Una fecha histórica

No lamentéis ausencias, todos estamos con vosotros…
El próximo día 21 de abril, se convertirá en una fecha histórica para todos los que tuvimos el privilegio de cursar estudios de Magisterio en las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia. Ese día, un grupo de maestros se reunirá en torno a don Juan Luis Veza Iglesias, rector de la Institución, don Juan Pizarro Navarrete, alcalde de la ciudad de Úbeda y don José María Berzosa Sánchez, primer presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos de la Escuela de Magisterio, para proceder a la presentación oficial de la misma.

Creo yo que la gran importancia de este acontecimiento reside, precisamente, en que la Safa, pionera en tantos logros, nunca ha pretendido crear una Asociación de Antiguos Alumnos. Hemos sido nosotros los que insistentemente lo hemos solicitado y hemos soportado, con impaciencia a veces, el peso del silencio, conscientes de la importancia que suponía el apoyo y la ayuda de la dirección. Por eso, el 21 de abril será un día importante. Y no hemos de buscar otras razones que el agradecimiento noble y sincero hacia una Institución que supo darnos afecto, disciplina y valores que hicieron de nosotros personas responsables y leales. Ahí radica, creo yo, la razón de este acto. Por todo ello, muchas gracias.

Ya han confirmado su asistencia más de cincuenta personas y supongo que estarán a punto de hacerlo algunos más, junto a sus cónyuges, naturalmente. A través de la web de la asociación recibimos el mensaje de afecto y adhesión de Ángel Henares, Antonio Lara, Diego Rodríguez Vargas y Francisco González. A ellos me uno para desearos de todo corazón felicidades.
Cómo ha cambiado aquella Safa sencilla, laboriosa y altiva, que fue la casa de tantos muchachos sin historia. Muchachos con los ojos llenos de la tristeza del cortijo, del campo y la escasez. Muchachos, que por un capricho del destino o fruto de las novenas y rezos de sus madres, ¡vaya usted a saber!, pudieron estudiar, cuando estudiar era un lujo al alcance de pocos. ¡Cómo ha cambiado todo!
Desde muy lejos, os imagino atravesando de nuevo pensativos, quizás nostálgicos, la hermosa explanada del colegio como hace muchos años, y mirando otra vez la torre de la iglesia y aquel cielo, donde volaron juntas las palomas y nuestras ilusiones. Allí estaré junto a vosotros, con el alma; que la distancia no cuenta cuando existe un sentimiento de amor profundo. Allí estaré, pensando en aquel día en que, por primera vez, atravesaba aquella verja verde y los pasillos y la iglesia y el comedor y el coro y los campos de juego. Reviviendo de nuevo las mañanas de sueño y frío y las tardes de lluvia, y los paseos por el Real y por la plaza de Santa María. Recordando el olor a las clases y a los tinteros Pelikán y el rascar de la plumilla en los cuadernos de caligrafía. Admirando la pasión y la obra del buen don Juan Pasquau, de don Doroteo Ocaña, de don Diego Fernández, de don Lisardo Torres, de don Isaac Melgosa, del padre Villoslada y del padre Bermudo y de tantos padres y profesores ejemplares que un día fueron el alma de la Safa. Hoy, allá arriba, contemplarán, sin duda, la sonrisa severa y cómplice que el Padre Dios dedica a sus hijos más traviesos, a los que como ellos le salieron inquietos y precoces y que quisieron ser ángeles en la Tierra.
No os canséis nunca de poner corazón en esta empresa: Úbeda y las Escuelas. ¡Cuántos revuelos de sueños y campanas! ¡Cuántas imágenes inolvidables!… Pero si la idea tardara en arraigar, no nos desanimemos. Sólo los hombres que luchan siempre son indispensables, y nosotros hemos tenido la suerte de conocer a un importante grupo de personas que durante toda su vida buscaron la excelencia.
No lamentéis ausencias: todos estamos con vosotros esperando noticias e iniciativas para colaborar y ayudaros, en todo aquello que nos sea posible. Recordadnos cuando —en palabras de José del Moral— “compartáis el vino y la palabra teniendo como techo las estrellas”. Haced llegar la voz de nuestra asociación a todos los maestros de la Safa. Ilusionad a los más jóvenes para que, cuanto antes, asuman la responsabilidad de pilotar la nave y vuelquen en ella toda la fuerza de su juventud. No podemos pensar que ha terminado el trabajo cuando apenas hemos dado algunos pasos. ¿Para cuándo las primeras ayudas al estudio? ¿Para cuándo un homenaje respetuoso y sentido al Padre Villoslada? ¿Y a las familias que hicieron posible el sueño de la educación para los pobres? ¿Para cuándo la solicitud a nuestro Ayuntamiento del nombre de una plaza o una calle? ¿Para cuándo la llamada de la ciudad de Úbeda a los que estamos lejos y cada día pensamos en vosotros? ¿Sigo…?
Sólo una cosa más: El día 21 de abril es la festividad de San Anselmo y Anselmo significa ‘¡Dios nos ayude!’. Hay que ver lo que son las coincidencias. ¿Verdad que sí…?
19-04-04.
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