El canario

(Con el recuerdo de las canarieras de Coto Escolar ‑Safa‑ de los años 50).

 

Era el canario primor,

vestido de terciopelo,

con plumas que caen del cielo;

era bello como el sol.

 

Era su habla un trinar,

con tono rico y vibrante,

era del jardín cantante

con un trino celestial.

 

Y este canario de oro,

sin que nadie lo notara,

era el más rico tesoro,

aunque de amor lo privaran;

porque su voz melodiosa,

era rubí, era rosa,

era, sí, canción preciosa.

 

Y, privado de atención,

él del frío se guarecía,

bajándose al suelo, solo,

de la jaula en que vivía.

 

¡Bello canario dorado!,

de trino dulce, aireado,

precioso juglar alado,

tan bello y acompasado…

 

Y al verlo sólo, dejado,

sin cariño ni atención,

sentí por él compasión

y fue mi canario amado.

 

Y así, comprendí yo,

que, aunque nadie lo escuchara,

de trinar él no cesaba,

pues cantaba… para Dios.

pedrovico24@hotmail.com

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