«Bases para el comentario», 5b

05-03-2011.
5.3. El ritmo del verso
En el verso se utilizan cuatro tipos de ritmos: cantidad, intensidad, tono y timbre. Sobre estos ritmos fundamen­tales, y al analizar las unidades mayores que el verso, o estrofas, hay que añadir el estudio de las pausas y el de los encabalgamientos.
5.3.1. Ritmo de cantidad
Se refiere al número de sílabas que tiene cada verso. Como quiera que no suele coincidir el número de sílabas fonológicas con el de sílabas métricas, habrá que comprobar si se han utilizado alguna o varias de las cuatro licencias siguientes:

(a) Sinalefa
Es la unión de la vocal o de las vocales de final de palabra con la vocal o con las vocales iniciales de la palabra siguiente. La coma no impide la sinalefa.
Yo no sé lo que tiene la luna,
que­ acaricia, que duerme
y
que calma,
y que mira en silencio al rendido
con inmensas piedades de santa.
10 A
10 —
10 —
10 A

Juan Ramón Jiménez: Arias tristes.

A partir de doce o más sílabas, hay versos que pueden descomponerse en dos mitades, separadas por una pausa central o cesura(marcada gráficamente con una barra vertical) que sí impide la sinalefa. A cada una de las mitades, o verso simple, se le llama hemistiquio.
Son los Centauros. Cubren | lallanura. Les siente
la montaña. De lejos, | forman son de torrente
que cae, su galope | al aire que reposa
despierta, y estremece | la hoja del laurel-rosa.
7+7 A
7+7 A
7+7 B
7+7 B

Rubén Darío: Prosas profanas.

(b) Sinéresis
En el interior de una palabra se unen dos vocales de la serie abierta o semiabierta (a, e, o), formando diptongo.
Esto oyó un valentón y dijo: «Es cierto
cuanto dice voacé, seor soldado.
Y el que dijere lo contraro, miente».
11
11
11

Miguel de Cervantes: Soneto con estrambote.

(c) Diéresis
Se produce cuando se separan dos vocales que forman diptongo. La diéresis se suele marcar con dos puntos sobre la letra ï o sobre la letra ü.
en medio la monarquía
de tiniebla tan crüel,
caído se le ha un clavel
hoy a la Aurora del seno
8 —
7+1 b
7+1 b
8 —

Luis de Góngora: Letrilla.

(d) Hiato
No se produce la sinalefa porque una de las dos sílabas es tónica; porque hay cesura; o porque la pronunciación enfática la impide. Por tanto, es un recurso contrario a la sinalefa.

5

Almenas tiene de | oro,
paredes de plata fina;
entre | almena y almena

está una piedra zafira,
tanto relumbra de noche

como el Sol a mediodía.
8 —
8 a
8 —
8 a
8 —
8 a

Anónimo.

5.3.2. Ritmo de intensidad
Es el producido por la distribución de los acentos dentro del verso.
Todo verso simple tiene un acento en la penúltima sílaba; y, si es compuesto, en la penúltima sílaba de cada hemistiquio. A ese acento se le conoce como acento estrófico y marca una referencia fundamental para la distribución de los demás acentos a lo largo del verso o del hemistiquio.
(Si el verso o hemistiquio es oxítono, se cuenta una sílaba más de las existentes; si es paroxítono, se cuentan las sílabas métricas existentes; y si el verso es proparoxítono, se cuenta una sílaba menos).
Si el acento estrófico está en silaba par, todos los demás acentos que se produzcan en sílaba par son acentos rítmicos. En caso de que el acento estrófico esté en sílaba impar, los acentos rítmicos serán los que se encuentren en cualquier otra sílaba impar. Acentos extrarrítmicos son los que se producen en sílaba dife­rente a la marcada por el acento estrófico: si éste ocupa una sílaba par, los acentos extrarrítmicos serán los que se hallen en sílaba impar; y viceversa. Se llama acento antirrítmico al que se produce en la sílaba inmediata anterior al acento estrófico.
El análisis del ritmo de intensidad puede ser provecho­so para descubrir qué palabras se encuentran en situa­ción extrarrítmica o antirrítmica y tratar de descubrir su rendimiento en el mensaje.
1
2
3
4
5
6
7
8
A
mis
so
le
da
des
voy,
(+1)
de
mis
so
le
da
des
ven
go;
por
que
pa
ra_an
dar
con
mi
go
me
bas
tan
mis
pen
sa
mien
tos.
5
¡No
qué
tie
ne
la_al
de
a
don
de
vi
vo_y
don
de
mue
ro,
que,
con
ve
nir
de
mis
mo,
no
pue
de
ve
nir
más
le
jos!

