En nuestras Bodas de Oro

07-04-2012.

El día 31 del pasado mes de mayo de 1997 hizo 50 años que nuestras dos vidas se unieron. Una misma bendición fue el vínculo de esa unión. En el transcurso de esos diez lustros unidos, hemos gozado, trabajado y sufrido; hemos tenido nuestros queridos tres hijos, nuestros soñados seis nietos; de todo hemos pasado, con más satisfacciones que pesares.

El constante y continuado trabajo, que con alegría realizábamos a diario, ha sido el elemento básico para la crianza, educación, mantenimiento y desarrollo de nuestra familia. Hemos recogido los frutos de esa amorosa unión en sanos y nuevos amores: los hijos y ese ramillete de perfumadas flores como son mis nietas, que tanto queremos; y mi nieto, capullo precioso que unimos a ese ramillete para darle más perfume y belleza.

A todas estas satisfacciones, alegrías y muestras de cariño, se ha querido sumar el Hogar del Pensionista de nuestro querido pueblo, Úbeda, con su reconocimiento y homenaje a las parejas que llevan 50 años bien unidas en los trabajos, en las penas y en las alegrías. Este año las dos parejas que fuimos agraciadas han sido Andrea López Parra – Juan Gómez Expósito; Manuela Resa Jiménez – Fernando Sánchez Cortés.

Además del reconocimiento público por parte de ese auditorio de mayores, que caldearon el ambiente con sus encendidos y continuados aplausos, la acertada dirección de este centro obsequió a las señoras con sendos ramos de flores que recibieron con entusiasmo. A los hombres, artísticas placas conmemorativas de ese evento, más sendos sobres sorpresa, que verdaderamente así lo fueron al leer su contenido: un viaje de una semana para disfrutar en un bonito y saludable balneario enclavado en la Alpujarra almeriense, el de San Nicolás, en Alhama de Almería.

Este es un pueblo pequeño y alegre, arremolinado en la falda de un cerro poblado de verdes pinos, en el que resalta en su centro una iglesia con una vieja torre medio cuadrada, medio octogonal, como madre y vigía de sus moradores. Cuando tocan a misa, el eco de sus campanas se esparce sonoro por todo el valle y se pierde por los secos montes de enfrente, sobre las escasas plantas que allí nacen aliñadas de esparto amarillento. ¡Qué vida más plácida y tranquila hemos disfrutado allí! Unas vacaciones relajantes, apartadas del bullir humano, de esas concentraciones masivas de las cálidas playas, adonde el sol broncea las carnes y cancera la piel… Como todo lo bueno, poco dura; esto se acabó:

Si quieres pasar tú la vida
con salud y con alegría…
¡ven a tomar sus aguas
en este famoso balneario
de San Nicolás,
en Alhama de Almería!

fsresa@gmail.com

 
 

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