“Barcos de papel” – Capítulo 26 e

Por Dionisio Rodríguez Mejías.

5.- El dilema.

Solo faltaban unos días para que abandonara su trabajo y, en su estado, era capaz de cometer cualquier disparate. Me avergonzaba mi comportamiento. No soportaba la idea de perder a Olga a pesar de sus problemas, pero tampoco quería renunciar a Roser. Si obedecía a mis sentimientos y optaba por Olga, renunciaba a un brillante futuro, y haría daño a Roser. Y si me decidía por Roser, Olga acabaría hundiéndose en el alcohol. Todo había cambiado desde la fatídica noche que pasamos en el clínico. Roser era una persona buena e inteligente, que me ayudaba en mis estudios, me quería como nadie me había querido, y tenía unos padres que estaban encantados conmigo. Y Olga era una niña triste, sin amigos ni familia, que se estaba muriendo por dentro. Si me inclinaba por una se hundía la otra, y si lo hacía por la otra, me hundía yo. He ahí el dilema: salvar a Olga o salvarme yo. No pude aguantar más, la cogí por los hombros, la abracé con todas mis fuerzas y dije sin pensarlo demasiado:

—Olga, ¿por qué no nos marchamos? Lo más importante es conseguir dinero, y puedo hacerlo; luego ya pensaremos alguna cosa. ¿Qué te parece? ¿Recuerdas la noche que cenamos en Reno? Te lo dije: Santamaría no cambiará nunca. Ahora te das cuenta de que no es justo lo que hace contigo y no lo necesitas. ¿Verdad? ¿Por qué no te decides y nos vamos de aquí? Mientras vivamos en Barcelona, su sombra nos amenazará de forma permanente. Yo siempre estaré contigo. ¡Vámonos de aquí!

—Creo que tienes razón.

—¿Hablas en serio? ¿Estás segura de lo que dices?

—Sí; estoy decidida. Pero ¿lo estás tú también?

—¿Cuántas veces tengo que decirte que haría cualquier cosa por ti? Estoy a punto de terminar la carrera, tengo un buen expediente y tú tienes experiencia como enfermera. No te preocupes. Saldremos adelante. Yo te quiero más que a nadie en el mundo.

—Berto, tú no me quieres. Después de lo que has sufrido por mi culpa, no me puedes querer. Yo no valgo nada.

—¿Por qué hablas así? ¿Por qué me hablas como si fuera un niño? ¿Crees que no sé lo que es el amor? Yo no quería enamorarme, pero estoy loco por ti. Piensas que si te conociera mejor no te querría, pero eso no es verdad. Yo te quiero tal y como eres. También yo estoy muy mal después de ver lo mal que lo has pasado, y me pongo muy triste cuando lo pienso, pero nunca me alejaré de ti.

roan82@gmail.com

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