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21-08-05.
José González Pertíñez
DESDE XAUEN, LA CIUDAD AZUL
Con un teclado francés y caracteres árabes, unas letras a vuela pluma de recuerdos en estas vacaciones intensas y calurosas. Aquí se dan cita conversos españoles y cristianos viejos que aprenden árabe en una vieja madraza, tutelados por Sidi Alliman y concejal del Ayuntamiento de la ciudad. Para fines de agosto termina el curso intensivo y esperamos estar de nuevo en España. He asistido a una boda tradicional marroqui junto a algunos compañeros e incluso a un entierro o yanaza tan distintos y distantes de nuestra cultura. Una experiencia para vivirla, muy interesante y comprensiva del mundo islámico. Hasta pronto: Perti.


03-09-05.
Diego Rodríguez Vargas.
Me gusta leeros más que escribir, pero veo que todavía siguen las vacaciones para muchos, incluso eternas vacaciones ya para algunos. A mí, todavía, me quedan cuatro cursos de disfrute. Lo siento, lo mío es un poco obsesivo. Creí, aquel verano del 67, con el título de Maestro bajo el brazo, que esta profesión era lo más grande del mundo. Me comieron el coco mis padres y mis sapientísimos profesores de Úbeda. Tal fue el lavado de cerebro, que todavía lo sigo creyendo. Así que no deseo la jubilación, aunque sé que es un estado de gracia, certificado porlos que ya lo conocen. Supongo que los nietos y los hijos tardíos tienen culpa de esto. Y si no que lo digan José M.ª Berzosa, Manolo Ballesta…
¡Cómo me alegré de saber de Pablo Utrera!, entrañable compañero de la Safa de Linares. Y de la escasa participación de Paco Orellana. ¿Qué pasa, Paco? Cuéntanos algo de tu Palma de Mallorca. Y de tus nietos.
Amigo Pertíñez: ni qué decirte cómo devoro tus relatos sobre nuestros hermanos marroquíes. Espero verte en Úbeda y poder compartir nuestras vivencias.
Me salió mal el plan de Ayamonte, Manolo. No encontré plazas hoteleras donde quería y tuve que desistir de hacerte una visita.
En fin… la vida sigue y este café nos entretiene. Démosle trabajo a Berzosa; si no, en cualquier momento volverá a sorprendernos con melodías como CUANDO CALIENTA EL SOL. ¿Recordáis? ¡Qué atrevimiento decir entonces “siento tu cuerpo vibrar cerca de mí”! Por menos expulsaron a otros.
Adjunto fotos de mi último viaje a Nador: sobremesa, con mis amigos marroquíes, en casa del director de un Instituto de Secundaria. El plato de verduras lo adornan de forma exquisita para los invitados.
Hasta pronto.
Diego.


09-09-05.
José del Moral de la Vega.
Buenas noches a todos en este café de buena gente y de opiniones variopintas. La verdad es que este es el primer verano del café y es obvio que hemos decidido cerrarlo, pero ahora, con la llegada del otoño, seguro que volverá a tener esa vidilla humeante y taciturna de todo buen café. Mis experiencias durante este verano han sido, como todos los últimos, bastante ramplonas, y es que, desde hace bastante tiempo, colgué la tienda de campaña y la mochila y me dediqué a tener aventuras en el patio de mi casa, debajo de la parra y frente al jazmín ‑a cada tonto le da por una manía extravagante, pero qué le voy a hacer si me gusta, y además no molesto a nadie‑.
Mi tiempo libre es igual de cicloide que los políticos que me mandan y, por eso, ahora ando muy limitado; pero cuando llegue octubre estaré más libre para engancharme con vosotros, pasada la media noche, en este café de nuestros amores. A ver si los tímidos compulsivos se deciden a entrar en este café y nos dan a todos muchas alegrías, ‑ya estoy esperando a Paco Orellana, que se incorporó a esta panda antes del verano, y a Huete, que Perti dijo que lo tenía localizado…‑.
Desgraciadamente no me puedo quedar mucho, pero no quería dejar pasar más tiempo sin desearos muchos y felices cafés a partir de ahora.


