¿Qué cuentos contar? y ¿cómo contar cuentos?

INTRODUCCIÓN
El mundo de los cuentos está íntimamente relacionado con nuestra propia vida.
Ya León Felipe hizo referencia a esta realidad en su poema perteneciente al poemario Parábola y Poesía.
Sé todos los cuentos
Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo, tan solo lo que he visto.
Y he visto:
Que la cuna del hombre la mecen con cuentos…
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos…
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos…
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos…
Y que el miedo del hombre…
Ha inventado todos los cuentos.
Yo sé muy pocas cosas, es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos…
Y sé todos los cuentos.

Y a pesar de que en este poema, León Felipe lanza un grito desgarrado contra todos aquellos que a lo largo de la historia han creado historias y tramado “cuentos” para adormecer las conciencias de los hombres, no es menos cierto que hemos deseado que en la cuna nos duerman con cuentos, que en la cama nos acaricien con cuentos y que, cuando estábamos en la escuela infantil, todos recordemos a aquel maestro o maestra que, con dulzura y con magia nos contaba un cuento.
¿Qué es un cuento?
Un cuento es un relato corto que está lleno de fantasía y que ha de contarse de una sola vez. Tiene simpleza de estilo. Se concreta en una idea única. Tiene una estructura fija y redonda (empieza y termina). Ha de expresarse con rapidez. En el cuento no debe aparecer el anticlímax. El cuento ha de mantener siempre la tensión (no puede haber una bajada de tono). El estilo ha de ser prosaico y lírico.
Los cuentos no admiten “flash-back” (vuelta atrás). Los cuentos han de tener una estructura lineal.
Los recursos estilísticos que se emplean son de este orden: personificaciones, repeticiones, onomatopeyas, retahílas, soniquetes, etc.
El final del cuento ha de ser impactante. El tono de voz juega un papel importantísimo a la hora de contar cuentos.
La definición de cuento podría ser alguna de estas:
– “Un cuento es un pedazo de vida con pasado de emergencia, presente de absoluto y futuro para que se lo imagine el lector”.
– “El cuento debe ser como un pequeño agujero abierto en la pared. Debe dejar ver sólo una parte de lo que hay detrás del muro y permitir que se intuya el resto”.
– “Un cuento es una colección de preguntas que sólo puede responderse con más preguntas”.
– “El cuento es el sendero literario en el que el escritor y el lector colaboran para llegar a una emoción por el camino más corto”.
Todos las cuentos tienen la misma estructura:
Presentación: No es propiamente el cuento. En la presentación se trata de crear el ambiente de lo que va a pasar. Siempre se comienza con una frase cliché: Érase una vez, o con matutines (pequeños versos que inician o terminan un cuento y su función es llamar la atención).
Introducción: Empieza el cuento propiamente dicho. En la introducción aparece el conflicto. El conflicto en el cuento es aquella situación que hace desencadenar los acontecimientos que se dan en el cuento. La introducción es la “chispa” que inicia el proceso para que llegue el desenlace o solución del conflicto.
Desarrollo: Cuando el cuento se pone en marcha, el desarrollo ha de ser rápido. Los sucesos se suceden de forma continuada: unos llevan a otros de una forma coherente. El ritmo no debe decaer en ningún momento. En el cuento no se admite el anticlímax. Los cuentos no deben producir ni miedo, ni terror, ni angustia, ni desazón.
Final: Es la solución del conflicto. El cuento debe tener una estructura redonda y acabada. El final debe sorprender y a la vez tranquilizar al que escucha el cuento.
¿Qué cuentos contar?
A la hora de decidir qué cuento vamos a contar hemos de tener en cuenta algunos aspectos:
– El espacio físico en el que nos encontramos.
– El momento madurativo del oyente (en nuestro caso el niño).
– Tener en cuenta la estación del año o el tiempo atmosférico en el que nos encontramos.
– Si queremos contar un cuento, primero tenemos que creernos la historia que vamos a contar porque si no, no sabremos transmitirlo.
– También hemos de tener en cuenta el estado anímico en el que nos encontramos.
