Interrelación ortográfica

SESENTA NORMAS PARA LA PRESENTACIÓN ESCRITA DE TEXTOS
TOMADAS DE LA ORTOGRAFÍA DE LA LENGUA ESPAÑOLA
(RAE, ESPASA 1999) Y DE OTROS AUTORES

 
Según Jesús Mesanza, la palabra “más” es la que provoca un mayor número de incorrecciones entre los estudiantes de ESO. Le sigue de cerca “también”, que suele escribirse sin tilde y, a veces, “*tanbien”. Después, son las mayúsculas las que ocupan el espacio de los errores más frecuentes. Otros vocablos mal escritos son: “a, allí, así, cómo, después, día, él, está, están, fue, fútbol, ha, había, íbamos, mí, porque, por qué, qué, sé, sí, tenía, tú”.
En cuanto a faltas en signos de puntuación, los alumnos comenten 1,2 errores en cada redacción, fundamentalmente por olvidarse de ponerlos. Más de la mitad de estas faltas se producen en comas. El resto de faltas se reparte entre el punto y coma, el punto y los dos puntos.
 
abreviaturas
1. Normalmente se marcan con un punto al final: art. (artículo), etc. (etcétera). Pero los símbolos de los elementos químicos y de las unidades de medida: He (helio), kg (kilogramo), y las abreviaturas de  cardinales: N (Norte), SO (Suroeste)no llevan ninguna marca al final.
2. El uso de la abreviatura no exime de poner tilde, si en la forma reducida aparece la letra que la lleva en la palabra representada: admón. (administración), cód. (código), pág. (página). Pero no ocurre así en a (área), ha (hectárea), porque son abreviaturas de ámbito internacional.
3. Las abreviaturas formadas por letras voladas llevan punto antes de dichas letras: 11.ª (undécima), V.º B.º (Visto Bueno).
4. El plural de las abreviaturas formadas por una sola letra se puede expresar duplicando dicha letra: ss. (siguientes), pp. (páginas), VV. AA. (varios autores).
5. Las abreviaturas constituidas por más de una letra forman su plural añadiendo al final –s (o ‑es, si la abreviatura lo es por contracción): vols. (volúmenes), Dres. (doctores), pero hay excepciones como cént. / cts. (céntimo / céntimos).
6. El plural de las abreviaturas con letras voladas debe representarse en ese tipo de letras: n.os (números).
7. Los símbolos de los elementos químicos y de las unidades de medida son invariables: 2 C (dos carbonos), 25 m (veinticinco metros).
Véanse 19, 32, 34 y 37.
 
acentuación
8. Las voces y expresiones latinas se acentuarán gráficamente de acuerdo con las reglas generales del español: ítem, accésit, memorándum, alma máter.
9. En las palabras de otras lenguas no incorporadas a la nuestra, no se utilizará ningún acento que no exista en el idioma a que pertenece: catering. Si están incorporadas o adaptadas a nuestra pronunciación y escritura, llevarán tilde cuando lo exija la acentuación del español: búnker, París, Támesis.
10. Las mayúsculas llevan tilde si les corresponde: África, PERÚ, Órgiva, BOGOTÁ.
11. Las palabras que tienen una sola sílaba, por regla general no llevan tilde: fe, sol, can, gran, vil, gris, da, ves, fui, ruin, bien, mal, no, un. Si se considera que se pronuncian en diéresis, pueden llevarla: fie o fié, hui o huí, guion o guión, riais o riáis, etc. (Piénsese en el distinto significado que tiene una misma palabra pronunciada con hiato, píe, con diptongo, pie, o con diéresis, pié).
12. La tilde diacrítica distingue esta serie de monosílabos: el / él, tu / tú, mi / mí, te / té, mas / más, si / sí, de / dé, se / sé, o / ó (3 ó 4).
13. Las palabras agudas que terminan en –s precedida por otra consonante, no llevan tilde: anoraks, complots, relax /reláks/.
14. Si la palabra llana termina en –s precedida de consonante, sí lleva tilde: bíceps, cómics, Félix /féliks/.
Véanse 2, 31, 55 y 60.
 
acrónimos
15. Son las siglas que ya se aceptan como palabras comunes y pasan a escribirse con minúscula total o parcialmente: Adena (Asociación para la Defensa de la Naturaleza), Ave ([Tren de] Alta Velocidad Español), Safa (Sagrada Familia), sida (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida), talgo (Tren Articulado Ligero Goicoechea-Oriol).
Véase 32.
 
ángulo (> / <)
16. Símbolo que tiene dos significados: ‘procede de’: silbidos < silbos; ‘pasa a’: proprio > propio.
Véase 53.
 
barra ( / )
17. Tiene significado preposicional en ciertas fórmulas expresivas: ‘al’, salario bruto 220 000 pts./mes; ‘de’, Real Decreto Legislativo 1/1995 de 24 de marzo; ‘entre’, x / y, 8 / 2; ‘por’, 120 km/h.
18. Colocada entre dos palabras o entre una palabra y un morfema, puede indicar la existencia de dos o más opciones numéricas posibles: El/los día/s detallado/s.
19. Forma parte de abreviaturas como c/ (calle).
Véanse 27 y 45.
 
cifras
20. Se utilizan cifras en los siguientes casos:
a) Para indicar las fechas de nacimiento y muerte de un autor, o de creación de un texto, o de edición del mismo: San Juan de la Cruz (1542-91) escribió Cántico espiritual (1578-86), Ortografía de la lengua española (1999).

b) Para indicar el número de sílabas de los versos: 7a, 11B, 7a, 7b, 11B.

c) Para referir el lugar de la cita: v. 2 [verso 2], línea 3, p. 4 [página 4].

d) Cuando se refieren cifras compuestas, a partir de treinta: 33, 45, 56… años, pero cuarenta, cincuenta, sesenta… días.

Véanse 21, 34 y 47.
 
coma
21. Se utiliza para separar la parte entera de la parte decimal en las expresiones numéricas escritas con cifras: 3,1416. No obstante, la normativa internacional acepta también el uso del punto en este caso.
Véanse 29 y 44.
 
comillas
22. Deben enmarcar las palabras extranjeras si no se escriben en letra cursiva o se subrayan: “affaire”, “lady”.
23. Cuando se comenta o se trata una palabra o una expresión en particular, se aísla entre comillas y si se da su significado, éste se introduce entre comillas simples: “Espiar” (‘acechar’) no significa lo mismo que “expiar” (‘borrar’) las faltas.
24. Los signos de puntuación correspondientes al período en el que va inserto el texto entre comillas se colocan siempre después de las comillas de cierre:
¿De verdad ha dicho: “Hasta luego”?
Se dirigió al dependiente:
“Por favor, ¿dónde puedo encontrar cañas de pescar?”.
Véase 58.
 
dos puntos
25. Se utilizan los dos puntos después de anunciar una enumeración: Van a subastar tres manuscritos: uno de Borges, otro de Alfonso Reyes y un tercero de Antonio Machado. O para cerrar una enumeración: Natural, sana y equilibrada: así debe ser una buena alimentación.
26. Se utilizan dos puntos para separar las horas de los minutos en la expresión del tiempo, alternando con el uso del punto: 15:30 h o 15.30 h.
27. También indican una división en expresiones matemáticas: 8 : 2 = 4. En este uso alternan con la barra y con el símbolo ÷: 8 / 2 = 4 ó 8 ÷ 2 = 4.
Véanse 30, 48 y 53.
 
fechas
28. Se recomienda escribir con minúscula inicial los nombres de los días de la semana, de los meses y de las estaciones del año:
El lunes es su día de descanso.
La primavera empieza el 21 de marzo.
29. En las cabeceras de las cartas, se escribe coma entre el lugar y la fecha: Santiago, 8 de enero de 1999.
Véanse 20 y 42.
 
flecha
30. Símbolo que, erróneamente, se utiliza en sustitución de los dos puntos, cuando se citan ejemplos o se dan definiciones. En Lingüística, puede utilizarse para indicar que una palabra, un sintagma o una oración están relacionados con su núcleo: Las mujeres se casaban con los hombres <que sus—> padres elegían.
 
guión
31. En los compuestos de dos o más adjetivos unidos con guión, cada elemento conservará la acentuación fonética y ortográfica que le corresponde: lección teórico-práctica, cuerpos técnico-administrativos.
32. Las siglas y las abreviaturas no pueden dividirse al final de renglón. Los acrónimos sí admiten la separación: lá-ser (“light amplification by stimulated emisión of radiation” o ‘luz amplificada por la emisión estimulada de radiación’), ra-dar (“radio detection and ranging” o ‘detección y localización por radio’).
33. Se utiliza con valor de enlace entre dos números arábigos o romanos: las páginas 23-25, los capítulos X-XIII, la guerra civil española (1936-39), 12-5-99.
34. Junta una letra con valor de abreviatura a una cifra o número romano: N-260, N-IV.
Véase 11.
 
laísmo, leísmo, loísmo
35. Uso de la / las, lo / los en función de CI: la di una limosna, las hicieron muchos regalos, lo di un caramelo, siempre los gusta molestar, y uso de le / les en función de CD: se cayó el libro y le recogí, se quedó mirándoles [a ellos].
 