13-09-05.
Antonio Lara Pozuelo.
CONOCERNOS MÁS Y MEJOR
Vuelvo a mi abandonado despacho de la facultad tras unas ágiles vacaciones por montañas suizas y austríacas (¡cómo agradezco ahora el deporte que hice en la Safa!), y leo con avidez los últimos textos del Rincón (¡qué enriquecedores son!). Y viendo el montón de gente competente que en él participa y de cuyos rostros y peripecias no llego a acordarme, me ha surgido una idea.
¿Por qué no hacemos algo por conocernos más y mejor tanto en la dimensión personal como científica? Por ejemplo, haciendo dos cosas que enviaríamos a nuestro sufrido presidente Pepe Berzosa para que las inserte donde mejor le parezca en la página web de nuestra Asociación:
1) Una bibliografía completa de nuestras publicaciones. Y qué orientación damos actualmente a nuestra investigación.
2) Una foto de familia. Aquélla que seguramente nos hicimos con nuestros hijos pequeños cuando estábamos en la treintena y decidimos que ya el cupo estaba completo. Y con la ventaja de que aún éramos “reconocibles”; porque actualmente, rondando los sesenta, ¡cuántas venerables barbas y calvas adornan nuestra efigie!
Tras más de cuarenta años en esta tierra del queso, chocolate, bancos e industria química, se me están olvidando demasiadas cosas de la mía. Pero hay una que recuerdo: ¿No se decía aquello de que en la vida “hay que plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo”? Estoy seguro de que muchos de los Segundas han cumplido y superado con creces dicho trinomio. De ahí mi propuesta. Adelante, pues.
Con el “fraterno” abrazo de Antonio Lara.


16-09-05.
Marcelo Moreno López.
Querido Berzosa:
He leído tu mensaje sobre los descubrimientos de esos listillos americanos y te confieso que leo los e-mails con el dedo indice de la mano derecha metido en la nariz haciendo exploraciones. Yo sigo activo, no estoy jubilado, solo soy pensionista.
Bueno, bromas aparte, esto es una excusa para mandar un saludo a todos los safistas y a ti, especialmente, desearte un feliz retorno a tus quehaceres informáticos en beneficio de la Asociación.
Con mis mejores deseos y felicitaciones, un abrazo. Marcelo.


16-09-05.
Dionisio Rodríguez Mejías.
Tras una larga ausencia por la que merecidamente he recibido cariñosos improperios de los cafeteros acreditados, vuelvo a este Rincón arrepentido y contrito, vestido de saco y cubierto de ceniza, seguro de vuestra piedad y en demanda de perdón.
Llevaría en Úbeda unos dos meses ‑curso Preparatorio‑ cuando don Francisco Gallego nos castigó a varios el sábado por la tarde a hacer una composición sobre “La importancia del silencio en las filas”. Creo que Manolo Verdera era uno de los encausados. No recuerdo los “ejes filosóficos” de la exposición, aunque los imagino y vosotros también. Finalizada la susodicha creí conveniente añadir: “Propósito: No hablaré en filas nunca más”. Grave mentira a causa de la cual me desvelo asiduamente.
Imagino que con la vuelta del nuevo curso, a José María se le agolparán nuestras colaboraciones para el Rincón del Café. A veces sólo tenemos tiempo de dar una rápida ojeada sin profundizar demasiado. Además, la extensión de ciertos artículos dificulta la lectura del resto. Le he pedido que el Rincón informe e incite a la lectura de los artículos con un breve comentario pero sin excesiva extensión.
Gracias a los que han llamado para aplaudir mi artículo “¿A quiénes se parecen los niños de los jesuitas?”.
Que no por eso se lo va uno a creer y que es lo que yo digo, todo no van a ser tirones de orejas ni escarnios y que el éxito mayormente es de la Asociación. ¡Contra! que hay veces que en vez de Rodríguez parece que me llame Gil y Poll en femenino y plural.


19-09-05.
Dionisio Rodríguez Mejías.
LA JAMONA
En los años de la Transición, Antonio Pérez Cabrejas trabajaba como peón de albañil en una empresa constructora de Villanueva y la Geltrú. Cuando, el año mil novecientos setenta y ocho, su primo Patricio le comunicó que las fuerzas de izquierdas habían ganado las elecciones en su pueblo, seguro de que había llegado el momento de repartir, entre los pobres, los bienes de los ricos, abandonó la obra y cogió el primer tren camino de Aldealpozo, en la provincia de Soria.
Al despedirse de sus compañeros, les expresó la ilusión que le embargaba al pensar en las acciones que ejecutaría a su llegada, y que eran las siguientes:
En primer lugar, quemar la Iglesia y meter en la cárcel al párroco don Froilán. Reclamar la finca llamada “Del venado” en donde trabajó su padre como jornalero.
Requisar el coche del boticario, un Chrysler 180 con capota de polivinilo beige.
Finalmente, casarse –se supone que por lo civil‑ con la mujer del alcalde fascista, Dolores Bustamante, más conocida como “La Jamona”.
Veinte días después, cuando, de vuelta al andamio sus compañeros le preguntaron qué tal funcionaba en el pueblo la naciente democracia, dicen que respondió, mientras limpiaba de yeso una piqueta: “Os podéis ir todos a tomar por el culo”.
Hoy don Antonio Pérez Cabrejas es propietario de una importante promotora de adosados en la costa tarraconense, tira de Visa Oro y es militante de honor de un partido político, por supuesto de derechas. Y es que la vida está así de loca.
El resto del artículo, con epigrama final lo he titulado: “Sinceridad, lealtad y coherencia”.
Un abrazo a todos.