– No se puede interrumpir un cuento.
1. El cuento presentación
Es un cuento que se utiliza en el aula como recurso para presentarnos de una forma dinámica y lúdica. Permite un primer acercamiento y contacto entre los alumnos. Se trata de un cuento para aprender los nombres y alguna característica mínima del alumnado y del profesorado.
La presentación que propicia este tipo de cuentos es dinámica, horizontal (no jerárquica) y distendida. Se puede usar no sólo a principios de curso, sino también cuando aparece un nuevo compañero en la clase.
Ejemplo: La araña Lola (que siempre estaba sola).
2. El cuento corporal
Con este tipo de cuentos lo que pretendemos es que el alumno sepa hacer un reconocimiento segmentado de su cuerpo a través de una dinámica que potencie el aprendizaje por descubrimiento, sin olvidar en ningún momento el aspecto lúdico de la actividad.
Ejemplo: El enano despistado (Rompecuentos de Blancanieves y los siete enanitos).
“De los siete enanitos había uno que era muy despistado. Como era así se quedó mirando un búho y con su despiste se quedó solo. Lloró y quedó asombrado mirando una luz que resultó ser un hada que le indicó dónde estaba su casa:
Es muy fácil encontrar tu casa, puesto que tu casa está en tu propio cuerpo:
– Mi pozo (circulito con los dedos de la mano).
– Mi azotea (cabeza).
– Mis ventanas (los ojos).
– Mis antenas (las orejas).
– Mi puerta (la boca).
– Mis tuberías (la nariz).
– Mis escaleras (las piernas).
– Mis desagües (el culo, etc.).
3. El rompecuentos. (Técnica para crear cuentos a partir de los cuentos tradicionales)
Este tipo de cuentos, llamados también cuentos retorcidos, surgen como resultado de un análisis crítico de los valores sexistas y violentos de la mayoría de los cuentos tradicionales. Con esta técnica buscamos “romper” con determinados símbolos y estereotipos sexista y violentos que aparecen en los cuentos tradicionales:
Ejemplo: “El lobo caperucito”.
Comienza así: “En lo más profundo del gran bosque vivía la gran niña mala…”.
Para construir un “rompecuentos” hemos de coger un cuento tradicional y romper aquellos esquemas sexistas que aparecen en él. Cambiar los estereotipos.
Bibliografía:
Cuentos infantiles políticamente correctos. Finn Garner, James. Edit. Circe. Barcelona. 1998.
Cuentos de siempre contados como nunca.
Cuentos de hadas retorcidos. Jacob,A.J. Edit. Sirio. Málaga. 1999.
– La película Por siempre jamás es un modelo de rompecuentos de La Cenicienta.
4. Cuentos para jugar
En este tipo de cuentos podemos agrupar los siguientes:
1. El cuento cooperativo
Se trata de crear un cuento con la participación de todos. Se pretende evitar cualquier tipo de competitividad. Se crea un clima distendido y favorable para la cooperación dentro del grupo. Se pretende que todos tengan la posibilidad de participar y que no exista ningún tipo de discriminación. Cada uno participa creando un trozo del cuento.
Ejemplo: La sirena del pelo estropajoso.
En lo más profundo del fondo del mar había infinidad de animales y seres marinos. Allí vivían los habitantes del pueblo sireno (mitad pez y mitad ser humano). Entre ellos vivía una linda sirena que tenía sus cabellos de pelos enmarañados… (continua el siguiente…).
2. El cuento de distensión
Es un modelo de cuento para jugar cuya finalidad es promover la liberación de energía, el hacer reír, estimular el movimiento, etc. El movimiento y la risa actúan como mecanismos de distensión psicológica y física en las interrelaciones personales.
3. El cuento canción
Se trata de un cuento en el que se ha introducido una canción como elemento motivador; con ella se persigue el objetivo de la participación de los niños y la memorización del cuento.
Ejemplo: El cowboy Pedro.
Canción:
En una cabaña,
Al pie de un bosque negro,
Vivía un cowboy
Que se llamaba Pedro.
