El matrimonio Arnolfini

A pesar de su pequeño formato (84 por 57 cm), este cuadro ejerce una relajante seducción por su perfección técnica y compositiva, hasta el punto de ser propuesto como uno de los grandes de la pintura universal.

Fue pintado por Jan Van Eyck en 1434 utilizando la técnica del óleo que, aunque ya se había empleado antes, nuestro autor la convierte en un auténtico descubrimiento, adelantándose así en varias décadas a los pintores italianos. Podemos decir, pues, que la pintura al óleo nace con los pintores flamencos y, en especial, con Jan Van Eyck (Gombrich, siguiendo a Vasari, afirma que es el auténtico inventor de la pintura al óleo). El empleo del aceite, al secar más lentamente que la mezcla del huevo con los pigmentos, le permite una pincelada más corta, fina y precisa, más adecuada al realismo preciosista y detallista del que hace gala Van Eyck y que apreciamos en otros artistas flamencos (recordemos “El descendimiento” de Van der Weyden y “El jardín de las delicias” de El Bosco, ambos en el museo de El Prado).

Continuar leyendo «El matrimonio Arnolfini»

Cómo mirar un cuadro

Hay numerosas publicaciones sobre comentarios de obras artísticas (arquitectura, escultura y pintura, principalmente), pero no tantas sobre “Cómo mirar un cuadro”. Susan Woodford, de la Universidad de Cambridge, nos deleitó con un ensayo bastante ilustrativo, cuyo título es precisamente ése: “Cómo mirar un cuadro”. El objeto de mis artículos es la pintura y a ella dedicaré mis reflexiones, aunque sin esquivar la cita de otras artes, cuando sea preciso.

Los profesores de Historia del Arte (yo sigo impartiendo clases de esa materia en la Universidad a Distancia) nos hemos dedicado más bien a enseñar los fundamentos del comentario de ilustraciones de arquitectura, escultura y pintura; pero, quizás, hemos introducido, sin querer, una excesiva rigidez y un cierto encorsetamiento en la contemplación de la obra artística. En todo caso, era y es un peaje necesario, a mi juicio.

Continuar leyendo «Cómo mirar un cuadro»