Antes y ahora

05-11-06.
Querido José María:
No sé ni cómo vuelvo a entrar en esta página web de mis amores; pero es que me tentáis demasiado, y por otra parte soy Tauro, que algunas veces es un inconveniente.

Quisiera comentarte algo sobre tu último artículo sobre la LOGSE. Tuvo sus aciertos y sus contradicciones. Y digo tuvo, según mi modesta opinión, porque nunca se ha evaluado. Cuando estaba a punto de hacerse un diagnóstico exhaustivo de ella, aparecen otros médicos, proponen otro protocolo y la entierran, porque sus constantes vitales han dejado, según ellos, de funcionar.
Para mí, sus aciertos fueron el PA (Progresa Adecuadamente) y el NM (Necesita Mejorar). El primero significaba que estabas progresando, instruyéndote, educándote, sin compararte con nadie; el segundo que necesitabas mejorar dentro de tus posibilidades. Se suprimieron las notas numéricas y el 4,9 aquél, que no te dejaba pasar al curso siguiente por una puñetera décima. Porque por otra parte ‑y esto es de mi cosecha‑, ¿quién es el que es capaz de evaluar ‑hasta incluso las centésimas‑ los conocimientos que uno tiene de Filosofía, Pedagogía o Psicología? Aparte de la memoria, ¿se evaluaba alguna otra cosa? Las actitudes, procedimientos, etc., ¿tenían alguna consideración en las notas?
A alguien le oí decir, hace ya mucho tiempo, que no nos educaron para la vida. Cuando salimos con nuestra carrera bajo el brazo nos pegaron hasta en el carné de identidad. Creímos que con aquella formación angelical nunca nos iba a pasar lo que a Ícaro. ¡Menudo batacazo!
“A más a más”, que dicen los castizos, fíjate hasta qué punto aquellas enseñanzas han causado en algunos de nosotros el efecto contrario. He sacado del baúl de los recuerdos dos diplomas. El primero es un Diploma de Honor que el Secretariado Catequístico Diocesano concede al niño Antonio Pedrajas Martín, de la Safa de Alcalá la Real, proclamándole Campeón de Catecismo en el plano parroquial, en el año 1959. Ha llovido mucho desde entonces; pero aún recuerdo a mi madre, echándome en cara que un campeón de catecismo del pueblo no fuera nunca a misa.
El segundo es todavía más paradójico: las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia de Úbeda conceden al alumno Antonio […] el segundo premio en Formación del Espíritu Nacional, en el curso 60-61. El devenir de los tiempos me ha convertido en socialista. ¿Todavía sigues creyendo que lo de antes era lo auténtico y lo que se estudia ahora es banal? ¿Que no nos lleva a ninguna parte lo de las nuevas tecnologías, ni lo de la educación en valores, ni el método de proyectos, ni la pluralidad, ni la investigación, ni la transversalidad, ni tantas otras cosas que hemos tenido que aprender para no quedarnos en la cuneta? ¿Sigues creyendo tan importante la lista de los reyes godos? Personalmente yo los he olvidado, aunque recuerdo con mucho cariño a un tal Wamba que, aunque era pastor, lo hicieron rey; y no como estos que tenemos ahora, que son reyes porque Dios es un gracioso.
De entre los proverbios que has tenido la amabilidad de enviarme te voy a señalar el que más me ha gustado. Reza así: “Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, el presente es tuyo”. Es de los árabes, de aquellos que todavía no nos han pedido perdón por invadir España hace ya tropecientos años.
Un abrazo,
Antonio Pedrajas.

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