Tenía un caballo.
Vivía en un establo,
Mientras se tomaba
Alegremente un té.
Pero llegó un indio
Que era muy listo.
Se subió al tejado
Y le quitó el caballo.
Pero llegó Pedro,
Que era también listo,
Corrió detrás del indio
Y recuperó el caballo.
4. El cuento juego
El cuento-juego se trata de un híbrido que nace de la unión de un cuento y un juego. Hay pues que pensar en un juego que sea atractivo para los niños y crear un cuento cuya función es la de ser la introducción o la presentación de uno o varios juegos en los que participan de forma activa los niños.
Son muy útiles para introducir los juegos las retahílas, que son expresiones infantiles que se repiten y que pertenecen a la tradición oral popular.
Ejemplo: (Retahíla).
Pinto, pinto, gorgorito,
Vende las habas
A treinta y cinco.
¿En qué lugar?
En Portugal.
¿En qué calleja?
En la Moraleja.
Salte tú por la puerta vieja.
OTROS CUENTOS Y OTRAS TÉCNICAS PARA CREAR CUENTOS
OTROS CUENTOS
1. El cuento para la educación en valores
Está demostrado que uno de los vehículos más efectivos, lúdicos y motivadores a la hora de educar en valores transversales a los niños son los cuentos.
Este tipo de cuentos es aquel que promueve los valores como el respeto, la tolerancia, la coeducación, el respeto al medioambiente, etc.
Ejemplo: Bombolina, la hipopótama azul.
En este cuento se intenta combatir la discriminación por el sexo, el peso, la edad, las costumbres alimenticias, el color de la piel, etc.
Se intenta destacar el valor de ser diferente y la búsqueda de la felicidad.
Bombolina está sola en la selva, perdida, alguien tiene que ayudarle. Va encontrando a distintos animales que “pretenden ayudarle” pero que la dejan porque no les gusta su aspecto…
2. El cuento tabú
Tanto en el universo del niño como en el del adulto, existen determinados temas “tabúes”, como pueden ser aquellos que están relacionados con lo escatológico o con lo sexual. Con este tipo de cuentos se busca lograr la desinhibición y la libertad de expresión.
Existe una técnica para crear este tipo de cuentos: La piedra tabú.
Se parte de la técnica de Gianni Rodari: “La piedra en el estanque”. Esta técnica parte del efecto que hace una piedra cuando la tiramos al estanque, que produce una onda y cada una va dando lugar a otra sucesivamente.
Cada miembro del grupo escribe una palabra tabú en una hojita y después la esconde.
Luego cada uno busca palabras que estén relacionadas con la escondida, tanto fonética como morfológica como semánticamente. De este modo disponemos de una serie de palabras que están relacionadas con la palabra tabú y con ellas construimos el cuento en el que debe de aparecer la palabra tabú que nos ha tocado.
Ejemplos de cuentos tabú:
“El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza”.
“El culo–presidente”. (El presidente del cuerpo humano).
3. El cuento mágico
Es un cuento en el que se introducen elementos “mágicos”, es decir, elementos que tal vez tengan sólo una base científica pero que a ojos o a imaginación de quien los ve, sólo tienen una explicación: la magia.
Ejemplo: La bruja del Mar del Norte.
Este cuento está basado en el cuento del Mago Girot . Es una bruja que no tenía trabajo. Va buscando ser útil ofreciendo lo que sabe hacer:
Magia. Ofrece estrellas que iluminan la noche, hablar con alguien que está lejos, pero descubre que los inventos del hombre ya han superado sus ofertas mágicas ( existe la luz eléctrica, existe el teléfono, etc.) Ante la situación que encuentra en este mundo donde, aparentemente, nadie cree en la magia. La bruja del mar del Norte ofrece la magia de las pequeñas cosas y consigue que creamos en ellas (Ejemplo: convertir una bolsita de infusión: te, menta-poleo, en un cohete espacial). De esta manera, La Bruja del Mar del Norte consigue que volvamos a creer en la magia de las cosas pequeñas que apenas tienen importancia en el mundo en que vivimos.
EL CUENTO TRADICIONAL
Nos referimos a todos aquellos cuentos que pertenecen al patrimonio literario de nuestra cultura y de otras culturas. Estos cuentos recogen la tradición, los valores tradicionales y son aquellos que nos contaron nuestros padres y nuestros abuelos.
Relacionadas con este tipo de cuentos están estas técnicas creativas:
Las siete preguntas mágicas
Se trata de responder a estas siete preguntas mágicas y de este modo tendremos elaborado un cuento completo.
1.ª ¿Qué era o quién era?
2.ª ¿Dónde estaba?
3.ª ¿Qué dijo o qué pensó?
4.ª ¿Qué hacía?
5.ª ¿Con quién estaba?
6.ª ¿Qué pasó entonces?
7.ª ¿Cómo terminó todo?
La hipótesis fantástica
Esta técnica está en la base de la creación literaria. Se trata de establecer una hipótesis, que se puede plantear con esta pregunta: ¿Qué pasaría si….?
De la importancia de esta técnica basta con poner un ejemplo. Es muy probable que el propio Cervantes se planteara esta hipótesis: ¿Qué pasaría si un pobre hidalgo, se volviese loco leyendo libros de caballería?
La ensalada de cuentos
Se trata de una técnica creativa consistente en mezclar, como en una ensalada, personajes y acontecimientos de diversos cuentos, para crear un cuento nuevo. Esta técnica es muy apropiada para poner en juego la creatividad y la imaginación. Con esta técnica se pueden romper los estereotipos que suelen aparecer en los cuentos tradicionales, fruto de predominio de ciertos valores propios de épocas pasadas.
El cuento equivocado
Se trata de una técnica creativa de Gianni Rodari (La Gramática de la Fantasía) con ella podemos hacer que los cuentos que ya están aprendidos o interiorizados sufran varias transformaciones con el fin de llamar la atención de los oyentes, que deben participar corrigiendo o bien creando una historia nueva entre todos, a partir de los equívocos.
Ejemplo:
—Érase una vez una niña que se llamaba Caperucita Amarilla.
—No , ¡Roja!
—Ah, si Roja. Bueno su papá la llama y…
—No, su papá no, era su mamá.
—Es cierto. La llama y le dice: ve a casa de la tía Rosita a llevarle…
—Ve a casa de la abuela, le ha dicho ¡no de la tía!…
Etc.
El microcuento
Los microcuentos son cuentos de una extensión mínima, pero que encierran en ellos toda una historia completa. También son conocidos como cuentos mínimos o cuentos de un segundo.
Un maestro en el arte de escribir microcuentos fue Augusto Monterroso y un ejemplo de microcuento es este del mismo autor:
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.
Otro ejemplo: La impaciencia.
El tren llegó con tanto retraso, que ya nadie esperaba en aquella triste y gélida estación. (Francisco González Biedma).
La técnica del microcuento tiene mucha utilidad en la escuela porque resulta muy sugerente para los niños, da mucho juego a lo hora de animar a los alumnos a ilustrarlos con dibujos.
Es muy importante la entonación y la representación gesticular a la hora de contar un microcuento. Debemos acompañarlo con gestos muy sencillos para darle sentido y para transmitirlo.
A la hora de escribir un microcuento es importante tener en cuenta que en él debe aparecer el conflicto.
El cuento sin final
Se trata de un cuento que se podría contar una y otra vez sin encontrar su final en ningún momento. Este tipo de cuentos gusta mucho a los niños, porque se asemeja a un cuento-juego.
Muchos de estos cuentos sin final pertenecen a la tradición oral y están muy relacionados con los cuentos tradicionales.
Ejemplos:
Esto era un gato
que tenía los pies de trapo
y la cabecita al revés.
¿Quieres que te lo cuente otra vez?
Desde el mar llegó un barquito
con pescado muy fresquito.
¿Te ha gustado un poquito?
