“Souk al Arba”

Es alemán, seguro, el que compra los dátiles

mordidos por las moscas. Un alemán con lentes

y sueños trasquilados en una barbería

del arrabal del puerto. Auf der anderen seite,

el mundo es sólo espejos y niños con los ojos

comidos por las moscas. El mundo es una kasbah,

un laberinto anclado con un jardín de especias.

Es alemán; se nota en cómo mira al niño

que le mendiga un dirham, y cómo palidece

su piel papel cebolla si un anciano le roza

su mano de cerveza. Con la rama de dátiles

mordidos por las moscas, el asco en el estómago,

la mirada baviera y el paso descompuesto,

el alemán se pierde en un mundo concéntrico

con cráteres y telas, especias y madroños.

juralopez42@msn.com

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