quiero ni contar cómo era hace 60 o 70 años o, en mi caso particular, cómo fueron las 6 horas de viaje cuando en 1953 mi padre me llevó por primera vez a Jaén desde mi pueblo, La Puerta de Segura, a 140 kms.

Se puede argumentar que en otras provincias la capital también está excéntrica. No obstante, en el caso de capitales en el mar, este aporta una riqueza evidente a toda la provincia (Málaga, Almería, Huelva, Cádiz…). Jaén capital no aporta nada a su provincia entre otras razones porque es una ciudad sin importancia y sin el carisma histórico que tienen capitales interiores, por ejemplo, Granada o Córdoba. (El caso de Badajoz es aún peor; pueblos de la Siberia extremeña están a más de 200 kms de la capital… y así les va).

Sé que Jaén, junto con Sevilla, era en el s. XIV, la ciudad más poblada de la España cristiana (35.000 hab), pero perdió importancia tras la conquista de Granada y ya nunca la volvió a tener. Realmente, poner como capital a Jaén fue un error de Javier de Burgos. La capitalidad hubiera estado mejor en Úbeda por su posición central en la provincia.

Una prueba del nueve para mostrar la importancia de una provincia son los hombres importantes que ha producido. Después de escarbar en la Historia, solo he encontrado un giennense importante: Juan Martínez Montañés, escultor e imaginero, de Alcalá la Real, que trabajó en Sevilla (si a alguien se le ocurre añadir a la lista a Antonio Muñoz Molina o a Joaquín Martínez Sabina, juro que yo añadiré a Raphael Martos, el de Yo soy aquel). No es extraño que ningún político de importancia haya nacido en la provincia; en la Wikipedia figura una entrada con los 21 políticos nacidos en la provincia desde el s. XIX y solo conozco a uno: Baltasar Garzón (aunque no me importaría no conocerlo). Era un criterio de cierta importancia en las elecciones había listas abiertas, cuando un político puede abogar por su propia tierra. Me viene a la memoria el caso de Natalio Rivas, que al ser nombrado ministro de Instrucción Pública (sobre 1919), los de su pueblo, Albuñol, entusiasmados, le enviaron un telegrama que decía: «Natalico, colócanos a tos» (parece que la historia no es 100% cierta). El sistema actual de listas cerradas ha puesto como primero de lista por Jaén a políticos que nunca han pisado la provincia; para muestra un botón: el PSOE ha presentado por Jaén a Miguel Boyer y Fernando Morán; AP/PP a Gabriel Camuñas.

Es justo notar que, pese a la heterogeneidad de nuestra provincia, los ingresos de las diferentes poblaciones no son tan desiguales, aunque todos bajos (nos iguala la pobreza). De los cinco municipios de menor renta bruta per cápita en Andalucía, tres son giennenses (Montizón, Huesa y Chilluévar, con ca. 13.000 €). En mi tierra, Sierra de Segura, la media viene a ser entre 15 y 16.000 €, similar a las de la campiña. Las zonas más pobres son El Condado y Sierra Mágina. Por el llamado efecto sede, Jaén capital tiene 26.000 €; Linares y Úbeda le siguen con 22- 23.000. En general, la desigualdad no es demasiado grande, aunque si la comparamos con los 35.000 € de Tomares (Sevilla), la cosa ya sí resulta vergonzosa; pero de Andalucía y de los (ironic mode on) extraordinarios logros de la Autonomía ya escribiré a su indebido tiempo.

[Los datos poblacionales están recogidos del censo; los datos económicos corresponden a la renta de 2018 y los he cogido de https://datosmacro.expansion.com/mercado-laboral/renta/espana/municipios/andalucia]

En la próxima entrega hablaré sobre i) la deprimente economía de la provincia y la excesiva relevancia  del aceite de oliva (también algo de su historia); ii) las migraciones y la reciente historia de las condiciones sociosanitarias de la provincia; y iii) las posibles soluciones o alternativas para sacar a la provincia de su postración histórica.

2 opiniones en “La (infausta) Provincia de Jaén, 1”

  1. Alfredo, demoledor análisis y diagnóstico de nuestra provincia (y te queda tema por mostrar). Como científico muestras los síntomas y das certero diagnóstico, luego se verán las medidas a tomar. Por parte de los políticos y demás «fuerzas vivas» (¿vivas?) siempre leo y oigo las mismas simplezas, tópicos y patochadas sin sustancia y así nos va. Un saludo.

    1. Gracias, Mariano. A ver si (durante esta pandemia pronuncio «a ver si…» 15 veces diarias) esto pasa y podemos reunirnos todos en Úbeda y cambiar impresiones. Nunca fui nacionalista porque nadie eligió nacer en un determinado sitio, pero, aun así, le tengo mucho cariño a Jaén y me ha preocupado la marcha de nuestra provincia; porque, pese a todo, es una tierra muy bella y especial.

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