Si quieres te lo repito…
Desde el mar llegó un barquito…
El cuento sin final es muy útil como recurso en el aula de E. Infantil. A la hora de contarlo hay que representarlo con gestos teniendo en cuenta que éstos tienen que estar relacionados con el contenido del cuento y que se han de repetir de forma cíclica, dadas las características de este tipo de cuentos.
Asimismo, se puede contar haciendo variaciones sobre el mismo, por ejemplo:
En un charco había una mosca
y con la mosca un mosquito,
si no te has enterado
te lo cuento despacito…
En un charco había una mosca
Y con la mosca un mosquito,
Si no te has enterado
Te lo cuento más bajito.
Se puede continuar con …rapidito, gritandito, bostenzandito, llorandito, etc.
EL CUENTO DE COLORES
Se trata de crear un cuento fijándose en un color determinado, por ejemplo:
El cuento verde
Para llevar a cabo esta técnica creativa, hacemos un listado de cosas que tienen este color: hojas de árboles, melón, sandía, puerta de casa, lechuga, tortuga, bosque, prado, manzana, hiedra, pimiento, pera, rana…
Una vez seleccionadas estas palabras, se trata de crear un cuento relacionando estas palabras que hemos seleccionado previamente.
OTRAS TÉCNICAS PARA CREAR CUENTOS
Las tres palabras enlazadas
Se trata de crear un cuento a partir de tres palabras: una bonita, una fea y otra inventada. La única condición que se pone es que las tres palabras deben aparecer por lo menos una vez en el cuento.
Ejemplo: bonita, esperanza; fea, maltrato;inventada, camaleolento.
Cuento: El camaleolento.
El binomio fantástico
Dice Gianni Rodari que para provocar una chispa, no basta solo un polo eléctrico, debe haber dos. Una palabra sola “actúa” únicamente cuando encuentra otra que la provoca, que la obliga a salir de su camino habitual y a descubrir su capacidad de crear nuevos significados. Donde no hay lucha no hay vida. La creación literaria y el origen de la fantasía de los cuentos puede surgir de la “chispa” que provoquen dos palabras al encontrarse.
Esta es la esencia de esta técnica creativa denominada “Binomio Fantástico”.
Es necesario que las dos palabras que vamos a enfrentar entre sí, para que surja el cuento, sean palabras lo más separadas posibles entre sí. Ejemplo: perro-armario, coche-dragón, manzana-bruja, etc.
Un viaje alrededor de mi casa
Pregunta Gianni Rodari: ¿Qué es una mesa para un niño de un año, independientemente de los usos en que la emplean los adultos? Es un techo. El niño se puede acurrucar debajo de ella y sentirse amo de su casa: de una casa a su medida, no tan grande y terrible como la de los mayores.
Un niño de un año puede golpear a una silla, con la que ha tropezado y con la que se ha hecho daño, y le dirá: ¡silla mala!.
La silla, la mesa, la cama, el televisor, la lavadora, el frigorífico, la batidora, etc. son objetos cotidianos, que pueden estar cargados de fantasía.
Estos objetos que encontramos en nuestra casa pueden ser utilizados fantásticamente, y entonces tendremos a nuestra disposición un material muy amplio para fabricar historias “haciendo como si” el objeto tomara vida…
Por ejemplo, podemos plantear estas historias:
– ¿Cómo ve mi casa el televisor que hay en el salón?
– ¿Qué ocurriría si una cama no dejase dormir a un niño?
– ¿Cómo ve a la familia una lavadora cargada de ropa?
– ¿Qué fue de un sofá que decidió escapar de la casa mientras todos dormían?
La sociedad vista desde el punto de vista de un perro, un gato, una hormiga, un extraterrestre…
Esta técnica creativa está basada en el distanciamiento que nos facilita el ponernos en lugar de… para observar la realidad con otros ojos, desde otra perspectiva.
Si se trata de hacer participes a los niños y animarlos a crear Podemos plantearles situaciones sencillas:
– ¿Cómo ve tu perro a tu hermano?
– ¿Cómo crees que será tu casa para una hormiga?
– ¿Qué ocurriría si un extraterrestre solicitara vivir unas vacaciones en tu casa?
