Opinión

El punto de vista y la perspectiva personal sobre diversos temas.

“Los pinares de la sierra”, 04

Por Dionisio Rodríguez Mejías.

3.- El mejor método para copiar.

Hay que decir que entonces se nos permitía fumar durante los exámenes, y mientras el profesor escribía las preguntas en la pizarra, dándonos la espalda, él sacaba uno de los paquetes “iluminados”, lo dejaba sobre la mesa sin dar al asunto mayor importancia, copiaba el esquema correspondiente, encendía el cigarrillo y se guardaba el paquete. Era un método infalible, sobre todo, si se trataba de aplicar las complicadas fórmulas de los problemas de estadística. Así, a salto de mata, consiguió aprobar la mayoría de los exámenes parciales; pero llegó el mes de mayo, el tiempo se le echó encima y, como era de esperar, lo pilló el toro. Agotado el abanico de mentiras habituales, tuvo que inventar nuevas excusas para justificar sus faltas de asistencia y explicar por qué no había preparado algunas asignaturas. Dejó para el final Teoría Económica, porque era una asignatura de empollar, y confiaba en que el profesor le permitiría examinarse con los “libres”.

Leer más: “Los pinares de la sierra”, 04

“Los pinares de la sierra”, 03

Por Dionisio Rodríguez Mejías.

2.- Tiempos de juventud.

Los alumnos que, como Paco, tenían trabajos con horarios complicados, vivían de la benevolencia de los compañeros que les dejábamos los apuntes, y les explicábamos los problemas de Análisis Matemático y Estadística. Yo lo tenía más fácil, porque salía del banco a las tres de la tarde y podía estudiar un par de horas en la biblioteca antes de clase; pero reconozco que Paco lo tenía más difícil que yo. Por eso, los primeros cursos de carrera venía a mi casa los sábados y los domingos por la mañana, preparábamos juntos las materias más complicadas; y, por la tarde, íbamos a bailar al “Club San Carlos” en la calle Mayor de Gracia ―donde actuaban Los Mustang―, o al “Nostre Mon” ―la sala frecuentada por Los Sirex en la plaza de Lesseps—.

Leer más: “Los pinares de la sierra”, 03

“Los pinares de la sierra”, 01

Por Dionisio Rodríguez Mejías.

PRÓLOGO

A día de hoy, cientos de urbanizaciones en Cataluña continúan sin legalizar, a pesar de los esfuerzos de las distintas administraciones por resolver un problema de tan lamentables consecuencias. El fraude arranca en la década de los años setenta; cesó prácticamente con la llegada de la democracia y el resultado fue que miles de familias perdieron sus ahorros y se arruinaron, víctimas de la codicia de unos desalmados y de la indiferencia de una administración insensible a los problemas de las clases sociales más crédulas e indefensas.

Leer más: “Los pinares de la sierra”, 01

“Los pinares de la sierra”, 02

Por Dionisio Rodríguez Mejías.

1.- El engaño.

En los primeros días del mes de junio, a eso de las nueve de la mañana, entre un tumulto de estudiantes, que intentaban llamar la atención de los camareros, para que les sirvieran el café con leche y el croissant, acodado en una barra rebosante de platos, tazas y cucharillas, en el bar de la facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, fumando y sin dejar de mirar el reloj a cada momento, estaba mi amigo Paco Portela, alias “El Chirla”. Era moreno y menudito, de mediana estatura, con unos ojos grandes y avispados, una sonrisa franca y contagiosa, y ese salero tan especial que tienen los golfillos de las playas gaditanas. Nació en Puerto Real, un sencillo pueblo marinero de la bahía de Cádiz, sin más atractivos que un par de iglesias centenarias y “El Callejón del Arco”, típico lugar en el que los turistas se hacen una foto a su paso por la villa.

Leer más: “Los pinares de la sierra”, 02

¿Podría una CCAA aprobar la restauración de la Pena Capital en su territorio?, y 2

Por Salvador González González.

El tema no es baladí; hay que ir siempre de la ley a la ley, hasta la cortes franquistas (Torcuato Fernández Miranda), así lo tuvieron que hacer para pasar de una legalidad no democrática, a otra que ya lo era, desde el momento en que fue refrendado por todos. Es una lástima que Cataluña esté gastando tiempo y energía en una actuación de ese calibre, originando una fractura social en la población, casi con mecanismos que nos recuerdan situaciones de la historia, horrorosas y lamentables (carteles declarando a personas y grupos enemigos del pueblo=teorías y prácticas nazis), dividiendo a unos como más catalanes que otros, cuando pienso que la pretensión de Cataluña, a través de la historia, ha sido y por ahí debiera volver a encauzar sus pasos y esfuerzos, en ser la avanzadilla del progreso, como lo fue en la industrialización de España, por el enorme potencial que suponía y supone el mercado interior, con lo que todos lo agradeceríamos, empezando por los propios catalanes, que lo notarían en nivel de empleo y renta, y también el resto del Estado, porque esa avanzadilla de progreso siempre le ha ido bien a Cataluña y a España en su conjunto. Pero esto, a algunos no les dice nada y prefieren “quedarse tuerto, si con ello dejan ciego a otros”.

Leer más: ¿Podría una CCAA aprobar la restauración de la Pena Capital en su territorio?, y 2

Información adicional