Disparates en agosto

04-10-2007.
Lo bueno de la finalización del “régimen autoritario” es que pudieron salir a la luz tanta “lumbrera”, que de otra forma sus talentos hubieran quedado en el anonimato.
Tanto politiquillo, tanto escritor de tres al cuarto, tanto defensor del medio ambiente y la capa de ozono y los derechos humanos y la igualdad de la mujer… acusadores posesos de maltratadores de género…

Llevan explotando su particular Mayo ‑ya va para 40 años‑ y todavía no han encontrado otros avales que los argumentos políticos de moda y los pseudos-literarios para arremeter contra «Franco, la dictadura y la educación fascista».
Digo yo que se podría ampliar su pequeño y mediocre horizonte cerebral hablando, por ejemplo, del régimen político de Cuba o del estado de las libertades en Marruecos, sin ir más lejos.
Qué ganas tengo de que esta subespecie desaparezca por fin (que lo hará por edad, ley de vida incuestionable) y dejen las “piedras” para los analistas de la Historia, permitiendo, a la vez, gozar a los demás de esa libertad ‑que tanto pregonan pero que no quieren soltar‑ del puño cerrado.
¡Qué fácil es hablar ahora!; pero, ¿dónde estaban entonces?. Bien calladitos, explotando una beca de estudios. Se estaban “formando” (deformando, al parecer) gracias al sistema que tanto “odian”.
En aquellos tiempos se hacía ya lo que ellos se atribuyen ahora como pioneros. Y se hacía sin obtener votos, cargos, dinero, etc., que es lo que ahora se busca. Los de antes, los verdaderos altruistas, defendían la justicia social, los derechos de todos, especialmente de los más necesitados y, además, sin airearlo mucho y sin colgarse medalla alguna.
Se elige el camino fácil. En vez de dialogar, discutir, mejorar rectificar… pues me salgo y a despotricar… y «¡qué malos son…!, los PP. Jesuitas, que nos llevan de excursión».
¿Qué os importa el medio ambiente y el legado que le dejemos a nuestros nietos?
¿A qué viene la polémica (artificial) sobre la asignatura de la Educación para la Ciudadanía? Cortina de humo para ocultar el verdadero problema: en “enseñanza” sólo ganamos a Nigeria, creo.
¿Por qué desgarrar vestiduras por la vuelta de «la Misa en latín»? (Os juro que creía que las misas seguían siendo en latín).
A los enseñantes nos mandan y ordenan (en régimen actual de libertad) un kit de “Todo a 100”: educación vial, educación en valores, temas transversales, educación para la ciudadanía, curso de cosido y bordado, educación sexual (¿recordáis el célebre “libro rojo”…?; ¿dónde está?), curso de igualdad de la mujer, aceptación diferencial, violencia de género, medio ambiente, capa de ozono, desarrollo sostenible, inmigración y diferencias étnicas con idiomas y costumbres foráneas incluidos, convivencia, nociones lingüísticas vasco-catalanas… «Eso, para la Escuela».
Luego nos “fariseamos” cuando leemos los datos del fracaso escolar, de tanto abandono, de tantos “suspensos” (“insuficientes”, “progresa inadecuadamente”…; al final, volvemos a lo importante, ya verás).
¿La “privada” tiene más calidad? Que no, que no; que depende siempre de las personas concretas de un Colegio.
Mientras, el “partido” programa cursos acelerados de “trapa y trepa y corrupción urbanística” en los que, por cierto, salen alumnos todos números “uan”; aquellos que, precisamente en la escuela, eran unos zotes.
«Que lo solucione la Escuela», nos ordenan. «Ah, sí; que den también algo de lectura, dibujo, músicas, educaciones físicas, jockey, dramatización, declamación, mucho idioma inglés y otros más (“ende” los tres años)», gritaba el concejal.
Me viene a la memoria el archivo sobre la evolución de la enseñanza con el famoso ejemplo del “problema de la patata”. (Lo malo es que yo he vivido todas estas reformas).
Y es que para “ellos” decir “maestro” es decir maestro, médico, enfermera, padre, madre, tutor, psicólogo, parapeto y… culpables.
«Bueno, luego le subimos el cero con siete en el complemento de destino y “yastá”», manoseaba el mismo concejal citado.
Conseguiremos, sin duda, uno de los mejores currículos (currícula) de África.
El verdadero inconveniente es, en mi opinión, la actitud pasiva (sumisa) y “generosa” (enfermiza) del profesorado (en general), desconocedor de la fuerza que tiene.
Conozco a unos y otros y sé de unos y otros. Si “salvadores” había entonces, ahora hay muchísimos más y falsos.
Si totalitarios, ahora hay más. Si intolerantes, ahora los hay más.
¿Socialistas? ¿Dónde? ¿Este Gobierno?, «“amos”, anda ya…».
¿Cuándo nos dejarán en paz?
Y generalizo, consciente de las excepciones, naturalmente.
No me obliguéis a dar nombres y actos, que no me gusta citar con comillas a ningún personaje importante (argumento que muchos usan como para realzar su opinión o tesis). Me creo suficientemente formado como para sólo citarme a mí mismo, o sea, político activo sin carné.
Este discurso improvisado me ha llevado dos semanas.
Hoy es agosto y solo canta el cuco su rítmico trisílabo monocorde:
Cu – cuuu – cú
Cu – cuuu – cú…
Es un “quejío” de protesta, porque no puede llorar.
Enrique Hinojosa Serrano, agosto de 2007.

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