El Rincón del Café

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¡Feliz Navidad!

Se nos llena el alma en estos días, de buenos sentimientos, de comprensión, y de amor fraternal. Miramos a la gente con ojos alegres e indulgentes, con propósito de olvido y de perdón, de borrón y cuenta nueva, y de pelillos a la mar. Las calles se inundan de música alegre y sosegada, y el hogar se viste de abetos de cuyas ramas cuelgan luces, estrellas y cintas de colores.

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Los miércoles, macuto, 04

Felicitaciones lunares

Traigo hoy en la mochila el recuerdo de unas felicitaciones de Navidad que me llegaron desde la cara oculta de la Luna; hace, exactamente por estas fechas, la nada despreciable cantidad de tiempo de cuarenta y cinco años, casi medio siglo.

 Acababa de entrar a trabajar en la NASA. Sí, en la National Aernautics and Space Administration [esa fue una de las consecuencias que me produjo el hecho de que el padre Galofré me pegara, poco más o menos, una patada en el trasero y me mandara a mi casa, cortando drásticamente mis estudios de Magisterio]. Desarrollaba mis funciones en la Estación Espacial de Robledo de Chavela (Madrid). Un complejo con tres instalaciones: una en el propio Robledo, otra en Cebreros (Ávila) y la otra en Fresnedillas de la Oliva, también, como la primera, en la provincia de Madrid. Cada una de ellas con sus antenas específicas, ya que tenían asignadas misiones diferentes. Yo trabajaba en la de Fresnedillas, encargada del seguimiento de los vuelos tripulados. Esta última, junto a sus hermanas gemelas de Goldstone (California) y Honeysuckle Creek (Australia) separadas una de otra 120º en la esfera terrestre, aseguraban el contacto permanente con Luna y (en su caso con la nave tripulada) con el planeta.

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Los miércoles, macuto, 02

Como iba diciendo, con mi amigo Juan Maldonado [gracias, Berzosa; vagamente recordaba su nombre, pero no tenía seguridad] compartía la afinidad del delirio por la política y casi ninguna más. Al menos, no lo recuerdo participando activamente en la otra gran pasión que sentí: el deporte, donde la coincidencia era mayor con otros compañeros. Estábamos agrupados en equipos. Yo pertenecía a los Cruzados, que lideraba Juan Cabrerizo Turón y recuerdo que dábamos sopas con honda (perdón por la inmodestia, pero era cierto) a Javieres, Loyolas y hasta al mismísimo potito que se presentara. Aunque en nuestro argot de compañeros, y para ponerle cara a los contrincantes, estaban rebautizados como: los bermúdez, los ballestas, los berzosas…

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Los miércoles, macuto, 03

Referéndum en Cataluña, un NO preconcebido

Todo hace pensar que el referéndum anunciado por el gobierno catalán no se va a celebrar, no lo contempla la ley. Así lo ha manifestado el presidente del Ejecutivo central, que es la máxima autoridad de ese órgano encargado de hacer cumplir las leyes en toda España. Claro que, cuando uno ve a los responsables del proyecto separatista y oye sus declaraciones, le entra la duda. Quién sabe si, al final, éstos últimos, se llevarán el gato al agua; las leyes tienen muchos recovecos y se le pueden dar muchas vueltas. A éste respecto hay casos palpables de verdadera “ingeniería” legislativa y judicial. Vaya por delante que defiendo y respeto la libertad de cada individuo y la de la colectividad a la que pertenece a elegir su modo de vida, sin más límite que el respeto a la Ley.

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Los miércoles, macuto, 01

Los miércoles me dedico a patear, mochila a la espalda, por la sierra; por lo general, sitios de inigualable belleza, que me despertaron a una desconocida sensibilidad y donde quedaron anclados mis sentimientos. Lugares que un día recorrí y me prometí procurar no olvidarlos jamás. Ahora recupero aquellas vivencias que fui guardando, plenamente consciente de la singularidad del paisaje y del momento, en ese ordenador portátil que llevamos encima de los hombros, con la viva esperanza de un día, con la madurez y el sosiego que otorgan los años cumplidos, sacar a la luz controversias conmigo mismo, conclusiones no finiquitadas, incógnitas surgidas tras la resolución de otras, horizontes lejanos que aparecen más allá de los que acabas de alcanzar, novedades inmaculadas que pronto se tornan mancilladas, dudas eternas que has ido aparcando aún sin despejar.

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