¡Enhorabuena: al fin llegáis, sanos y satisfechos, a la jubilación!

12-07-2009.
Queridos compañeros y amigos, Estrella, Ángel y Paco:
Bien merecida tenéis esta velada vespertina, pues han sido muchos los años que habéis entregado todo a vuestra profesión docente, haciendo del acto didáctico y del trato con el alumnado vuestra más excelsa misión.

Ha llegado el momento de que digáis adiós a las aulas y a todo el fabuloso mundo de su entorno, donde además de haber enseñado, y mucho, a múltiples generaciones de distintas edades y talla humana, habéis infundido valores, actitudes, conocimientos, sensibilidades…, siendo inmejorables ejemplos que imitar, como garantía de éxito, para vuestros discentes.
En esta excelsa hora, en la que los tres sentís tantos sentimientos encontrados, y cuando surge en vuestras memorias la larga película de vuestra dedicación profesional ‑desde que empezasteis a estudiar Magisterio‑, sabiendo que ésta iba a ser vuestra profesión de vida y seguro futuro…, ahora ‑digo‑, podéis calibrar cuán acertados estabais al elegir la senda de la enseñanza: la profesión más bonita y gratificante, a pesar de que en el devenir del tiempo nos la estén desfigurando unos y otros… Los tres dejáis muy alto el listón de entrega y efectividad…
Mas me gustaría enviar un mensaje personalizado a cada uno de vosotros, pulsando mi memoria, para recordaros cómo nos conocimos o en qué destacáis, según mi humilde opinión.
Ángel, Estrella y Paco.
Doña Estrella Espinar Carrasco:
Tuve la suerte de conocerte ‑“parvulita” tú, de toda la vida‑, los años en que fui compañero en este guadalupeño colegio, sin título oficial de parvulista y, sin embargo, sacando preciosas generaciones de alumnos infantiles que, durante toda la vida, te recordarán como “la mamá maestra” más linda de la tierra… Y luego, por avatares administrativos, probaste el agridulce elixir de la dirección, para recalar en Primaria, demostrando la maestría que llevas implícita, haciendo una labor de “encaje y bordado”, digna de los más grandes maestros de la historia de este sin par colegio…
Don Ángel Molina Díaz:
Amigo que conocí el año que estuve de maestro en el “Matemático Gallego Díaz”, ejerciendo tú el cargo de Jefe de Estudios para luego coger el timón de la nave educativa, una vez que tu amigo Sebastián marchó para la Explanada. Tenías entonces los mayores (cuando todavía estaba la 2.ª Etapa: 6.º, 7.º y 8.º de EGB) y, como buen científico, te dedicabas a enseñarles el mundo de una manera lúdica y experimental… Por entonces, conocí tus dotes literarias y sarcásticas, cuando intercambiábamos escritos en defensa de temas varios… También supe que le dabas, y muy bien, a la pintura y a la fotografía, por lo que quedé obnubilado con ese cúmulo de cualidades positivas que tú albergabas. Luego, coincidimos siendo directores, en las múltiples reuniones que tuvimos, comandados por el ínclito inspector don Felipe García Mino, para reordenar las zonas de influencia de nuestra ciudad a la hora de admitir a los alumnos en los distintos colegios. No se me olvidarán nunca esos desayunos pantagruélicos a los que nos invitabas, donde el chocolate y los churros eran tan frecuentes y deseados, tan calentitos…, teniendo el mercado de abastos ‑o como le llamamos nosotros: la Plaza‑ tan cerquita… Tuviste el triste honor de tener que cerrar vuestro amado colegio y te integraste en este “cole grande”, tanto en lo físico como en lo espiritual, que siempre tiene los brazos abiertos a todo maestro que quiera compartir su sabiduría y su tiempo con la mejor materia prima que tiene: sus multirraciales alumnos… ¡¡Bien que recordaremos tus innovadores planteamientos pedagógicos y vitales, que no siempre han sido bien entendidos por el resto de compañeros…!!
Don Franciso Tallante Barbero:
Fiel compañero de estudios, en tercero de Magisterio, haciendo las prácticas en el “Santísima Trinidad”, en aquellos tiempos en que la democracia estaba llamando a las puertas de nuestra ciudad y de nuestra nación. Bien que conozco tus múltiples cualidades personales y profesionales, pues te he tenido tan cerca, que me he dado cuenta de tu valía para el dibujo y el pirograbado… ¿Recuerdas la cantidad de cuadros de pirograbado hechos en el curso de prácticas, e incluso al siguiente, y que hoy en día no sé ni por dónde andarán…? Y no hemos de olvidar tu faceta de gran pintor a plumilla, como atestiguan los diversos libros que has ilustrado… Estoy seguro de que eres un lingüista consumado: que lo mismo le das a las lenguas muertas ‑como el latín‑, que a las vivas ‑como el español o el inglés‑; pues sé que tienes escritos poemas y ensayos de mucha altura literaria, pero que, por tu recato personal, no has querido dar a la luz para que todo el orbe se entere de tu valía y comparta contigo tu inteligencia preclara. Tu timidez y ganas de pasar desapercibido así lo atestiguan… Además de ser leal padre y esposo que, con tu esfuerzo consumado ‑dando clases particulares‑, has sabido y podido proporcionar a tus hijos tres carreras universitarias envidiables. Mira que pudiste quedarte en la Universidad de Granada, cuando hiciste tu licenciatura; pero preferiste tu familia y tu colegio, que entonces era el “San Ginés de la Jara” de Sabiote, donde ejerciste tantos años de director, para venirte a tu amado pueblo a dar el ciento por uno de lo recibido, como dice la Sagrada Biblia.
Los tres jubilados con sus respectivos inspectores.
A los tres os deseo mucha felicidad, mucha salud y mucha alegría para que el tiempo y la senda que ahora cogéis con ilusión y esperanza sea muy, pero que muuu…yyy larga y propicia para la aventura personal que cada uno de vosotros anhele: viajar, pintar, fotografiar, escribir, dedicarse a la familia y a los amigos, vivir en plenitud el tiempo que Dios os regale hasta el fin de vuestros días…
Os dedico, como siempre, unas frases que vienen como anillo al dedo a vuestras doradas y definitivas vacaciones:
Hoy es el mañana por el que te preocupabas ayer.
(Jerry Logan)
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que crezca la maleza y te impida ver el camino.
(Proverbio indio)
El programa de la vida feliz apenas ha variado a lo largo de la vida humana.
(José Ortega y Gasset)
Úbeda, 25 de junio de 2009.

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