Análisis general de textos, 21

Por José María Berzosa Sánchez.

34.13. Metagoge.

Es un intento de prosopopeya, por el que se aplica propiedades humanas a cosas inanimadas: un cielo risueño nos envolvía.

A).

Un tarareo de música. Un trote de teclas. CP, 49.

B).

El caserío del Este se concreta; el del Oeste, trepa definido y exacto, azoteas sobre azoteas, aún no quietas como habrán de fingirse durante el dominio de la luz, sino temblorosas, ateridas acaso, o desentumeciéndose. MC.

C).

… solitarias y en penumbra tras la celosía del confesonario, caras y voces infantiles murmurando pecados con una gramática amedrentada de catecismo. Pl.

34.14. Paradoja.

Figura que consiste en emplear expresiones o frases aparentemente contradictorias. La paradoja siempre incita a buscar una solución significativa al enigma planteado.

A).

—Artaud decía: creemos en el poder absoluto de la contradicción. CP, 54.

B).

Me dijiste que ese hombre estaba, al fin, vivo. Que todas las muertes están vivas. CP, 207.

C).

Pero no tienen ellos la culpa, sino los simples que los alaban y las bobas que los creen; y si yo fuera la buena dueña que debía, no me habían de mover sus trasnochados conceptos, ni había de creer ser verdad aquel decir: «Vivo muriendo, ardo en el yelo, tiemblo en el fuego, espero sin esperanza, pártome y quédome», con otros imposibles desta ralea, de que están sus escritos llenos. DQ.

D).

De mula de alquiler sirvió en España,

que fue buen noviciado para dueña:

y muerta pide, y enterrada engaña. PE.

34.15. Parresia.

Figura que consiste en decir cosas, ofensivas al parecer, y en realidad gratas para aquel a quien se le dicen.

A).

—Y ¿qué edad tiene esa señora que se cría para condesa? —preguntó el del Bosque.

—Quince años, dos más o menos —respondió Sancho—; pero es tan grande como una lanza, y tan fresca como una mañana de abril, y tiene la fuerza de un ganapán.

—Partes son ésas —respondió el del Bosque— no solo para ser condesa, sino para ser ninfa del verde bosque. ¡Oh hideputa, puta, y qué rejo debe de tener la bellaca!

A lo que respondió Sancho, algo mohíno:

—Ni ella es puta, ni lo fue su madre, ni lo será ninguna de las dos, Dios queriendo, mientras yo viviere. Y háblese más comedidamente; que para haberse criado vuesa merced entre caballeros andantes, que son la mesma cortesía, no me parecen muy concertadas esas palabras.

—¡Oh, qué mal se le entiende a vuesa merced —replicó el del Bosque— de achaque de alabanzas, señor escudero! ¿Cómo y no sabe que cuando algún caballero da una buena lanzada al toro en la plaza, o cuando alguna persona hace alguna cosa bien hecha, suele decir el vulgo: «¡Oh hideputa, puto, y qué bien que lo ha hecho!»? Y aquello que parece vituperio, en aquél término es alabanza notable; y renegad vos, señor, de los hijos o hijas que no hacen obras que merezcan se les den a sus padres loores semejantes. DQ.

34.16. Preterición.

Consiste en aparentar que se quiere omitir aquello mismo que se dice.

34.17. Prosopografía.

Descripción del exterior de una persona o de un animal.

A).

—¿Cómo no? —replicó el del Bosque—. Por el cielo que nos cubre que peleé con don Quijote, y le vencí y rendí; y es un hombre alto de cuerpo, seco de rostro, estirado y avellanado de miembros, entrecano, la nariz aguileña y algo corva, de bigotes grandes, negros y caídos. DQ.

B).

Me llamo Fernando Vidal Olmos, nací el 24 de junio de 1911 en Capitán Olmos, pueblo de la provincia de Buenos Aires que lleva el nombre de mi tatarabuelo. Mido un metro setenta y ocho, peso alrededor de 70 kilos, ojos grisverdosos, pelo lacio y canoso. Señas particulares: ninguna. SHT.

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