¿CÓMO CONTAR CUENTOS?
A la hora de contar un cuento se debe hacer antes una selección y, si es preciso, una adaptación a las necesidades que se hayan generado en el aula (tipo de alumnos, ambiente, espacio, etc.). Después la verdadera piedra de toque estará en la forma de narrar el cuento.
Es importante preparar el ambiente en el que se va a narrar el cuento: iluminación, ubicación diferente de los niños, incorporación de algún elemento (muñeco-mascota, pelota de colores, globos), alguna actividad de relajación previa…
– Es importante eliminar cualquier detalle que tienda a distraer la atención del cuento que vayas a narrar.
– Selecciona los sucesos que vayas a narrar y distingue entre los que son fundamentales y los que son accesorios para el cuento.(En este sentido es importante tener en cuenta la estructura que presentan todos los cuentos).
– Intenta captar la atención de los niños y procura mantener su atención mientras narras; para ello serán de gran ayuda el contacto ocular, la incorporación de diferentes recursos: títeres, figuras, láminas, etc.
– Para imprimir dinamismo a la narración emplea oraciones cortas y sencillas, donde los verbos que aparezcan irán en pretérito perfecto simple (bailó, compraron, jugué…).
– Adapta el cuento, si es necesario, teniendo en cuenta la edad.
·Prepara las actividades y el ambiente previo al cuento (durante el desarrollo y al finalizarlo).
– Utiliza sinónimos más simples para palabras que sean demasiado complejas para la edad del niño.
– No es conveniente hacer interrupciones, pues romperá la tensión (recuerda que en el cuento no se admite el anticlímax) y desaparecerá la magia.
– Si se desconoce al grupo al que se le va a contar el cuento y se desea determinar el lenguaje compresivo del mismo, se puede comenzar lentamente con comentarios libres y preguntas abiertas.
Cualidades del narrador:
– El narrador cuenta con estos instrumentos: su voz, su rostro y sus movimientos.
– El narrador debe conocer sus propios límites y debe conocer el cuento que va a narrar y creérselo.
– La cualidad fundamental del narrador ha de ser la sencillez. Para tener éxito es preciso abandonarse al relato, de este modo escogeremos de forma natural las palabras e imágenes más sencillas, las expresiones más cortas y los conceptos más claros.
– El narrador debe entregarse completamente al juego de contar cuentos, así veremos cómo el rostro de los niños se iluminará o se ensombrecerá siguiendo la propia expresión. Es preciso ver lo que se cuenta con la imaginación.
Otras sugerencias:
– Hablar con tranquilidad, no turbarse jamás.
– Hacer presentir la broma a través de las palabras y la expresión.
– Explicar los relatos con entusiasmo.
– Escoger bien el relato.
– Fingir en caso de fatiga física o de haber repetido el cuento hasta la saciedad.
– Evitar hablar demasiado alto.
– Emplear nitidez en la articulación, es decir, tratar que nuestra voz sea fácil de oír y agradable de escuchar.
En resumen:
El método más apropiado para procurar el éxito en el arte de contar cuentos comprende:
– La simpatía.
– La comprensión.
– La espontaneidad.
– Es necesario apreciar el relato y conocerlo.
– Hay que servirse de la imaginación como una constante fuerza vivificadora.
– Es preciso dejarse llevar por la fuerza del relato para contarlo con sencillez, vivacidad y alegría.
 
Bibliografía
BRYANT, Sara, El arte de contar cuentos, Edit. Biblaria. Madrid, 1995.
CÁLIZ, Miguel Ángel y OTROS, Cuentos del alambre, Ediciones Traspiés.
CAMINO GALICIA, Felipe León, León Felipe, Antología rota, Edit. Losada, 1947.
DELGADO ABALLE, Juan Manuel, El cuento como recurso para el desarrollo del lenguaje oral, CEP de Cádiz.
RODARI, Gianne, La gramática de la fantasía, Edit. Hogar del Libro, 1973.

 

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Publicado en: 2004-08-10 (596 Lecturas)

 

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