21-09-05.
Jesús María Ferrer Criado.
No sési esta anécdota, que me hace sonreír cada vez que la recuerdo, será del agrado de los contertulios, ni si entrará o no en eso que ahora se llama políticamente correcto. La cuento con cariño y con cierta añoranza.
COMEDOR ESCOLAR
En el último colegio donde presté mis servicios docentes (nótese la corrección), había un niño de unos siete años, negro como el carbón, con el pelo ensortijado y unos enormes y deslumbrantes ojos; un negrito de Domund, para los que recuerden aún las huchas con las que postulábamos por las calles de Úbeda. Su singularidad quedaba subrayada cuando aparecía a recogerlo por las tardes una mamá, su mamá, realmente guapa, una señora elegante, bien puesta, arregladísima y… blanca, blanquísima. Alguien me informó de que la tal señora, abogada o algo así, estaba casada con un ingeniero congolés, lo cual explicaba el aparente enigma. El crío era un trasto que no se callaba ni bajo agua, inquieto, correteando siempre infatigable de un lado para otro en el recreo, que es donde únicamente podía yo tenerlo cerca pues no era de mi curso.
Comía en el comedor escolar junto con otros trescientos zagales y zagalas a cual más jaleoso ,ofreciendo el conjunto un cuadro convincente de lo que entendemos por “una merienda de negros”; si bien él aportaba solamente una tricentésima parte. Servían las mesas un grupo de niños mayores que se turnaban cada día y que generalmente no eran muy profesionales, por lo que los llamados “educadores”, o sea, los maestros, patrullábamos entre la marea cuidando de arreglar pequeños incidentes que en asuntos de intendencia y con críos por medio son continuos.
El día de autos, el menú comenzaba con un guiso casero, apetitoso y andaluz, muy apropiado a un mes de enero que, incluso en Almería, pide en la mesa sustancia y fundamento. Hablo de “berza”, que otros llaman “olla”, plato de abolengo y trapío que como sabrán “los cucharas” que lean estas líneas acepta la gozosa presencia de casi todo lo que de bueno aporta el cerdo a la felicidad humana, literalmente desde las orejas hasta el rabo, pasando por costilla, espinazo…
Entre los niños, este plato no era un favorito, como sí lo eran el arroz a la cubana, los macarrones o la pizza, pero tenía algunos partidarios incondicionales. A fin de cuentas, cuando hablamos de trescientas criaturas hemos de admitir alguna discrepancia en los gustos, a pesar de la bochornosa rendición ante la comida rápida, que parece imparable entre la juventud. Nuestro precioso negrito era uno de ellos: un fan de la berza… sobre todo de la morcilla que el aromático guiso incorpora. Como quiera que el sabroso embutido no era de aceptación general y con objeto de no desperdiciar género, los días que se servía el sustancioso condumio un par de “servidores” la ofrecían de mesa en mesa, dando opción a los más tragones a comer cuanta morcilla quisieran.
Hacía yo mi trabajo de educador en medio de aquel guirigay infernal que sólo los que lo hayan padecido pueden imaginarse, cuando se me acerca el servidor de turno con la bandeja de morcilla y me grita asustado señalando a nuestro héroe:
‑Don Jesús, ese niño se ha comido ya cuatro morcillas y quiere más, ¡se va a poner peor!


23-09-05.
Francisco Orellana Nieto.
¡Muy buenas a todos! Atendiendo cariñosamente a la presencia en este entrañable Rincón, que de mí demandaban amigos como Diego y Pepe, no tengo más remedio que echarme un cafelito, que como ya van pasando los calores no hace falta tomárselo con hielo.
Tengo un par de excusas para disculpar mi ausencia: una, que esta herramienta que se nos ha hecho imprescindible para estar en contacto se averió y la he tenido destripada un tiempo; y la otra, que he saltado de una isla a otra, y he pasado unos días en El Hierro en el hotel más pequeño del mundo, de sólo cuatro habitaciones, y en unlugar muy pintoresco, comiendo pescado con papas arrugás y mojo picón y viendo los lagartos gigantes.
Veo que ninguno de los que “curráis” habéis tenido síndrome posvacacional y que, comoDiego, seguís disfrutando con vuestro trabajo. Los que hemos pasado “a mejor vida” (prejubilados, jubilados etc.) tenemos el privilegio de regalarnos el tiempo suficiente para volver a ser críos y jugar con los nietos.
Hablando de nietos: tengo una nueva nieta que ha nacido en el Reino Unido, pero que llora en español como los ángeles. ¡Qué espabilaos nacen los chavales ahora!
Ha sido una gozada estar con vosotros este rato. ¡Hasta otro!


