Breve comentario sobre un fragmento del «Poema de Mio Cid»

17-08-2010
Episodio: El referido a la entrada del Cid en Burgos, después de que sus habitantes han recibido la carta del rey Alfonso VI, prohibiéndoles que les den posada a él y a los suyos.
Intención poética: Saña del rey Alfonso VI contra el Cid y sus huestes, tal vez exagerada por intereses dramáticos del autor del cantar.

Estructura ideológica:
(a) Hechos objetivos:
-El rey da una orden muy dura contra el Cid y los suyos.
-El pueblo no está de acuerdo, pero acepta la orden por miedo.
-El Cid está dispuesto a cobijar a los suyos y no quiere obedecer la orden; considera abusiva la situación; existen razones de mayor fuerza que le inclinan a desobedecer a su señor natural: la necesidad, la fatiga…
-El pueblo está angustiado: no puede dejar de obedecer al rey, por miedo a sus represalias; no puede enfrentarse bélicamente al Cid, por su prepotencia guerrera; pero tampoco quiere enfrentarse a él, por razones afectivas.
-Una niña de nueve años soluciona emotivamente el conflicto.
(b) Hechos emotivos o subjetivos:
-El pueblo opone a la fuerza, la fragilidad; a la pasión, la inocencia.
-Es la niña quien reconviene al Cid y le advierte lo improcedente de su acción, porque perjudicará a los burgaleses.
-Pero los burgaleses están con ellos (la niña se confiesa su frágil mensajera) y les desean lo mejor.
-La niña no amenaza, no ordena: insinúa. Contra la violencia, ofrece el ruego y el afecto.
(c) Ideología resultante:
-Existe una orden injusta.
-Ante la injusticia, el pueblo reacciona obedientemente en el plano oficial; pero se rebela en lo afectivo.
-El pueblo se enfrenta a un dilema que le afecta profunda y emotivamente.
-Este dilema se soluciona feliz y astutamente a través de una niña de nueve años. ¿Por qué con una niña?:
▪ Por oponer fragilidad a fuerza.
▪ Para poder manifestar la nobleza del Cid, que cede ante el débil: caballerosidad y paternalismo.
▪ Porque se salva la responsabilidad de los burgaleses: dan su apoyo moral al Cid (el cielo os colme de venturas), y no desobedecen al rey.
-El clímax “agrio” se ha modificado y es “dulce”. Con ello, la figura del Cid de ser justa e intransigente, pasa a justa y muy humana; de personaje frío y acartonado, a personaje cálido y flexible al sentimiento.
(d) Conclusión final:
El autor, prescindiendo de la historicidad del pasaje, aprovecha la leyenda o utiliza su imaginación para realzar la figura humana del Cid, al que nos lo ofrece en esta ocasión como noble y lleno de afectividad; capaz de ceder, aun con razón, ante motivaciones sentimentales.
 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *