Crónicas marianas, 07

Estas crónicas son como las mareas, que suben y bajan de calidad e interés.

También los tipos veraniegos son diversos y variopintos (¡qué bien queda lo de variopintos!), aunque a veces coincidan o puedan confundirse unos con otros, o se mezclen. Así que hay que afinar bien, como en una cata a ciegas.

Además de las que gustan de hacer top‑less en la playa (en piscinas eso está peor visto…, a saber por qué) están las y los que sólo quieren tostarse. Todo lo que hacen es tostarse, freírse lentamente en la natural barbacoa solar, lenta y totalmente, y se van girando para que toda su anatomía sea asada con uniformidad. Y no hacen nada más, permaneciendo allí horas y horas.

Quiero entender que es que llegan a un estado de coma o nirvana solar, aislándose totalmente del entorno y navegando por esferas espaciales, cósmicas, de difícil alcance para los demás humanos. Tal vez, los que se pasan días y días sin probar bocado lleguen a experimentar sensaciones semejantes.

Se me indica que este año no está in esto de mostrar mucho tueste, pero creo que, aunque ello sea tendencia, no se respeta y se mantienen las ya acendradas costumbres.

Hay que ocuparse de la llamada “gente guapa”.

Los hay guapos de verdad y merecedores de ese calificativo; feos que se saben feos, pero se mezclan con los guapos; feos que pretenden no serlo y se engañan a sí mismos; aspirantes a guapos o meritorios para su ingreso en la tribu; y los que viven alrededor de esta gente guapa, como rémoras, adheridos a su piel como las anteriores al tiburón, al que acompañan.

La gente guapa vive del cuento. No, no escriben cuentos, que para eso deberían poseer unas cualidades culturales que, en general, no alcanzan; cuando usted sepa que alguien de este pelaje ha escrito un cuento o algo más frondoso, entienda que se han servido del trabajo de quien en el mundillo de los escritores es llamado “negro” (y les aseguro que no es el del tenderete del paseo marítimo).

Su misión en el verano es ‑ya se dijo‑ ser vistos. Son gente-anuncio de sí mismos. Algunos buscan o provocan el seguimiento de la tropa de la prensa del corazón (núcleo del llamado periodismo amarillo).

Claro, para ser guapo y merecer el seguimiento de los paparazzi, se han de situar en los lugares veraniegos que están más al día, los que se llevan o se descubren cada temporada… Estos lugares oscilan según los arcanos de los gurús de la tribu, aunque los que son clásicos, y ya asentados por la tradición, se mantienen. Así que, parte del verano aquí, parte allí… Ibiza, siempre Ibiza.

Si se tiene yate para fardar, propio o de amiguetes, es la repera. ¡A ver quién es capaz de irse a por el yate real! Algunos ni lo mueven, que de lo que se trata es de estar en cubierta, salir o entrar, expuesto a las cámaras de los cazadores de exclusivas. Y, con esto de la crisis, ha caído mucho la tenencia de yates, que es que ni los pueden mantener («¡Bribón, que eres un bribón!») o se los están quitando para pagar deudas y a Hacienda. Pero como Hacienda somos todos y este gobierno que se nos preocupa de todos no puede dormir si no lo hace, ya le ha rebajado el IVA en vista del bien común que representan estos pobres ricos.

Se concentran en las veladas en los lugares de copas más exclusivos y de moda, donde una copa cuesta un copón y las pastis suelen ser más baratas que esa copa o combinado. Es un bonito espectáculo para nosotros, los mindundis, que por allá nos acercamos para verlos pasar, entrar o salir, en esos coches de infarto (aunque algunos serán embargados al finalizar la temporada), con las pivonas de tacón de a metro desterrándonos desde sus miradas despectivas. La dolce vita que se mantiene con el cliché del anuncio de Dolce&Gabbana…

 

Sí, ellos y ellas son un espectáculo en sí mismos. Una fuente de envidia. Una marca.

En sus antípodas, las verbenas de verano. Pero es historia para otra crónica.

A pasarlo bien.

marianovalcarcel51@gmail.com

Autor: Mariano Valcárcel González

Decir que entré en SAFA Úbeda a los 4 años y salí a los 19 ya es bastante. Que terminé Magisterio en el 70 me identifica con una promoción concreta, así como que pasé también por FP - delineación. Y luego de cabeza al trabajo del que me jubilé en el 2011. Maestro de escuela, sí.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *