Obituario safista: Ha fallecido Diego Rodríguez Vargas
Anoche falleció nuestro querido y admirado compañero Diego Rodríguez Vargas, safista de pro desde muchos años atrás y cofundador de AAMSU.
Además de todos los méritos profesionales, académicos, sociales y literarios que le adornaron, era, sobre todo, una excelente persona.
Los vamos a echar de menos.
Para recordarle, me permito insertar tres de sus muchas participaciones en la web de la Asociación, que destaco por su valor literario y su enorme humanismo.
Esta primera resume en las pocas líneas del primer párrafo porqué los safistas somos como somos y porqué queremos a la SAFA.
Esta segunda me encantó por la narración de una experiencia que dice mucho del modelo educativo de la SAFA en sus tiempos iniciales:
Y esta tercera por plasmar de forma maravillosa la que fue siempre su batalla: la educación en la diversidad, la integración de todos los niños y niñas, la educación como plataforma de formación de ciudadanos, la solidaridad dentro y fuera de las aulas. Un gran hombre.
STTL. Sit tibi terra levis, hermano en la SAFA
En una visita a Málaga fui a conocer el Ateneo y me lo encontré, él era presidente del Ateneo y en esos momentos iba a presentar al ponente de una conferencia. Fue una sorpresa muy grata, nos supo a poco.
Si, una persona entrañable. Amigo Diego D.E.P.
¡Qué pena me da que este maestro de «pata negra» de la SAFA de Úbeda haya fallecido! Aunque parezca un tópico: en realidad, se nos van yendo los mejores…
¡Cuántas vivencias y recuerdos safistas se nos van con él! Menos mal que nos quedan sus maravillosos escritos, sus recuerdos y libros más preciados que siempre nos servirán para recordarlo tal cual era y cómo fue evolucionando en sus ideas vitales y de magisterio conforme iba madurando en sabiduría y edad.
Bien que recuerdo algunos de sus libros, que incluso he comentado favorablemente por el impacto que me causaron. Son su mejor testamento vital y literario.
Muy bien escogidos los tres artículos que él escribió en su día, José Luis, para bien acompañar a este triste óbito.
¡Descansa en paz, Diego, y que la tierra te sea leve; hasta que volvamos a encontrarnos… !
Por medio de un WhatsApp de José Luis, nuestro presidente y de una llamada de nuestro compañero Jesús Ferrer , me enteré del fallecimiento de nuestro querido amigo y excelente compañero Diego. De no estar en Barcelona ejerciendo de abuelo, me hubiera acercado a Málaga para darle el último adiós. Siempre se nos adelantan los mejores. Tras los años pasados en Úbeda, la vida nos llevó por distintos derroteros hasta que nos encontramos de nuevo en nuestras Escuelas de Úbeda, en el seno de nuestra Asociación. Tuvimos tiempo para compartir nuestros respectivo avatares.
No recuerdo con exactitud la fecha, ni el lugar en que presentó su libro: «¿Qué pensará Bryan de nosotros? Reflexiones sobre la evolución de la práctica docente». (Los años no pasan gratis. Se cobran su cuota. Sí recuerdo que era invierno por el paso del Puerto de la Mora) Y allí me presenté para acompañarle en ese momento que consideré importante para él. La brillantez del acto, enmarcado con una puesta en escena de una de sus obras de teatro que empleaba como recurso docente, representada por sus alumnos, me dejó anonadado. Y allí fue donde realmente me percaté de mi pequeñez frente a la inmensa humanidad, grandeza intelectual, profesional y compromiso social de nuestro querido amigo y compañero Diego Rodríguez Vargas. El aburguesamiento que los años nos suelen meter en el cuerpo, no había hecho estragos en él que se mantenía con ilusión y ganas de comerse el mundo como siempre. Adiós, querido amigo y ve preparándome el camino que, más pronto que tarde, nos volveremos a encontrar.