Lope de Vega.

El acento estrófico está en la sílaba siete y, por tanto, es impar. Todos los acentos que se hallen en sílaba impar son rítmicos y las palabras en que se encuentran no merecerán un comentario especial. Habremos de fijarnos en los acentos extrarrítmicos de las palabras siguientes: bastan, sé, tiene, venir (v. 7), puede, y en el ren­dimiento que para el significado del texto pueden tener.
Están en posición antirrítmica las palabras mí, más. Esta posición es más violenta aún, porque ataca direc­tamente al ritmo fundamental de la estrofa, por lo que merecerán un comentario especial en cuanto a su rendimiento significativo. En general, se produce una situación antitética, en la que y mismo, por un lado; y más y lejos, por otro, se refuerzan y se resaltan mutuamente.
(El profesor Quilis, en su Métrica española, considera antirrítmico cualquier acento que se produzca junto a un acento rítmico, por lo que y tiene serían palabras en posición antirrítmica, según su criterio).
5.3.3. Ritmo de tono
Se produce por el distinto comportamiento melódico de los versos, que se ve influenciado por diversas causas. Si el verso es largo, su tono será más grave. De ahí que, generalmente, los contenidos serios exijan versos de arte mayor (de nueve sílabas métricas en adelante); mientras que los contenidos festivos o de discreta seriedad pidan una métrica de arte menor (hasta ocho sílabas).
Es claro que en el tono de un verso o estrofa interviene de forma decisiva el rasgo suprasegmental de las entonaciones enunciativa, interrogativa, exclamativa, dubitativa, optativa, exhortativa, etc. Para cada tipo de enunciado se producirá una curva melódica diferen­ciada. Convendrá tener en cuenta este ritmo, cuando modifique decisivamente el contenido del texto, por la frecuencia de sus interferencias.
5.3.4. Ritmo de timbre
Se le conoce como rima, y es la identidad total o parcial de los sonidos finales de dos o más versos, a partir del acento estrófico.
(a) Rima asonante
Sólo coinciden los sonidos vocálicos. A veces pueden presentarse otros sonidos vocálicos que no cuentan para este tipo de rima, como ocurre en la segunda estrofa del ejemplo siguiente:

5

Ya al sol oponen senos y vaivenes:
vías lácteas a la vista
agua y bella en el agua, o armas verdes
y fontanas encinta.

Ya ofrecen luz y bella nadadora,
sin temor de desgrac(i)a,
graciosidad al agua transitor(i)a,
beldad, peso a la playa

11 A
7 b
11 A
7 b

11 C
7 d
11 C
7 d

Miguel Hernández: Poemas de adolescencia.

En este ejemplo, la rima asonante se produce entre los versos 1-3 y 2-4 de cada estrofa. En la segunda, el sonido i de desgracia y de transitoria no cuenta para la rima asonante, por su brevedad fónica.
(b) Rima consonante
Además de los sonidos vocálicos, coinciden los sonidos consonánticos a partir del acento estrófico.

5

Después de haber cavado este barbecho
me tomaré un descanso por la gr
ama
y beberé del agua que en la r
ama
su esclava nieve aumenta en mi provecho.

Todo el cuerpo me huele a recién hecho
por el jugoso fuego que lo infl
ama
y la creación que adoro se derr
ama
a mi mucha fatiga como un lecho.

11 A
11 B
11 B
11 A

11 A
11 B
11 B
11 A

Miguel Hernández: El rayo que no cesa.

La rima consonante es más contundente y eufóni­ca que la asonante. Su rendimiento rítmico es mucho mayor; pero, en contra, suele producir mayor sensa­ción de agobio y monotonía.
Ya Lope de Vega hizo una clasificación breve del uso de rimas y estrofas en su Arte nuevo de hacer comedias, cuando escribió:
Acomode los versos con prudencia
a los sujetos de que va tratando:
las décimas son buenas para quejas;
el soneto está bien en los que aguardan;
las relaciones piden los romances,
aunque en octavas lucen por extremo;
son los tercetos para cosas graves,
y para las de amor las redondillas.
 
Por tanto, la rima, sus tipos y combinaciones debemos analizarlos desde el uso o aplicación que se les da, y no preocuparnos exclusivamente por saber denominar su tipo, clase o condición.

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