In memóriam

21-04-2009.
 
Hoy hace tres años que murió.
 
1
 
Tú me enseñaste los primeros versos
como se enseña a un niño la palabra
con que nombra la luz, el pan y el agua,
horizontes de vida y universos.
 
 

Marinero de sueños inseguros,
centinela de frágiles edades,
forjador de firmes voluntades,
hortelano de fértiles futuros
 
y señor solitario del ocaso,
tú el rumbo señalaste de mi paso
y diste claridad a mi camino.
 
Tú, maestro y amigo peregrino,
castellano cumplido e hijodalgo.
Tú: Jesús María Burgos Giraldo.
 
 
2
 
Tú me enseñaste los primeros versos,
y con ellos la vida he ido hilvanando;
mas pronto se me fueron enredando,
como cristianos con moros y conversos,
 
príncipes de las tinieblas con tersos
paraísos de estrellas derramando:
el hambre y la riqueza vomitando
los más fríos y contrarios universos.
 
¿De qué me sirven, pues, mis pobres versos,
frágiles como luz en lamparilla
de aceite frente a un viento huracanado,
 
si el mínimo rubor en la mejilla
delata un corazón ya vulnerado
por traición, injusticia y falsos besos?
 
 
 
 

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