25-09-05.
Pablo Utrera Cárdenas.
PIDIENDO INDULGENCIA
Acabo de comulgar: a Dios he sentido crujirme el corazón, con el libro de mi inolvidable Jesús María Burgos, don Jesús.
Nuestro maestro de ceremonias, el incombustible José María Berzosa, a través de correos, me envió hace cinco días La vida en un columpio. ¡Qué manera de escribir, de sentir, de sufrir y de amar! ¿Quién ha dicho que la entrega ha muerto? ¿Quién ha sido capaz de que en esta balconada, desde la que contemplo mis sesenta y tres años, haya rebrotado el espíritu mágico y florido de aquella 2.ª División? ¿Quién ha puesto sobre las flecaduras de mis rutinas la luminaria de una esperanza, el rebrote de la bonhomía, y el bocado de la conciencia?
Ha sido de nuevo “mi Maestro”, aquel maestro de nariz etrusca, manos de cerezo, mirada en pleamar y corazón a toda vela. Ha sido aquel samaritano de los niños andaluces, a quienes los escribas intentaron, una y mil veces, expulsarlo del templo… ¡Y no lo consiguieron! Ha sido, don Jesús, quien con su corazón hecho trigo candeal y palabra de sementera, me ha impartido, soto voce, la última lección que espero recibir de la vida.
Una lección que me demanda, de cabeza a calcañar, pedirle indulgencia, besarle la mano y rezar, (hace tiempo que no rezaba). Rezar para que su soledad sea sonora, para que el estribo en el que tendrá que poner sus pies le lleve a praderas sin horizontes, a templos sin columnas, a valles sin riachuelos; y ello, porque donde Dios le asigne rincón y luz, donde su alma espere a su cuerpo, esa alma y ese cuerpo, serán horizonte, columna y riachuelo a la vez. “Lo mismo es abajo que arriba”, dicen los sabios. Por ello, Burgos Giraldo, en el cielo, como ha sido en la tierra, será horizonte que buscaremos, columna en la que nos apoyaremos, riachuelo para refrescar nuestras búsquedas…
Le escribía a Carmela, mi Carmelilla, allá por los años cincuenta y tantos, con renglones torcidos y flechas de amor que quemaban. Los sabañones hacían que la grafía de mis versos fuese zigzagueante; si a ello le añadimos que, el cura Sánchez primero y el napoleónico Navarrete Loriguillo S.I. después, andaban como lechuzas sobre aceite, buscando cartas con aromas a besos niños, aquello de escribir a Carmela era de picazón y con peligro de expulsión. Si quería acabar de “maestro Safa”, tendría que poner candado y cicutas a mis galopes; pero, don Jesús, el mejor pedagogo que ha pisado suelo jesuita, salió al quite. “Carmela se puso novieta con él”. Yo escribía, él ponía el sello y él recibía el primer aroma de la respuesta. Nunca me abrió una carta; no necesitaba leerlas, porque yo, acabado el temblor de las manos y las taquicardias de mis ojos, lo llamaba a hurtadillas y la releíamos al alimón… Hoy, de aquellas cartas, de aquellos temblores y de aquellas taquicardias, quedan los sagrados rescoldos de tres hijos (Diego, Pablo y Carmina) y las ascuas vivas y coleando de dos nietos (David y Jorge). Además, la hoguera, aunque con menos leña, sigue encendida.
Valgan estas palabras como bautizo o ceremonia iniciática para la exquisita andadura que me habéis abierto en los cerretes de mi otoño, andadura que no será otra que ir de vuestra mano, hombro con hombro, verso con verso, sueño con sueño, dolor con dolor, hasta que un repique de granizos o una bandada de cerezos ponga el punto final a esta bendita aventura de la vida. Pero antes, tengo que pedir dos cosas: indulgencia por permitirme la osadía de fabricar ausencias estériles, la de don Jesús y la vuestra.
Os prometo recuperarme. Pido permiso para que el 29 de octubre os pueda abrazar y pido a Dios que, en León o en Úbeda, don Jesús pueda ver a otros tres de sus muchos nietos, y por supuesto que Carmela ponga en su frente el beso que nunca le dio.
 
Diego Rodríguez Vargas.
Queridos amigos:
Espero que el verano os haya rejuvenecido. Aprovecho para invitaros -si os interesa el mundo islámico visto por don Quijote o Cervantes, que es lo mismo- a la conferencia que sobre "La actitud de Cervantes hacia los moriscos antes de su definitiva expulsión del territorio español a través de las aventuras de don Quijote". Será en el Ateneo (Plaza de la Constitución) el día 7 de octubre, viernes, a las 20´30 horas. La imparte José Mª Berzosa Sánchez, catedrático de Lengua y Literatura Castellana. La entrada es libre. La presentación me corresponde a mí.
Saludos.
 
