La canción que lo cambió todo.
Hay cientos de canciones de todos los estilos musicales que podemos considerar obras maestras, o al menos, obras que nos han satisfecho sobremanera. Incluso hay listados, más o menos objetivos y cuestionables, que las ordenan y anuncian «Las 500 (o las 100) mejores canciones«, o las agrupan por estilos (metal, pop, soul, etc.) o por impactos (estrenos, versiones, etc). De entre todos estos listados sobresale el de la revista Rolling Stone, verdadera biblia musical desde su fundación en 1967 de la mano de dos críticos musicales de la Universidad de Berkeley, Jann Wenner y Ralph J. Gleason. Desde la primera edición de la lista hubo acuerdo: la mejor canción de la historia sería «Like a Rolling Stone«, de Bob Dylan, lo que generó no pocas suspicacias por la concomitancia de títulos. La lista se confeccionaba con la votación de cien críticos musicales (actualmente son 250), muchos de los cuales consideraban que este honor debía ser para otra canción de Dylan, Blowin’ in the wind, pero no pocos argumentaron que una cosa es la calidad musical de un tema (que la mayoría se decantaba por «Like a rolling stone«) y otra bien distinta el impacto cultural, emocional o político (aspecto que lideraba «Blowin’ in the wind«, pese a lo cual no aparecía entre las 25 primeras).

Desde 2022 ya no está comandada por Dylan (que baja al puesto nº 4), obteniendo tal honor «Respect» de Aretha Franklin. Y «Blowin in the wind» la canción que se considera que lideró el mundo musical y anímico de toda una generación angloamericana está ahora en el nº 100 de este peculiar ranking.

Probablemente es la canción más conocida del Nobel de Literatura y la que fue considerada la mejor canción de todos los tiempos según la revista Rolling Stone (que de hecho adoptó ese nombre por la canción). Lanzada en 1965, los críticos consideraron el tema como revolucionario por su combinación de diferentes elementos musicales, el sonido jovial y cínico de la voz de Dylan y la asertividad de la pregunta del estribillo: How does it feel? («¿Qué se siente?»).
Lo más sorprendente de esta canción es que no tenía precedentes: el voltaje impresionista en el lenguaje de Dylan, la intensa y personal acusación en su voz, la carga apocalíptica del órgano góspel de Al Kooper, los fuertes espirales de la guitarra Telecaster de Mike Bloomfield… Ninguna otra canción ha retado y transformado así las reglas comerciales y convenciones artísticas de su tiempo, de todo el tiempo.
Si bien ya había grabado temas con guitarra eléctrica, como Subterranean Homesick Blues, que sonaba en la radio desde marzo, sus conciertos eran otra cosa. Acompañado solo por guitarra acústica y armónica, Dylan era un cantante esencialmente de protesta con temas como The lonesome death of Hattie Carroll o The times the are-a changin’. Con Like a Rolling Stone, incluida en su álbum Highway 61 Revisited, comenzó su etapa eléctrica que lo sumó al movimiento del rock.
«La escribí. No fallé. Salió directa”, dijo Bob Dylan poco después de grabarla en junio de 1965, con su habitual economía expresiva ante un periodista. No hay mejor descripción del tema —de su revolucionario diseño y ejecución— o del joven con apenas 24 años que la creó.
“La escribí nada más llegar de Inglaterra, más bien la vomité, en diez páginas concentré todo el odio que llegué a acumular y con el que no podía vivir más. Una vez que la escribí, ese odio, esa sed de venganza, desapareció. No contemplé el poema como una canción hasta que un día sentado en el piano comencé a canturrear “How does it feel? y ahí empezó a llegar la melodía”, contó Dylan. De vuelta a su casa en Woodstock, Nueva York, se encerró tres días a principios de junio, y agudizó la expresión hasta la confrontación, plasmando cuatro versos tensos repletos de metáforas penetrantes y verdades concisas.
Antes de ir a los estudios de Columbia Records para grabarla, Dylan citó en su casa a Mike Bloomfield, el guitarrista de Paul Butterfield Blues Band -que incluso se compró una Fender Telecaster para esas sesiones- para afinar la versión definitiva. Tras un par de ensayos, dijo «Vale. No quiero que toques nada de esa mierda de B.B. King, nada de ese maldito blues». “¿Y en tono folk?” propuso Bloomfield. “No. Quiero que toques otra cosa. Hagamos rock”.
Así fue como Dylan retorció las raíces y las formas de la música folk a su propia voluntad, transformando la canción popular con el contenido y la ambición de «Like a Rolling Stone«. Y en su electrizante interpretación vocal, la mejor que tiene registrada, Dylan demostró que todo lo que hacía era, primero y siempre, rock & roll.
“‘Rolling Stone’ es la mejor canción que escribí”, dijo rotundamente a fines de 1965. Lo sigue siendo.
Esta canción transformó la carrera de Dylan y todavía se la considera una de las composiciones más influyentes en la música popular de la posguerra. Desde su lanzamiento fue un hito tanto en la música como en la cultura popular, que elevó la figura de Dylan hasta volverla icónica. De hecho, estadísticamente es la canción más elogiada de toda la historia. Pero una vez más los mandamases de la industria fonográfica demostraron su incompetencia: Columbia Records relegó la canción al «cementerio de los lanzamientos cancelados» debido a las preocupaciones de los departamentos de ventas y mercadotecnia por su duración sin precedentes de seis minutos y su sonido de rock «estridente». Esperaban una balada folk y se encontraron con una bomba rítmica. Las copias promocionales entregadas a los disc jockeys tenían las dos primeras estrofas y dos estribillos en la cara A, mientras que el resto de la canción estaba en la cara B, por lo que quien quisiera reproducir la canción en su totalidad debía voltear el disco. A regañadientes, lo publicaron en julio de 1965 como sencillo. Pese a su duración, la canción se convirtió en el mayor éxito de Dylan de esa época y permaneció en lo alto de las listas estadounidenses durante doce semanas.
Cinco días después del lanzamiento, Bob Dylan se presentó en el Newport Folk Festival, en Rhode Island, un encuentro que reunía a lo más granado del folk norteamericano. Dylan decidió romper con su pasado folk y tocar temas eléctricos y abordó Like a Rolling Stone en medio de una generalizada reprobación, que en medio de los abucheos que intentaban tapar la música la gente le gritaba “¡deshazte de la maldita guitarra eléctrica!”.
Casi un año después del lanzamiento, Dylan seguía siendo rechazado por haberse pasado al rock. En mayo de 1966, en el Free Trade Hall, en Manchester, poco antes de comenzar Like a Rolling Stone, alguien de la audiencia le gritó “¡Judas!”, por haber traicionado el movimiento folk. Dylan le respondió, “No es cierto, eres un mentiroso” y le dijo a su banda “Toquemos bien fuerte”
La canción cuenta la historia de una persona, Mrs Lonely, rica, popular y orgullosa, que ahora es pobre y solitaria. No sabe cómo sobrevivir en las calles y ha perdido todo lo que tenía. La canción pregunta cómo se siente al estar en esta situación (como un completo desconocido o como una piedra rodante) y sugiere que en esta sociedad no tiene más opción que aceptar su nueva vida.
Yeah, once upon a time you dressed so fine
You threw the bums a dime in your prime, didn’t you?
(…)
And now you don’t walk so proud
Now you don’t talk so loud
(…)
How does it feel,
ah how does it feel?
To be on your own,
with no direction home
Like a complete unknown,
like a rolling stone
Había una vez en que vestías tan bien
Lanzabas centavos a los vagabundos en tu mejor momento
(…)
Ahora ya no hablas tan alto
Ahora no pareces tan orgullosa
(…)
«¿Cómo se siente?
¿Cómo se siente?
Estar completamente solo,
sin saber el camino a casa
Ser un completo desconocido,
como una piedra rodante».