mayúsculas y minúsculas
36. Las siglas se escriben con mayúsculas: ISBN (“International Standard Book Number” o ‘Número Internacional Normalizado para los Libros’), UNESCO (“United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization” u ‘Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura’).
37. Las abreviaturas tienden a escribirse con mayúscula o minúscula inicial según la escritura de las palabras que representan: S. M. (Su Majestad), pág. (página). Hay usos dobles, en los que es posible el empleo indistinto de minúscula o mayúscula: p. o. o P. O. (por orden / Por Orden).
38. En el caso de que un apellido comience por preposición, por artículo o por ambos, estos se escribirán con mayúscula solo cuando encabecen la denominación: señor De La Lastra frente a Enrique de la Lastra. La preposición, el artículo o ambos forman parte inseparable del apellido.
39. Se escriben con mayúscula inicial los sustantivos y adjetivos que componen el nombre de instituciones, entidades, organismos, partidos políticos, etc.: la Universidad Nacional de Educación a Distancia, el Partido Demócrata, el Museo de Bellas Artes.
40. La primera palabra del título de cualquier obra se escribe con mayúscula: El rayo que no cesa, Libro de estilo. En las publicaciones periódicas y colecciones se escriben con mayúscula los sustantivos y adjetivos que forman el título: Nueva Revista de Filología Hispánica, Biblioteca de Autores Españoles.
41. Se escriben con mayúscula inicial los nombres de las disciplinas científicas en cuanto tales: soy licenciado en Biología. En otros usos se escriben con minúscula: me gustan las matemáticas; llaman filosofía de la vida a lo que es pura vulgaridad.
42. Se escriben con mayúscula inicial los nombres de fechas o cómputos cronológicos, épocas, acontecimientos históricos, movimientos religiosos, políticos o culturales: la Antigüedad, la Hégira, la Escolástica, el Renacimiento.
Véanse 10, 15, 28 y 54.
 
monosílabos
Véase 12.
 
nombres propios
43. Los nombres propios de otras lenguas no hispanizados se escriben como en la lengua originaria —no es necesario distinguirlos gráficamente—, y tampoco están sujetos a las reglas de la ortografía española: Washington, Perth, Botticelli, Fleming, etc.
 
orden de palabras
44. Se escribe coma para separar los términos invertidos del nombre completo de una persona o los de un sintagma que integran una lista (bibliografía, índice…):
Del Moral, José: La decisión presurosa.
—construcción, materiales de.
Véase 38.
 
paréntesis
45. A veces, en vez de la barra, se utilizan para evitar introducir una opción completa en el texto: se indicará(n) el (los) día(s) en que haya tenido lugar la baja.
Véanse 18 y 50.
 
punto
46. Después de los signos que indican cierre de interrogación o exclamación (?!) no se escribe nunca punto.
47. La norma internacional establece que se prescinda del punto para marcar los millares, millones, etc. Se recomienda separar las cifras por grupos de tres:
4 829 430
Esta separación no se usa nunca en la expresión de los años, en la numeración de las páginas ni en los números de artículos, decretos o leyes: año 1943, página 1162, Real Decreto 1099/1986.
48. En la expresión numérica del tiempo, separa las horas de los minutos: 15.30 h. En este uso pueden emplearse también los dos puntos: 15:30 h.
49. En Matemáticas, indica la multiplicación de dos cantidades o expresiones, y se coloca siempre a media altura. Este uso alterna con un símbolo en forma de aspa o con su anulación: E = m · c 2 o  E = m × c 2  o E = mc 2.
Véanse 1, 3, 21, 26 y 57.
 
puntos suspensivos
50. Se escriben tres puntos dentro de paréntesis (…) o de corchetes […] cuando al transcribir literalmente un texto se omite una parte de él: […] fui don Quijote de la Mancha y soy agora […] Alonso Quijano el Bueno. Cervantes: Quijote II, LXXIV.
raya
51. En algunas listas, como índices alfabéticos de libros o bibliografías, la raya sirve para indicar que en ese renglón se omite una palabra, ya sea un concepto antes citado o el nombre de un autor que se repite.

 

Verbos intransitivos
— transitivos
— irregulares
— regulares
 
Ortega y Gasset, José:España invertebrada (1920-22).
—:
La rebelión de las masas
(1930).
—:
Idea del teatro (1946).

 

siglas
52. El plural de las siglas se construye haciendo variar las palabras que la acompañan: las ONG (Organizaciones no Gubernamentales), dos TAC (Tomografías Axiales Computarizadas).
Véanse 15, 32 y 36.
 
símbolos no alfabetizables
53.

 

@       ‘arroba’ (en direcciones de correo electrónico).
÷        ‘dividido entre’ (en Matemáticas).
*        ‘forma hipotética o incorrecta’ (en Filología).
o        ‘grado de ángulo’.
+        ‘más’.
>        ‘mayor o igual que’ (en Matemáticas).
<        ‘menor o igual que’ (en Matemáticas).
–        ‘menos’.
µ        ‘micro-’.
’         ‘minuto de ángulo’ (en Matemáticas); ‘significado’ (en Filología).
x        ‘por’ (en Matemáticas).
Ω       ‘ohmio’ (en Física).
§        ‘párrafo’.
%       ‘por ciento’.
‰     ‘por mil’.
√       ‘raíz’ (en Matemáticas).
”        ‘segundo de ángulo’ (en Matemáticas).
../..    ‘siguen más páginas’.
Véanse 16, 27, 30 y 49.

 

 
símbolos químicos
Véanse 1 y 7.
 
taxonomías
54. Se escribirán con mayúscula inicial los nombres, latinos o no, de los grupos taxonómicos zoológicos o botánicos superiores al género: orden Roedores, familia Leguminosas. Se escribirán con minúscula, en cambio, cuando sean adjetivos: animal roedor, o sustantivos que no signifiquen orden: una buena cosecha de leguminosas.
 
tilde diacrítica
55. Es aquella que permite distinguir, por lo general, palabras pertenecientes a diferentes categorías gramaticales, que tienen, sin embargo, idéntica forma.
Véase 12.
Para la tilde, en general, véanse 2, 8, 9, 10, 11, 13, 14, 31 y 60.
 
títulos de obras
56. Los títulos, en los textos impresos, suelen escribirse con letra cursiva o de tipo distinto; en los textos manuscritos o mecanografiados es frecuente subrayarlos.
57. Los títulos y los subtítulos de libros, artículos, capítulos, obras de arte, etc., cuando aparecen aislados, no llevan punto final:

 

El llano en llamas
La Venus del espejo

 

58. Se utilizan las comillas para citar títulos de artículos, poemas, cuadros…: nos leyó en voz alta el “Romance sonámbulo” del Romancero gitano.
Véase 40.
 
unidades de medida
Véanse 1 y 7.
 
uso de “cuyo”
59. En la oración El coche <cuyas—> ruedas estén desgastadas, es un peligro rodante, “cuyas” es un relativo que desempeña una función anafórica porque reproduce semánticamente el antecedente “coche”, pero también es adjetivo posesivo porque indica que el complemento “ruedas” pertenece al antecedente. Por esa razón, en el uso coloquial, “cuyo” se descompone indebidamente en “*que su”, para marcar de forma analítica sus dos valores de relativo y de posesivo. De ahí que se diga Tengo una vecina *que su [cuyo] padre es profesor. Este vulgarismo está muy extendido, pero es inaceptable. Si no se produce la doble adyacencia semántica y gramatical, sí puede utilizarse “que su”: Las mujeres se casaban con los hombres <que sus—> padres elegían. Los “padres” no son de los “hombres”, sino de las “mujeres”.
 
verbos con pronombres enclíticos
60. Las formas verbales con pronombres enclíticos llevan tilde o no de acuerdo con las normas generales de acentuación: cayose, pidiole, estate (casos todos de palabras llanas terminadas en vocal), mírame, dámelo, antójasele, habiéndosenos (casos de palabras esdrújulas y sobresdrújulas).
 
Walter Porzig, en su precioso libro titulado El mundo maravilloso del lenguaje dice: “Como en la lengua está hecha realidad el alma entera, así también en ella está el mundo entero conjurado” [Gredos, 1986, 2.ª edición, 2.ª reimpresión, p. 229]: el lenguaje, al mismo tiempo que juega un papel fundamental en el funcionamiento de la mente, se orienta hacia el mundo exterior. Por esta función simbólica, las palabras significan y pueden atrapar la realidad. Y todo ello ocurre en todas las ramas del saber y del pensar. Por eso, tan importante como la forma de transmitir el lenguaje es la utilización semántica adecuada del mismo. Que un alumno escriba, a propósito de Antonio de Nebrija y su Gramática castellana: “Conciliaba (sic) una lengua compañera del imperio”, nos muestra que desconoce el significado de “conciliar”. Ni siquiera ha sido capaz de entender esa palabra ayudado por sus diferentes contextos.
La extrema pobreza de vocabulario, las construcciones incorrectas y el uso indebido de muchos términos se deben, en gran parte, a la imprecisión que produce el no consultar el diccionario.
Para terminar, unas palabras de Manuel Seco: “Es necesario no perder nunca de vista, a la hora de hacer de la lengua objeto de enseñanza, que es ella el astillero en que se construye nuestro pensamiento y, al mismo tiempo, el depósito de los materiales con que este se hace”.


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Publicado en 2004-11-09 (229 lecturas previas).

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