Francisco González Biedma.
Hoy somos uno menos:
Nos acaba de dejar Manuel Chaparro Pérez. [Promoción AAM-SAFA, 1970.] Ya tenemos un enchufe más en el cielo. Hoy valoramos más nuestra amistad. Amigo José María, te reenvío este correo para que tengas constancia de nuestro pesar por el fallecimiento de nuestro antiguo maestro Safa, que ha fallecido el día 21 de septiembre de 2005. Como dice mi amigo Juan Francisco [VÁZQUEZ DE MORA, promoción 1970], aquí tenemos un amigo menos y allí un enchufe más. Un abrazo.
 
Jesús María Ferrer Criado.
LA PALMADA
Hace ya bastantes años que disfruto mucho más de una comida con amigos en casa, la mía o la de otro, que en cualquier restaurante. No se trata de la calidad de la comida, que a veces también, sino de la situación de interinidad, de alquiler que el establecimiento público me produce. No oculto que los precios ‑ese diferencial disparatado entre lo que consumes y lo que te cobran, especialmente en los vinos, imposible de justificar tantas veces a la vista de la escasa calidad del plato o del deficiente servicio‑ añaden un plus de irritación; pero creo que sentarme en un comedor colectivo entre extraños me incomoda aún más. Las exigencias sociales en esta época de nuevos ricos y naturalmente la imposibilidad física de reunir en casa más allá de diez o doce personas me obligan a ese trámite, pero cuando el número de comensales es manejable, siempre, siempre una casa… aunque sea la mía (no lo hago mal en la cocina, creedme).
Cenábamos este verano tres matrimonios pedagógicos, viejos amigos que rotamos en mutuas visitas gastronómicas en un turno algo informal, plan “convidá del gallego”, y la conversación, que es un bicho que se mueve a su aire, derivó a estas alturas de la película, casi sesentones todos, hacia el incómodo tema del sexo marital, débitos y cosas así. Bebiendo zumo de grifo estos temas no salen a relucir; pero un cuantró, detrás de un somontano, detrás de un albariño, detrás de unas cervezas dan para alguna ocurrencia incluso en la muy prudente boca de Adela, esposa de mi gran amigo Crisanto, hombre tranquilo, carpintero aficionado y natural de Canjáyar, (pueblo famosísimo en tiempos como productor de la antaño renombrada uva de Almería) y un poquito harto de escuela, esa es la verdad. Soltó Adela, en plan choteo, que ella no tenía problema alguno al respecto, pues le bastaba una simple palmada para que Crisanto se pusiera en “presenten armas”. Crisanto puso una cara indescifrable tirando a “más quisieras tú”, hubo risas, algún comentario olvidabley la cosa pasó.
Tres semanas más tarde volvimos a reunirnos los tres mismos matrimonios, esta vez en casa de Crisanto; y Faustino, el mayor del terceto, un tío simpático y ocurrente que no da puntada sin hilo dice:
‑Mira Adela, que el otro día me impresionó lo que dijiste y os he escrito esto. Tómalo como un cumplido.
Aqueste canjarero1 de amplia oreja,
ojillo claro y cara de mosqueo,
haya quizás errado en el empleo,
pero acertó de lleno en la pareja.
Digo que el tal un San José semeja
metido en su taller que es su recreo,
más que harto ya de escuela y de jaleo
pero de su Adelita ni una queja.
Y es que ostenta la dama mencionada
la gozosa virtud de, sin contacto,
al chasquido gentil de su palmada
hacer surgir enhiesto el artefacto
del feliz carpintero, que en el acto,
déjase a la consorte… cepillada.
Advertencia para el buen cuidado de la diócesis y preservación de las castas costumbres.
Cuiden las damas que hacen tales cosas
con el simple chasquido de sus manos
que, si fueran las palmas muy ruidosas,
pudieran afectar a otros cristianos.
 
1 canjarero. Gentilicio de Canjáyar (Almería).


27-09-05.
Manuel Ballesta Maqueda.
Querido Pablo. Aún con el profundo dolor de haber enterrado antesdeayer a mi cuñado Miguel, hermano de mi esposa M.ª Carmen, esta noche me he atrevido a entrar en nuestro Rincón del Café. Apenas hace una hora que he hablado con nuestro querido don Jesús, ya está en León, muy bien atendido, enfermera joven a la que pronto enamorará con su exquisitez. Dicho esto, quiero referirme a tu escrito: ha humedecido mis ojos. Yo también, como casi todos nosotros los tertulianos, hemos sentido esa inútil ausencia durante tantos años. ¡Qué explosión de sentimientos y cuánto amor hacia la persona que todos profundamente veneramos, don Jesús. ¿Indulgencias? Yo te fundiré en un fraternal abrazo y además compartiremos contigo ese vinillo que piensan llevar: Pepe del Moral, Diego Rodrïguez Vargas, Marcelo, Francisco Fernández, Manuel Verdera y un servidor… No está cerrado el cupo. No os olvidéis el 29 de octubre, por lo menos un par de botellas cada uno. Gracias, Pablo, por esa tu carta.
Paco Orellana, felicidades por esa nueva nieta. ¡Que Dios te la bendiga!


03-10-05.
Jesús María Ferrer Criado.
CATALUNYA
Tampoco estaría de más que a los Presidentes de Gobierno, antes de tomar posesión, les aplicaran un somero test de inteligencia y, si dieran por ejemplo menos del 50% de lo normal, les hicieran volver en septiembre del 4300 d. C., pongamos por caso. Puestos a pedir, quizás fuera posible indagar el grado de lealtad, de compromiso con el país, de sensatez en general. Algo que evitara el bochorno de una incapacidad manifiesta.
Si algo demostraron las elecciones, las Elecciones Generales de 2004, es que aquí, como en USA, cualquiera puede ser Presidente con tal de embolicar al suficiente número de imbéciles, rencorosos, corruptos, espabilados… o lo que sean.
La democracia oscilará siempre entre la excelsitud de sus principios y la fecalidad acechante de sus resultados. Le atribuyen a Tierno Galván lo de que la política consta de un 10% de ideología y un 90% de mierda (¡se me ha escapado!), pero el porcentaje de dignidad está a la baja.
En la situación actual de España, la pena es que el PSOE, con cientos de miles de ardorosos militantes y más de un siglo de experiencia política, no forma parte de la solución sino que es el principal problema. Millones de españoles lo votan y lo quieren de forma apasionada, casi visceral, y no soportarían votar otra cosa (como mucho, se quedan en casa); nunca lo traicionarían votando a otros. Pero, mientras tanto, sus dirigentes no tienen empacho alguno en traicionarles a ellos: murcianos, andaluces, castellanos…
¿Se explicaría la situación actual si don José Luis Rodríguez no hubiera alcanzado el liderato del Partido Socialista, gracias a Maragall, y la Presidencia de la nación, gracias a Carod Rovira?
¿Es lícito que un personaje de Estado pague sus deudas personales dilapidando la Historia y el porvenir de millones de españoles que confiaron en él?
¿Qué diferencia hay entre la llamada disciplina de partido y el concepto militar de obediencia debida que sirve para legitimar cualquier crimen?
Una joven periodista de campo le pregunta al socarrón con apariencia algo cateta:
‑¿Y usted qué piensa de los partidos políticos?‑Prefiero a los políticos… partidos.


04-10-05.
Francisco Fernández Martínez.
Queridos contertulios: Hola a todos. Tras una larga ausencia, me corresponde pagaros una ronda. Mi hijo ya se ha incorporado a sus estudios en Granada, y yo puedo sentarme tranquilamente en mi despacho delante del ordenador. Hasta ahora, y durante todas las vacaciones, han sido contados los momentos ‑y como a hurdadillas‑ en que he podido visitar la página. Tal era el empacho de chat, web, juegos y… otras muchas de esas cosas (que los que ya tenemos las neuronas duras no llegamos ni a entender) con las que mi querido hijo me ha copado ordenador y despacho. No exagero, de verdad: el despacho también. La mesa llena de CDs, de cables, de componentes electrónicos, portátiles… Debajo de la mesa, otros PC, más cables… No sé si a vosotros os ocurre lo mismo.
Bueno a lo que iba. Cuando me he reincorporado, he podido comprobar, con gran alegría por mi parte, cómo ha ido aumentando la participación. Me he encontrado con la enorme y grata satisfacción de poder leer de nuevo a Dionisio, así como el podernos encontrar en nuestro Rincón tomando un cafelito. Por cierto, Dionisio, gracias por dedicarme uno de tus artículos. No me lo merezco. Soy uno de los muchos que han tenido que salir escopeteados de Cataluña. Esa bendita y entrañable tierra que, algunos de los que allí viven ‑afortunadamente no todos‑, se están empeñando en hacerla odiosa al resto del país. Te echaba de menos en nuestra página web, Dionisio. Bienvenido.
Otra sorpresa agradable, que mi paisano Jesús Ferrer se haya decidido por fin a participar más asiduamente.
Ballesta, ¿cómo vamos a bebernos las botellas de vino que llevemos para degustar los distintos caldos de nuestra tierra? No es cuestión de llevarlas a la comida que vamos a compartir en el hotel. Vamos, eso creo yo. Habría que programar alguna actividad adicional a las ya previstas, que dé pie a un buen rato de charla distendida y amena mientras libamos los caldos de nuestra tierra. ¡Devanaos la sesera, mentes preclaras! Bueno, en cualquier caso, nos encontraremos en Úbeda.


06-10-05.
José del Moral de la Vega.
Buenas noches a todos y un cafelito bien caliente para mí y otro para Jesús María Ferrer, a ver si se le pasa el cabreo ese de politiquerías que muchos también compartimos. ¡Pero bueno, Pablo Utrera!, ¿en qué fuentes bebes para escribir de esa forma tan elegante?
¡Y piensan muchos que de la SAFA sólo han salido Tanguy y Muñoz Molina!
No te preocupes, Paco Fernández, por lo del vino, ya lo arreglaremos; en cualquier caso, llevarlo, lo llevamos. Las nuevas inscripciones son una alegría, y aunque yo no conozco a Guillermina, espero que muy pronto nos encontremos. Hace unas semanas, utilizando la herramienta de mensajes de la web, le puse un correo a Manolo Ballesta porque habíamos quedado en vernos y se había truncado el plan. Al cabo de unos días nos pusimos en contacto por otra cuestión y me dijo que no había recibido mi correo. Como me ha sucedido, en bastantes ocasiones, que he puesto mensajes a compañeros y no he recibido contestación, sospecho que no era cuestión de pereza, como yo creía, sino de la página que no funciona correctamente. Creo que debemos reclamar al camarero de este café. Bueno, hasta otra, que mañana hay que madrugar.
 
Dionisio Rodríguez Mejías.
Amigos del café.
Con la mente puesta en aquellos años en Las Escuelas he preparado una nueva historieta con todo afecto. Os cuento la aventura de un compañero que durante unas vacaciones de Semana Santa paseaba cogidito de la mano de la sobrina del párroco de su pueblo. Como el eclesiástico veía que aquello no iba a terminar en boda, muy enfadado, escribió una carta a la Safa. La carta cayó en manos del padre Navarrete, quien inmediatamente llamó a consulta a nuestro compañero. ¿Qué hizo Navarrete? ¿Lo envió a galeras? ¿Lo expulsó?
El final lo encontraréis en la sección de últimos artículos. No puedo deciros de quién se trata, pero su nombre está en la lista de asistentes a la Asamblea de la Asociación del próximo 29 de octubre. El que descubra al protagonista de esta aventura real está invitado a café y copa y será nombrado Sherlock-Safa del año.
También es posible que nos lo explique el autor en primera persona y con todo lujo de detalles.
Os dejo ya. Voy a telefonear a algunos compañeros que aún no he visto en la lista y a los que me encantaría dar un abrazo los próximos días. Un abrazo.


09-10-05.
José María Berzosa Sánchez.
He hablado con Eduardo, el jefe de protocolo de nuestra comida, y le he indicado el interés por probar los hermosos y variados vinos que algunos vais a traer. Me ha dado una solución que me parece razonable. En el mismo salón de nuestra comida instalará una mesa para que os podáis acomodar en ella para catar voluptuosamente vuestra variada aportación vinícola. Junto a ella tendréis las demás mesas con las tapas correspondientes, por si queréis “tapar” el sabor entre una y otra toma. Os contemplaremos, gustosa y pícaramente, los demás. A partir de ahora, abro otro recuadro en nuestra página principal, en donde anotaré vuestras aportaciones vinícolas, en cantidad y variedad. ¿De acuerdo?
 
Manuel Ballesta Maqueda.
En primer lugar felicitarte, José M.ª, por tu éxito en el Ateneo de Málaga.
Lo segundo, nuestro encuentro del 29. Yo pensaba que encontraríamos esa camarilla íntima y casi a hurtadillas, y que con el jarrillo-lata nos iríamos pasando y probando los caldos que cada uno aportase; pero es demasiado el morbo que eso encierra y esos años ya pasaron.
Ahí va mi aportación:
Tinto PESQUERA, Ribera del Duero, Gran Reserva 1999 (Bodegas Alejandro Fernández Tinto Pesquera, SL) 1 botella.
FAUSTINO, Rioja, Reserva club 1999. (Embotellado por bodegas Faustino-Oyon-España) 1 botella.
Animaos, a ver cuántos nos juntamos, no sólo a beber sino a llevar. Saludos.


14-10-05.
Dionisio Rodríguez Mejías.
Ilustres amigos y admirados cafeteros:
Os he contado alguna vez que los años me están dejando el corazón blando como una breva y más sentimental que “El diario de Patricia”. Cómo me animan vuestros escritos y me sacan de mi rutina profesional que es vender pisos. Espero que el artículo de hoy “Mi compañero” merezca vuestra atención.
Me deseaba don Jesús en una dedicatoria que “El hormigón y los ladrillos no ahogaran mi vena literaria”. Sé que no hay vena. ¡Qué más quisiera yo! Sólo vuestra influencia, y José María Berzosa, que deja las frases redondas y llamativas como los atributos de las chicas de O.T, convierten en legibles mis expresiones torpes y mal escritas.
Tengo que deciros que la última página del Rincón del Café sí que es un auténtico lujo para el paladar. La abren los poetas de Al Ándalus, Diego Rodríguez y González Pertíñez, que nos devuelven a la “al germen del cuento y al son del cantar” de nuestras clases de Literatura. Antonio Lara desde Ginebra, el muchacho de alma grande y buena, siempre con ideas, con proyectos e ilusiones. José del Moral, animoso y constante, sonriente y feliz, trabajador inagotable que más que andaluz parece noruego o alemán. Francisco Orellana que, desde las islas, vuelve a la casa del padre, Prefecto, después de cuarenta y cinco años. Manolo Ballesta, elegante y sentido como los versos de Machado: “Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla”. Paco Fernández “Homo máximus” en fuerza y honradez. Jesús Ferrer que desde ahora me acompaña en la sección de Historias de la Safa y es un orgullo para mí contar con un maestro de las letras como él. Pablo Utrera, que con sus escritos me ha dejado “estumefacto” como dijo la modelo en la entrevista. Y finalmente mi estimado Mariano Valcárcel que hoy con su artículo nos baja del Olimpo y nos devuelve a la realidad de la excusa, en este caso del “ordenador”, para justificar torpezas e incompetencias de la administración. Ánimo Mariano. A ver si consigo alegrarte con esta cuarteta del gran incomprendido, que fue Antonio Machado: “Entre Úbeda y Baeza – loma de las dos hermanas; – Baeza, pobre y señora – Úbeda reina y gitana”.
Sigo llamando a compañeros. Un abrazo.


24-10-2005.
José del Moral de la Vega.
Bueno, este café parece que se pone triste con bastante frecuencia. Menos mal que José María Berzosa siempre está dispuesto a “servir” en cualquier momento.
Hace no sé cuantas noches se pasaba por el café Antonio Lara, decía que sería conveniente que cada uno mandásemos la bibliografía de que somos autores y una foto de cuando teníamos treinta años o así. ¡Ah!, y que contásemos en qué estábamos investigando. A mí me parece excesivo, pero hacer un resumen de nuestra actividad ‑¿una cuartilla?‑ para incluirla en la ficha de la asociación sería muy útil. Si a ello acompañamos dos fotos, una de cuando estábamos en el colegio, y otra de ahora, podríamos completar el archivo de fotos de alumnos y profesores.
Manolo Ballesta ‑para nuestra suerte‑ lleva un control estricto de los que nos hemos comprometido a llevar vino, de manera que aquel que no cumpla sufrirá el mayor de los oprobios. Manolo: apunta a Dionisio, que por teléfono me ha prometido que él va a llevar uno excelente de Cataluña. Lo malo es que, con los que ya están anunciados, el listón está altísimo. Yo voy a llevaros tres botellas de un vino blanco (Valdequemao) delicioso, está elaborado con Macabeo y es extraordinariamente pálido, sutil y con aromas a rivera de arroyo (hinojo, poleo…), y otras tres botellas de tinto (Viña Alor), elaborado con Tempranillo y Cavernet Sauvignon, de color rojo cereza, muy brillante, caracterizado por tener un marcado aroma a vainilla y ser muy persistente.
Es obvio que el tema de los nacionalismos nos tiene a todos bastante desasosegados. El sábado publicó ABC una Tercera del profesor Mantera que a mí me ha parecido extraordinaria: me recordaba ese estilo de torear que tienen los toreros andaluces, los cuales, frente a la tragedia, saben situarse con inteligencia, elegancia y, sobre todo, con alegría. Os recomiendo su lectura. Lo tiene José María y se lo puede enviar a quien le apetezca leerlo.
¡Paco!, ¡Orellana! Supongo que estarás con nosotros el día 29.
Bueno, me tengo que marchar porque ya es demasiado tarde. ¡Buenas noches!


28-10-05.
Francisco González Biedma.
Estimados amigos y compañeros:
No puedo acompañaros este fin de semana en la convivencia que supone esta asamblea de antiguos alumnos. Me queda en el ánimo la sensación de vacío, de querer y no poder. La familia me reclama y mis hijos, que estudian fuera, han decidido venir. ¡Qué le vamos a hacer! Bueno os deseo un fin de semana lleno de comunicación y de amarrar con buenos cables las amistades ya firmes.
Como soy un cuentacuentos termino como los cuentos suelen terminar: ¡Y fueron felices y comieron perdices y a mí me dieron con las plumas en las narices! ¡Así lo siento y así lo digo! Un abrazo. Paquitocuentacuentos.

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Publicado en: 2005-08-21 (587 Lecturas).

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